Marcelo Sea Food / Punta Hermosa

Marcelo se suele levantar al alba desde hace más de treinta y cinco años para mirar el mar. Para observarlo con detenimiento y tratar de entenderlo, de asirlo,  de despojarlo de sus incontables enigmas. Luego, cuando el impetuoso océano se lo susurra coge sus redes para trasmontar las olas de Señoritas en su bote de toda la vida y asistir, respetuosísimo, a una cita cotidiana con los cangrejos -moros o peludos-,  los lenguados, las chitas, las cabrillas que le han permitido vivir desde el día que orilló hace tanto tiempo en este litoral que ama como ninguno.

Marcelo Pérez, 63 años a cuestas, una mujer que lo ha seguido desde siempre en sus andanzas y cuatro hijos –Nino, Noelia, Delia y Patricia-, lo vástagos que nacieron en estas playas, es el fundador y guía de un restaurante que nació como una ramadita de palos y esteras al lado del mar y los sueños que ahora es uno de los más renombrados, clásicos y bien servidos del sur chico limeño.

Patricia, la menor del clan, Patty para doña Valeria, la compañera de Marcelo, la niña que se crio  sobre la arena caliente de Señoritas -en la actualidad Caballeros por decisión municipal- me recibe en el segundo piso del Marcelo Sea Food  para rememorar los años fundacionales y estos que a pesar de la dureza del virus que llegó desde Asia sigue siendo promisorio para su familia: “Uff, me dice, con la pandemia  dejaron de venir de un día para otros los clientes que nos visitaban todo el tiempo, mi papá no sabía qué hacer, casi se vuelve loco”. Para el curtido hombre de mar que se afana en la cocina mientras converso con su hija, quebrar la rutina de todos los días era lo más cercano a una traición. “Para mi papá leer el mar cada mañana, pescar respetando los tamaños de los peces y cangrejos y volver a casa con las redes repletas para meterse a la cocina es una religión…”

Si lo dice Gastón

Gastón Acurio que es el que más sabe de huariques y recutecos de este país de infinitas mesas hace mucho que le rinde pleitesía a las manos prodigiosas de este hombre que nació en Huancavelica y que antes de asentarse en estos trópicos la tuvo que sudar fuerte en la selva central y en esta Lima provinciana que a veces no sabe darle respiro a sus hijos, a sus hijastros, llegados desde tan lejos. Para el conductor de la también mítica Aventura culinaria Marcelo es el rey del cangrejo. Nadie como él.

Y de la hospitalidad, añadiría. En sus dos restaurantes, el primero en la playa misma y éste que resiste la verticalidad del crecimiento urbano de este litoral tan hermoso, los amigos de toda la vida y los vecinos que van llegando se amontonan en tropel. Todos encantados con la buena nota del cocinero y  la exquisitez de sus platos. En el Marcelo Sea Food, abierto desde el verano de 1983,  se han sentado y se sientan Sofía Mulanovich, Kina Malpartida, Analí Gómez  y las demás celebridades de este mar pródigo en pescas  mitológicas y campeones de surf.

 “Más que clientes, tenemos amigos”, termina de decirme Patricia Pérez Quiroz, la muchacha que acompaña todos los días, como el resto de la familia, al patriarca. Nino, el mayor, hace buen tiempo que tomó la batuta del negocio, es el ejecutivo del grupo; las tres chicas del clan, tan diestras como sus padres al momento de cocinar, se ocupan de los demás negocios de la empresa familiar. “La pasábamos en ropa de baño, recuerda, esta playa era nuestra playa, todos los niños nos conocíamos y aprovechábamos hasta el último rincón para jugar de lo lindo”. Qué tiempos: “Olvídate vivir frente al mar, bajo el abrigo del sol y las estrellas, es lo máximo”. Sí, lo firmo.

Festival de sabores

Dicen las buenas lenguas que Marcelo es el hombre de los platos fríos -de los ceviches y los tiraditos, también de los platillos a base de cangrejos- y que doña Valeria es la campeona de los platos calientes. Ver para creer. Empezamos el festín con unos Tequeños de langostinos jugosos en extremo, cómo dictan los cánones y muy bien acompañados de una deliciosa salsa tártara, apaltada y precisa, ñumm. Luego llegó el Ceviche de lenguado: monumental, generoso, muy fresco, salidito del mar que abanica al frente de nosotros, abundante en limón y con la adecuada cuota de cebollas cortadas como en casa. Veinte, me sobrecogió. El cevichón de Marcelo Pérez es enemigo de los artilugios. Bien por la tradición y el recato.

Nos tomamos un alto para saborear un Marcelo craft beer, la cerveza artesanal elaborada en casa: ya lo dije Nino Pérez, el mayor del clan, sabe; a la  propuesta de sus padres le está poniendo alas para volar altísimo. Continuamos con unas Conchitas a la parmesana de rompe y raja, las primeras que como desde el fatídico 11/3.  Las conchitas de Marcelo son grandes, graves, nadan en harto queso parmesano y sobre su gratinada superficie lucen los atisbos de un coqueto perejil. Buenísimas.

De allí pasamos, había que hacerlo sí o sí, a la Jalea mixta poderosa y repleta de los mariscos de Punta Hermosa y los langostinos de acullá y al infaltable Arroz con mariscos, otra pieza bien regada de crustáceos y de los demás frutos del mar.  El arroz con mariscos de Marcelo trae, fiel a la herencia huacavelicana del chef y la procedencia Coayllo de doña Valeria, una buena dotación de verduras que maridan muy bien con los productos del vasto océano. Buenísimo todo.

¿Y los cangrejos?, tendrían que preguntar. He jurado y rejurado escribir un par de carillas más en esta plataforma de viajes cuando el sol ilumine el cielo plúmbeo de esta ciudad con tantas olas dando vueltas…

Buena mesa…

Marcelo Sea Food –  Surf Point
Playa Señoritas y Caballeros
Av. Costa Peruana 1288, Señoritas
Punta Hermosa
+51 1 997 239 723
Delivery y recojo en local:
795 3699
También en la avenida Sunset , al costado del MASS en Punta Hermosa.


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