Bienvenida Dorsal de Nasca

Como en alguna de las fantasías de Julio Verne, el fondo submarino del Perú guarda paisajes inimaginables. Tremebundos. Extremos. Sus montañas descienden a alturas siderales para formar cordilleras que podrían competir con facilidad con los majestuosos Andes. 

Verniano pero real: en las profundidades del mar peruano, frente a las costas de Nasca, se yerguen dos cadenas repletas de montes submarinos de origen volcánico, de 2,900 km de largo y hasta 3,420 metros de profundidad, que atraviesan largamente esta sección del Pacífico sur, para premiarnos con una biodiversidad impresionante.

El mar más rico del mundo, le dicen.

Y es allí donde el Estado peruano pretende establecer un área protegida de casi seis millones de hectáreas, tres veces más grande que el Parque Nacional Manu, que salve de la destrucción humana el fondo donde se forman las corrientes marinas que llevan las enormes cantidades de nutrientes de las profundidades del mar hacia las superficies. Fenómeno que determina la riqueza de nuestro océano.

En esta plataforma he colgado una nota que da cuenta de los esfuerzos del Ministerio del Ambiente por establecer la llamada Reserva Nacional Dorsal de Nasca, iniciativa queapoyo de cabo a rabo.

Soy de los que piensa con ingenuidad que, de salvarse ese espacio de vida, podríamos empezar a soñar con un planeta diferente. No es la Amazonía el último bolsón de vida que nos queda. 

Hay que mirar con otros ojos el mar que poseemos. Es milagroso y sanador. Y como dicen los entendidos, cuidado con esmero, se vuelve a recuperar para regalarnos más vida y a borbotones. Sí se puede, #otromundoesposible, a seguir siendo más para defender el futuro que queremos.

Qué gran noticia, viralicémosla…