Ñape Lodge / Tambopata

Ñape existió, fue un curandero Ese eja, un eyámitekua, según el decir de los mayores de la comunidad nativa de Infierno, en Puerto Maldonado, que dedicó su vida a sanar a los que sufrían quebrantos del cuerpo y del alma. Dicen los más viejos en las orillas del río Tambopata, o Baawaja en la lengua de los gentiles, que Ñape era capaz de curar con las manos, protegido como estaba por los poderes de los chullachaquis y las demás criaturas del bosque amazónico.

Ñape es el nombre del albergue que los comuneros de Infierno, Federico Durand a la cabeza, construyeron en el 2016 para seguir dándole duro al turismo, una actividad que vienen ejerciendo con éxito desde que decidieron unir esfuerzos Rainforest Expeditions, la compañía  líder en ecoturismo y turismo de naturaleza en esta parte del planeta.

Acabo de visitar las instalaciones del albergue y recorrer con sus guías, casi todos locales, los escondrijos de una selva que ha sido cuidada con esmero para brindar a quienes la visitan experiencias inolvidables y mucho aprendizaje. Los bosques de Madre de Dios y en especial los de la Reserva Nacional Tambopata están entre los  más biodiversos del mundo.

El bosque Ese eja se recupera gracias al turismo.

En las tierras de los ancestros

Los habitantes más viejos de la actual localidad de Infierno, la villa campesina de donde zarpan las embarcaciones turísticas que recorren el río Tambopata, recuerdan que los Ese ejas vivieron hace mucho al otro lado del río, justamente donde se levanta en la actualidad el albergue Ñape, un conjunto de armoniosas cabañas construidas con materiales locales que sirve de refugio para turistas de todas las nacionalidades. Dieciséis bungalós muy bien implementados se agrupan alrededor de una maloca construida a pulso por los herederos de unos hombres que supieron vivir en armonía con el bosque.

Baawaja Expeditions, la empresa comunitaria que administra el Ñape Lodge es conducida por funcionarios que trabajaron en el fantástico Posada Amazonas, el albergue co-gestionado por la comunidad de Infierno y Rainforest Expeditions. “Nuestra filosofía es la misma, me lo comentó Federico Durand mientras hacíamos un alto en uno de los últimos encuentros de Turismo Rural Comunitario, con Rainforest aprendimos a caminar y ahora lo estamos haciendo solos”. Héctor, el muchacho que administra el albergue, fue un claro ejemplo de aquello. Desde el primer momento de mi llegada se preocupó en brindarme con solicitud todo el apoyo que necesitaba para pasarla como se debe.

Gracias a sus indicaciones pude organizar mi estadía en el Ñape Lodge de la mejor manera: subí a la torre de 36 metros de altura que permite observar el dosel de un bosque muy bien cuidado habitado por guacamayos, huanganas, venados, monos, añujes, capibaras, jaguares y, seguramente, chullachaquis. Al menos eso es lo que me comentó Javier Mishaja, el curtido maestro etnobotánico que atiende el Centro Ñape, un gabinete-hospital nativo dedicado a honrar la medicina tradicional que utilizaron los ancestros.  

Lago Tres Chimbadas, Comunidad Nativa de Infierno.

Javier Mishaja, miembro de uno de los clanes más antiguos de la etnia Ese eja, me dio una clase maestra de medicina popular mientras me daba de probar el chuchuhuasi, la uña de gato y el para-para, un reconstituyente sexual muy apetecido por los turistas de mayor edad. El huerto del centro es un rosario de plantas maestras y plantas que curan, desde el ayahuasca y la chacruna, las dos vedettes del chamanismo amazónico, hasta el ajo sacha, un potente antibacteriano y el matico, una planta milagrosa que alivia el resfrío y los dolores de hueso.

Durante mi segundo día en el Ñape Lodge visité la formidable laguna meándrica o cocha Tres Chimbadas, un portento de la naturaleza que cuida la comunidad donde es posible observar nutrias e infinidad de aves. Tuve la suerte de tropezarme con una familia de nutrias entretenida en devorar unos peces gigantescos. El espectáculo que nos dieron fue propio de Nat Geo. No lo voy a olvidar jamás.

Al día siguiente, antes de mi regreso a casa, visité con un jovial grupo de australianos de paso por el albergue una chacra en las inmediaciones de Infierno. La agricultura es una de las actividades que más han desarrollado los comuneros de esta población ribereña que aprendió a vivir del turismo y el cuidado de sus bosques. Nuestro guía, machete en mano, nos hizo probar los frutos de la chacra amazónica. Me di el trabajo de apuntar lo más sabroso: copoazú, papayas, naranjas, guabas, paltas, hummm, también plátanos, carambolas, mangos, piñas… una verdadera fiesta de los sabores. Y tamaños.

En el bosque Ese eja

El bosque de la comunidad de Infierno ha permanecido intacto gracias al turismo. La alianza, el join venture que lograron construir sus líderes más representativos con Rainforest Expeditions, la empresa de turismo que cumple 30 años de funcionamiento en el Tambopata, ha logrado que sus pobladores tengan en la actualidad mejores oportunidades para enfrentar el futuro. Eso se nota: la localidad de Infierno es un hervidero de proyectos de desarrollo y emprendimientos de todo tipo.

Desde Puerto Maldonado, a poco de retornar del Ñape Lodge, logré comunicarme con Federico Durand, el gerente general de Baawaja Expeditions, la empresa comunitaria que impulsa las principales actividades turísticas de la comunidad. Federico, uno de los hijos de una de las familias fundadoras de la comunidad nativa, me comentó que en el primer año de operaciones el Ñape Lodge recibió 499 visitantes y lo celebraron a lo grande. Este año piensan cerrar el ejercicio anual con más de dos mil turistas muy bien atendidos. Yo fui uno de ellos.

Ñape Lodge
Río Tambopata, 45 minutos en bote de la Comunidad Nativa de Infierno (a 20 km de la ciudad de Puerto Maldonado)
Teléfonos (51) 987250528 / 979381723
Oficina de Puerto Maldonado: Av. Aeropuerto s/n  La Joya, Puerto Maldonado, Madre de Dios
reservas@tambopatatourism.com
https://www.tambopatatourism.com/

Ficha técnica
Baawaja Expeditions es una empresa de propiedad de la Comunidad Nativa de Infierno fundada en el año 2008 con el objetivo de desarrollar actividades de  ecoturismo,  investigación y conservación en el territorio comunal. Desde el año 2016 administra el Ñape Lodge, un albergue económico en un bosque resguardado por la propia comunidad. El albergue cuenta con dieciséis habitaciones con baño privado, restaurante y bar. Traslado desde/hacia el Aeropuerto. Servicio de limpieza diario. Caja fuerte en la recepción, tienda de recuerdos, resguardo de equipaje. Desayuno buffet.

Cabañas de madera en medio del bosque: Ñape Lodge.

 

Atención esmerada y mucho confort.
Ñape Lodge: a la vanguardia del turismo de naturaleza.

 

Atardecer en el mágico Tambopata…