El fútbol nuestro de cada día

 Mi tesis es simple, casi de Perogrullo. Mientras le sigamos dando la bola que le damos al loco Darwin o al adolescente de Villa El Salvador que se acaba de graduar de sicario, la actitud piraña de nuestros muchachos (iba a decir de nuestra población) seguirá creciendo como la espuma, hasta el infinito.

Hay que pararla de una vez.

Entiendo por actitud piraña a un conjunto de acciones/actos que hace buen tiempo nos caracterizan como colectivo y que se pueden explicar con estos dos pequeños ejemplos sacados del fútbol nuestro de cada día :

La expulsión de Zambrano en Santiago y la de Cueva en Lima.

(Y uno tercero: la casi expulsión del primero de los mencionados en el Estadio Nacional luego de patear sin pelota a esa saeta llamada Alexis Sánchez)

————————————————————————————

¿Qué elementos están detrás de esa conducta típicamente “habla batería”?

– Matonería, achoramiento fatuo, subjetividad, ausencia de autocontrol, temeridad insulsa. ¿Desequilibrio hormonal?

– Barrabarrismo a ultranza, machismo, anomia, complejo de inferioridad, alpinchismo, facilismo. ¿Orfandad?

– Síndrome del último de la clase, narcisismo y miles de horas de consumo voraz de TV basura, prensa amarilla y productos culturales de baja estofa, repletos de contenidos que esclavizan y calcifican la tutuma.

Años de años de enmierdamiento y desguace mental.

Años de años de Magaly TV y noticieros envueltos con lo peor de nosotros mismos: crímenes, tragedias, crímenes, tragedias, crímenes tragedias…

Años de años de crisis de la educación y ausencia del Estado.

Años de años de liberalización económica y liberalización de la estulticia y el idiotismo.

Otrosí digo: hay que pararla de una vez.

Hay que pararla de una vez si de verdad queremos ir a un Mundial.