En la peregrinación del Kumbh Mela en la India, un testimonio…

Sadi Paredes desde la India, especial para SPV

Mi opinión

Sadi Paredes, viajero por el mundo y colaborador frecuente de esta plataforma llegó a la India, desde Brasil, para sumarse a la peregrinación del Kumbh Mela, la celebración mística más concurrida del planeta, la misma que en su momento ensalzara el estudioso de las religiones Mircea Eliade:

“Cada doce años, India entera se estremece; los pueblos se agitan, los monasterios se vacían, de las cuevas del Himalaya descienden ermitaños desnudos sucios de cenizas, de la costa de Malabar, del cabo Comorín, del golfo de Bengala, de los montes Vindhya, del desierto del Thar convergen carros de toda clase, comitivas de monjes, grupos de indigentes, tropas de leprosos, séquitos de rajás, palanquines abarrotados de mujeres ocultas por cortinas blancas, trenes llenos de pasajeros, una muchedumbre extraordinaria ávida de santidad: los peregrinos de la Kumbh-Mela”.

Aquí su testimonio.

En los suburbios de una ciudad de la India nació la mayor peregrinación religiosa y cultural del mundo: el Kumbh Mela. Sobre su origen han surgido muchas versiones pero ninguna puede ser considerada la verdadera. Cuenta la leyenda que en los tiempos mitológicos, durante una guerra librada entre los semidioses (devas) y los demonios (asuras) por la posesión del elixir de la vida eterna (amrita), unas gotas cayeron en cuatro lugares diferentes que se conocen hoy como Haridwar, Ujjain, Nasik y Prayag.

Se cree que estas gotas dieron poderes místicos a estos territorios y para obtener dichos poderes el Kumbh Mela se celebra en cada uno de estos cuatro lugares desde que se tiene memoria. Bañarse en estos ríos limpia los pecados, purifica el alma, por eso es que la celebración se realiza cada 5 años,  aunque muchos comenten que el evento se lleva a cabo cada 12 años.

Los akharas creen que Adi Shankara comenzó el Kumbh Mela en Prayag, en el siglo VIII, para facilitar el encuentro de los hombres santos llegados de diferentes regiones. 

Y es en Prayag donde estoy, a las orillas del río Yumuna, Ganges y el invisible Saraswati, el río que nadie lo ve, que brota en el encuentro de estos en El Triveni Sangam. Unidos representan el despertar espiritual, el eterno fluir de la humanidad que baja desde el Himalaya trayendo consigo energías y conocimientos antiguos de los sabios que habitaron en aquellas montañas. Kumbh (vasija, cuerpo) es la confluencia de todas nuestras culturas, es la fuente de toda energía, sabiduría, ignorancia, oscuridad y la luz.

“Le pregunté al Babá inocentemente si ellos también estaban allí para rezar por los ríos del mundo. Con una sonrisa muy coqueta y con esa sabiduría que les corresponde, me respondió: Nosotros rezamos todo los días por el agua”.
PD: recibí la bendición del hombre que me habló en español.

Más de 70 millones de personas de diferentes partes del mundo se unen para continuar dando flujo a la humanidad, para mantener el equilibrio y la armonía en este planeta. 

Junto a este gran evento se unieron los abuelos de occidente para representar a las culturas ancestrales del Abya Yala (continente americano), buscando la unificación de todos los pueblos originarios del mundo en una sola danza, en un solo rezo por la protección de todos los ríos sagrados (Kiva Kumbha Mela).

Conexiones y respuestas de Thor tuvimos en medio de la ceremonia, corrieron Temazcales, energía muy fuerte durante cuatro días, todo era satisfacción, el legado de las tradiciones renació en los cuatro elementos que estuvieron presentes: viento, fuego, agua y tierra vibraron al son de los tambores, el pututo (caracola) señalaba el êxito alcanzado durante toda la ceremonia. Abrazos y un profundo amor naciendo entre todos los seres.

Recibimos al sol con danzas y lo despedimos de la misma forma, se finalizaba con un ritual (Arti) dedicado a lo diosa del Ganges, los jóvenes sacerdotes envueltos en batas de azafrán comienzan un ritual al ritmo de Om Jai Jagdish Hare, muchas lámparas de aceites fueron iluminadas y balanceadas de manera sincronizada mientras entonaban el coro, muchos colores brillantes eran encendidas, flores y rosas se ofrecieron al Río.

“Antes de entrar al río se pide permiso y se ofrenda tres veces al agua, al aire y se sumerge otras tres veces. El Gangam lavará tus pecados”.

Tenemos que recordar al mundo que la madre TIERRA es un ser vivo y hay que cuidar de ella como ella lo hace con nosotros, recordar que el Río que pasa por tu casa también es sagrado… que esta oración que hicieron nuestros abuelos llegue a todos los rincones en especial al corazón de cada uno y que estimule una actitud diferente contra la ignorancia, la hipocresía y la corrupción en el mundo, para que el amor y la paz puedan florecer.

GRACIAS 
#raicesdelatierra #nacionesunidasdelespiritu #culture tremendo trabajo y gran inicio por nuestras madre. 

Haribol, Namasté 🙏

Posdata: El cóndor y el águila se unieron en la India ❤️

Con el taita Ullpa (Bolivia) y Biskungwi /Arhuaco, Sierra Nevada, Colombia)
Navegando en el
río Yamuna.
Una tarde cualquiera cruzando el rio Yamuna, bajo la atenta mirada del taita Inti.

 

 

Visitando el Ashram de los Sadhus.
Ritual del Arti.

Con las hermanas de Candomble (Minas Gerais, Brasil)