Restaurant Cevichería La Terracita / San Bartolo

Uno de los primeros restaurantes de San Bartolo fue creación de Flaviano Manco, pescador, patriarca de una estirpe de sambartolinos que sigue presente en el devenir del distrito. Se llamaba El Patillo y debió funcionar –especulo-  en la choza de cañas, esteras y palos que levantó con su esposa, doña Eulogia Carrillo Navarro, a los pies del Cerro de la Cruz, el cerro del Bufadero, donde alguna vez funcionó la heladería D’Onofrio, célebre entre los residentes del distrito que vamos pintando canas…

Entonces San Bartolo recién empezaba a ser San Bartolo: una sucursal de la felicidad decorada por decenas de casitas construidas de cualquier forma por los Gentile, los Borea, los Carrillo, los Cuya, los Navarro, los Huambachano, los Schmitz, los Ramos, peruanos y extranjeros subyugados por el paisaje inaudito y el rumor de sus olas.

Precisamente en los pagos de los Vidal Ramos y sus hijos, fundadores del Albamar, otra de las fonditas aurorales del balneario que devino en distrito en 1946 se levanta el Restaurant La Terracita, la pascanita y cevichería que creó don Mauro Rondón, segunda generación de pescadores de la bahía norte, que administra ahora su hijo Héctor, el Chino para los que los conocemos desde niño. Estoy hablando de una raza de hombres de mar que han sabido combinar la pesca con la buena mesa, con la cocina abastecida con los frutos de un mar otrora exageradamente prodigioso.

“En esta playa que vemos desde esta terracita, comenta el Chino, aprendí a pescar cuando tenía ocho o nueve años. Aunque no lo creas este mar era rico en lenguados y chitas”.

Le creo, el Chino y sus hermanos, el Charra, Coco y el Mono se siguen dedicando a la pesca que aunque mucho menos pródiga en especies sigue dando sorpresas. En La Terracita los lenguados, los pulpos, los cangrejos, las chitas provienen, las más de las veces, del mar de San Bartolo.  

Comer como en casa

Pocos lugares van quedando en la costa limeña que se precien de haber mantenido la tradición y la enjundia de la cocina de pescadores de peña y mar abierto. La Terracita del Chino Rondón e Inés, su esposa, es uno de ellos. Su carta es extensa en provisiones. En este rinconcito sambartolino, caleta y sugerente, se baten las hueveras de pescado, el arroz con mariscos, las cojinovas a la chorrillana, los chupes de pescado y de langostino,  las jaleas que son lo máximo, los ceviches, los picantes y las tortillas de mariscos,  también los saltados de calamar y de pulpo, las parihuelas, las leches de tigre, los excesos del mar y sus delicias…

Yo, habitué de La Terracita desde siempre, prefiero el Ceviche de pescado fresco, picante, con harto limón y cebolla. Suelo pedirlo después de haberle dado curso al Pulpito a la chalaca de reglamento, siempre bien acompañado de una Pilsen heladísima. Ese trío, más su canchita salada, no tiene pierde así el sol se resista a darnos el placer de siempre. Otro de mis preferidos donde el Chino es la Parihuela, bien caliente, espesa, con un formidable cangrejo dominando la escena y bajo el suculento estar del crustáceo de marras, un mar poblado de mariscos, trozos de pescado al vapor incluidos y abundante saoco. Delicioso, como para dos y hasta tres. Y si hay espacio en la faltriquera, soy de los que  se atreven a abordar un último potaje: el Saltado de cojinova con arrocito y mucho que hablar y recordar. Otro de los clásicos de la ramadita del Chino Rondón.

Satisfacción plena, pronto retorno. San Bartolo es  y será el paraíso…

Buen viaje, buena mesa…

Restaurant Cevichería La Terracita
Rivera Norte Baja 420
San Bartolo
Teléfono 988 112 428


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