Jack’s Café/ Cusco

Desde mi alojamiento en lo más alto de San Blas, el barrio más emblemático del Cusco, es muy complicado no sucumbir a la tentación de aterriza en el Jack’s, el café de moda desde hace mucho en la cosmopolita ciudad. Tan en boca de todos está el establecimiento, que se dice, y no sin razón, que los turistas –gringos en su mayoría-  suelen esperar, sin chistar, haciendo cola y a la intemperie, que se desocupe algunas de sus mesas para entrar en tropel y saciar sus apetencias.

Debe ser por eso que en el Jack’s, como en los San Antonio de Lima, pedir acceso a internet resulta un despropósito. En cafeterías como estas, pobladas de parroquianos, el apuro, la rotación, es la divisa. Aunque moleste.

Me siento en una mesa de las primeras, son las siete y treinta y el local empieza a llenarse. Reviso la carta, humm, idéntica a la que alguna vez tuve entre mis manos en Puerto Ayora, Galápagos o en las playas de Jacó, en el Pacífico de Costa Rica: huevos fritos, tocinos, jugo de naranja, salsa de tomate, papas a la francesa y frijoles para turistas de todos los tonos. Observo los precios, están en su justa dimensión. Me lanzo al ataque y elijo un Combo Flaco (hay uno Gordo que decido postergar para el día siguiente): huevos, tostadas, mermelada, jugo de naranja, café de las montañas de Quillabamba. Potente, como para salir a caminar. El café en su punto, oloroso y grave; los huevos consistentes, el pan con el que están hechas las tostadas, extraordinario. El jugo de naranja, fresco, de calidad.

Debo apurarme, la mesera me trae la cuenta, afuera una familia típicamente Nebraska se apresta a iniciar el esperado, rutinario, ataque culinario.

Se come rico, sin remilgos, en este café que en Trip Advisor reúne los mejores comentarios. Aprobadísimo.

El Jack’s busca (y lo consigue) que el gusto de los turistas del mundo sea tomado en cuenta, como en casa, vamos a decirlo de una vez. Como en casa de Utah, Maryland o la Gold Coast. Claro, con mucho del sabor local, se entiende, como para seguir insistiendo en esto de la interculturalidad y el respeto a las  tradiciones locales.

Se come rico, sin remilgos, en este café que en Trip Advisor reúne los mejores comentarios. Aprobadísimo.

Día siguiente: retorno por el Combo Gordo: tocinos, huevos, salchichas, papas, tomates, frijoles, tostadas a discreción y café, como para llenar un cuerpo de noventa kilos. Barriga llena, corazón contento… hasta la noche.

Veo la mesa de al lado, dos alemanas recién salidas de la noche cusqueña, se vigorizan con el Combo Vege: queso frito, palta, huevos, papas, tomate, frejoles, tostadas, café. Apunto: el café del Jack’s, buenísimo, orgánico, oloroso, calientito.

Como para gringos, querida amiga que critica la opción desde el otro lado del mundo, tienes razón. Sí. Pero es cierto también que la opción Jack’s como-para-gringos está en su punto. Ni qué decir de sus sopas con capacidad de tonificar y levantar a los que llegaron del llano y sufren el mal de altura. En un viaje anterior, debo confesarlo, no hice otra cosa que embelesarme con la sopa de verduras con pesto y queso parmesano y con la de zapallo, peruanísimo y dorado, que me pusieron sobre la mesa.

Siempre la paso bien en el Jack’s (como gringo, debería decir)…

PD: Ah, me olvidaba de mencionarlo: los desayunos del Jack’s se sirven todo el día. Buen dato.

Siempre la paso bien en el Jack’s (como gringo, debería decir)…

Jack’s Café
Choquechaka 509, Cusco
http://www.jackscafecusco.com/
info@jackscafecusco.com 
+51 (084) 254606
Horario de atención:
Todos los días de la semana de 7:30 am a 11:30 pm.