[Entrevista] “Mi trabajo consiste en dar esperanza a la gente”, Jane Goodall a Rhett Butler, fundador de Mongabay

Mi opinión

El pasado 3 de abril Jane Goodall cumplió 85 años y la ciudad de Los Ángeles quiso honrarla convirtiendo el acontecimiento en el “Dra. Jane Goodall Day”. Fabuloso. La primatóloga británica es una de las personas que más está haciendo por llamar la atención sobre los peligros que se ciernen sobre nuestra especie y el resto de los seres vivos que habitan el planeta de continuar el Armagedón ambiental en el que vivimos.

La mujer que decidió sumergirse en los confines de África para salvar a las poblaciones de chimpancés de sus bosques de nubes dedica sus días a viajar por el mundo para sembrar optimismo y conciencia ambiental.

El actor Leonardo Dicaprio, otro paladín de la conservación organizó una cena de cumpleaños para ella y anunció nuevas contribuciones para la causa.
Aprovechando el acontecimiento, Rhett Butler, fundador de la agencia ambiental Mongabay, la entrevistó en exclusiva. Jane es miembro del consejo asesor de la mencionada plataforma. La siguiente es la versión en español que hemos traducido de la conversación entre ambos conservacionistas.

En Solo para Viajeros somos hinchas de esta mujer de acero. Su sueño es nuestro.

Para honrar los 85 años de Jane Goodall, la ciudad de Los Ángeles declaró el 3 de abril de 2019 como el “Día de la Dra. Jane Goodall ” y organizó para ello una ceremonia en la que el ícono de la conservación habló sobre muchas cosas, incluida su conexión con la ciudad que la homenajeó. Su cumpleaños fue coronado por una cena organizada por su amigo el actor y ecologista Leonardo DiCaprio.

Después de su cumpleaños, Jane, miembro de la junta asesora de Mongabay, proporcionó información actualizada sobre las nuevas iniciativas que viene desarrollando a través del Instituto Jane Goodall. , Roots and Shoots.

En reconocimiento al Día de la Tierra 2019 y al 85 aniversario de la conservacionista más reconocida del mundo, mostramos un extracto de la conversación entre Jane y el fundador de Mongabay, Rhett Butler. La entrevista ha sido editada para hacerla más breve y clara.

¿Qué la trajo nuevamente a Los Ángeles?

Como saben, mi cumpleaños fue esta semana y la ciudad de Los Ángeles me honró al declarar el 3 de abril de 2019 como el Día de la Dra. Jane Goodall.

Y Leonardo Dicaprio organizó una agradable cena de cumpleaños para uested…

Bueno, también fue una experiencia para mí. Leo y yo nos hemos convertido en muy buenos amigos. Él es una buena persona, es muy genuino.

A Leo realmente le importa lo que dice y realmente conoce a los animales. Acaba de hacer una película sobre uno de los animales más amenazados del mundo, la vaquita marina.

Entiende los problemas, pasa la voz y une a las personas. Es un buen chico

También anunció una donación de $ 1.2 millones para su trabajo.

Leo está muy comprometido. Y es muy generoso.

Usted acaba de lanzar la Fundación Jane Goodall Legacy. ¿Cuál es el objetivo de la fundación?

La fundación tiene como objetivo continuar mi trabajo después de que me haya ido. Jane Goodall Institute y Roots and Shoots están haciendo un trabajo maravilloso, pero todavía hay mucho por hacer para ayudar a que los jóvenes sean mejores administradores del planeta de lo que hemos sido nosotros.

Es fácil deprimirse con las noticias negativas que nos llegan todo el tiempo. Usted ha dicho que una de las cosas que la mantiene optimista es el hecho de que los jóvenes realmente están adoptando estos temas y movilizándose. ¿Sigue teniendo las mismas esperanzas en este momento?

Bueno, sí. Viajo por el mundo durante trescientos días al año y me encuentro todo el tiempo con mucha gente increíble haciendo cosas increíbles. Aquí en California, por ejemplo, llegaron a haber solo doce cóndores, tanto que la especie fue considerada casi extinta. La población de cóndores ahora es de casi 150 individuos. Recuperaciones similares están sucediendo con muchos animales en diferentes partes del mundo. Escribí un libro entero sobre eso: “Esperanza para los animales y su mundo”.

Además, personas como Leonardo DiCaprio están asumiendo estas causas, lo cual es importante porque mucha gente lo escucha. Sus seguidores lo aman y se ponen detrás de lo que él apoya.

Hay muchos proyectos increíbles en todo el mundo que están ayudando a la naturaleza a recuperarse en lugares que hemos destruido. Esos lugares no serán exactamente los mismos que cuando estuvieron intactos, pero los bosques crecen nuevamente y los animales pueden regresar.

Una de las cosas que me da más esperanza es el cerebro humano. Estamos empezando a utilizar nuestro cerebro. Por ejemplo, energía limpia y verde. Ahora, si los gobiernos simplemente dejaran de subvencionar la industria del petróleo y el gas mientras imponen impuestos a los proyectos de energía verde y limpia, grandes áreas del mundo podrían salir de la red [de los hidrocarburos].

¿Hay ciudades que están tomando medidas positivas?

Hay muchos ejemplos entre las ciudades  [y países]. Singapur, por nombrar uno, está haciendo bastante. Está tratando de preservar sus bosques y crear hábitats sobre edificios. Tenemos un excelente programa de Roots and Shoots que está trabajando con el gobierno en el conflicto entre humanos y monos. ¿Has oído hablar de las nutrias? Las nutrias entran en la ciudad .

Nuestro equipo de Indonesia ha informado sobre nutrias que viven en vías navegables extremadamente contaminadas en Yakarta…

La naturaleza puede ser increíblemente adaptable y resistente. Acabo de leer ayer sobre la horrible contaminación en una ciudad de la India. Resulta que los flamencos son capaces de prosperar en el río local debido al crecimiento de algas resultantes de todos los desechos humanos.

Es importante difundir las buenas noticias porque si todas son malas noticias, todos se dan por vencidos y dicen: “Bueno, ¿qué sentido tiene?” Mi trabajo consiste en dar la esperanza a la gente.

Por cierto, estamos lanzando una nueva serie en Mongabay que se enfocará en soluciones más allá de las soluciones tecnológicas que cubrimos a través de la sección WildTech de la plataforma.

Eso es muy bueno. Esas historias positivas necesitan más atención.Amo a Mongabay. Lo digo siempre a todo el mundo.

Parece que la conciencia está aumentando y que el círculo de compasión de la humanidad se está expandiendo continuamente si vemos las cosas a largo plazo. Durante los últimos miles de años hemos pasado de preocuparnos solo por nuestra familia, clan o comunidad inmediata a preocuparnos  por otras especies y los hábitats que las sustentan. ¿Cree que su trabajo con chimpancés ayudó a acelerar esta tendencia durante el último medio siglo?

Bueno, la conciencia está creciendo, eso es seguro. Más personas son conscientes de los problemas ambientales y más personas entienden que los animales, como nosotros, son seres sensibles. Más gente entiende cuán inteligentes son realmente muchos animales.

Cuando fui a Cambridge en 1962 me enseñaron que la diferencia entre nosotros y todos los demás animales era única. Para mí, fue realmente increíble pensar esto porque los chimpancés son muy parecidos a nosotros biológicamente. Al final la comunidad científica se vio obligada a aceptar el hecho de que esta joven de Inglaterra que no había asistido a la universidad en realidad estaba diciendo la verdad cuando hablaba sobre el uso de herramientas y sobre la fabricación de herramientas [por parte de los chimpancés]. La gente pudo verlo a través de las imágenes de National Geographic. Atribuyo a los chimpancés la posibi ayudarme a romper esa horrible arrogancia científica de que estábamos completamente separados del reino animal. Porque no lo estamos.

Una vez que aceptamos que no hay una línea marcada entre nosotros y los chimpancés, entonces nos vemos obligados a aceptar que tampoco existe una línea marcada entre nosotros y otros animales.

Leonardo Dicaprio y Jane: amigos y cómplices.

En el tema del optimismo recientemente hicimos un podcast con la nueva jefa del Programa Ambiental de las Naciones Unidas, Inger Anderson .Una de las cosas que dijo fue que las mujeres representan 3 mil millones de soluciones de conservación. Así que sentí curiosidad por ver si el rol de liderazgo de las mujeres está cambiando y creciendo en la conservación y más allá.

No he realizado un estudio específico para averiguar exactamente qué tan rápido está cambiando eso, pero parece que muchas mujeres se convierten en conservacionistas líderes. Y deciden hablar sobre temas ambientales.

Un tema controvertido que surgió en una conversación con un invitado en su cena de cumpleaños fue el uso de la ingeniería genética para restaurar especies extintas, al estilo del Parque Jurásico, como traer de vuelta al mamut lanudo o las subespecies de rinocerontes recientemente desaparecidas, por ejemplo. ¿Tiene una opinión sobre eso?

Bueno, me alegra hablar de traer de vuelta al mamut lanudo. Tal esfuerzo costará cientos de miles de dólares y traeremos de vuelta a una criatura de la Edad de Hielo a un planeta que se calienta. Creo que deberíamos gastar ese dinero en tratar de salvar a los elefantes que tenemos, en lugar de asignar recursos escasos para recuperar especies extintas.

¿Traer de vuelta a un rinoceronte recientemente extinguido, al dodo o la paloma pasajera? tendría más sentido si pudiéramos salvar el hábitat para que estas criaturas regresen. El hábitat es realmente lo importante.

¿Hay ejemplos de historias de conservación que quiera expresar en este momento?

Hace poco estuve en Sierra Leona, uno de los países con chimpancés que visité en 1987 para averiguar los que estaba sucediendo con la conservación de esta especie. Esa visita de hace más de 30 años fue importante porque fue entonces cuando aprendí la difícil situación de muchas de las personas que viven en y alrededor de los hábitats de los chimpancés. Allí pude observar la pobreza agobiante que sufrían, la falta de buena educación y buenas instalaciones de salud. Eso realmente me golpeó y me di cuenta que si no ayudamos a la gente, no tiene sentido intentar salvar a los animales porque sin la gente la conservación no funciona.

En ese viaje de 1987 conocí a un hombre maravilloso llamado Bala [Amarasekaran] que era contador. Él y su esposa habían “rescatado” a dos chimpancés bebés del mercado. Por supuesto que ahora sabemos que no debemos comprar chimpancés infantiles o cualquier otra cosa en los mercados porque perpetúas el tráfico ilegal de animales, pero en ese momento, él no lo sabía. Su plan era enviarlos a los Estados Unidos, a un buen zoológico, pero para entonces ya habían entrado en vigor los reglamentos de la CITES, por lo que ya no era una opción. Me preguntó: “Jane, ¿qué debo hacer?” Salimos juntos al bosque, donde le dije, como bromeando, “Bala, es mejor que crees un santuario”. ¡Y eso fue lo que hizo junto con su esposa Sharmila!

Al final Bala pudo rescatar a muchos chimpancés huérfanos confiscados por el gobierno del comercio ilegal de carne de animales silvestres y por otras causas. Pero luego vino esa terrible guerra civil de 10 años. Casi todos los expatriados se fueron durante la guerra. Bala es de Sri Lanka, por lo que podría haberse ido, pero se quedó para cuidar a los chimpancés. Para protegerlos de los combates los llevó a un enorme recinto. Tenía que hacer esto porque había muchos disparos: la gente disparaba a los animales para comer. Fue atacado en los medios por “ser cruel con los chimpancés” cuando en realidad estaba haciendo todo lo posible para protegerlos. Los mantuvo a todos a salvo y una vez que terminaron los combates, los chimpancés fueron devueltos al santuario.

Continuó manteniendo a los chimpancés a salvo durante el terrible brote de ébola hace varios años. Una vez más pudo haber huido, pero prefirió quedarse con  los chimpancés. Y luego se produjo la terrible avalancha de lodo  que mató a 1,000 personas en el 2007, incluido algunos miembros de su personal. Esta tragedia se produjo debido a que las personas talaron árboles en pendientes pronunciadas. Continuó a pesar de eso también. Ahora creo que tiene alrededor de 70 chimpancés.

Este año volví a Sierra Leona para visitar a  Bala y a su santuario [Santuario de chimpancés de Tacugama]. Me sorprendió ver en qué maravilloso santuario se ha convertido, ha sido calificado como el mejor de África. Bala se las arregló para mantener muy buenas relaciones con los funcionarios del gobierno y ahora están tratando de promover el turismo ambiental para salvar algunos de los hermosos bosques del país. Sierra Leona aún alberga algunos de los bosques más amenazados de África occidental, incluido el bosque montano de Guinea. 

Jane y Bala Amarasekaran en el Santuario de chimpancés de Tacugama. Sierra Leona.

El gobierno de Sierra Leona quiere salvar estos lugares y el turismo es una manera de proporcionar algo de sustento a la población local, algo de dinero y traer divisas. Debido a todo esto, Bala logró localizar al presidente Julius Madaa Bio en ocasión de mi visita. El presidente me dio la Orden del Rokel, el honor civil más alto del país, y logramos que el presidente, la primera dama, el ministro de silvicultura y agricultura y el ministro de turismo incluyeran  la protección del medio ambiente y la vida silvestre como una prioridad máxima en sus agendas políticas. También declararon al chimpancé como el animal símbolo de Sierra Leona, un país que posiblemente albergue al 10 por ciento de los 55,000 chimpancés que se estima existen todavía en la naturaleza. Eso significa que el chimpancé estará en todas partes, incluso en los billetes de banco. Todo esto sucedió durante la visita de cuatro días. ¡Fue mágico!

Sobre el tema de los chimpancés, uno de los videos más conmovedores que he visto es el de Ud. con un chimpancé llamado Wounda en el Centro de Rehabilitación de Chimpancés Tchimpounga  en el Congo ¿Podría describir cómo fue ese encuentro?

La historia de fondo de Wounda es bastante sorprendente. Wounda significa “cerca de la muerte” en el idioma local. Cuando llegó como una niña muy pequeña estaba gravemente herida por las balas que mataron a su madre. Rebecca [Atencia], veterinaria [española] de Tchimpounga, la devolvió a la vida. Y luego, cuando Wounda era una adolescente, enfermó gravemente y estuvo cerca de la muerte, sin respirar. Rebecca la salvó nuevamente dándole lo que creo que fue la primera transfusión de sangre a sangre de chimpancé. Así que el nombre de Wounda resulta muy apropiado.

No había conocido a Wounda hasta el día de su liberación en la isla, ya que no había estado en el santuario a menudo. Aunque hablé con ella en el barco cuando salimos a la isla, pensé: “Ella está con gente que conoce, pero debe sentirse preocupada. ¿Qué va a pasar ahora?

Cuando abrimos la jaula, ella fue primero donde Rebecca, a quien conocía. Y Rebecca la acarició. Y luego, ella se sienta sobre la caja que estábamos utilizando para transportarla. Después de haber estado conmigo, mira a su alrededor y es casi como si, si lo vieras, ella haga una doble toma. Ella mira más allá de mí. Mira atrás. Y luego, ¡ese abrazo increíble! No es un abrazo rápido y normal como un chimpancé, pero sigue y sigue. Y hubo un pequeño beso, si lo observas de cerca. Ella besa mi brazo. Y todos estábamos llorosos. Fue extraordinario.

Wounda y Jane, el abrazo de la vida…
Jane

¿Hay alguna noticia sobre Wounda?

 Sí, ella todavía está en la isla. Los chimpancés de las islas no están totalmente en libertad, todavía reciben suplementos alimenticios. Por lo tanto, es muy fácil para el personal que está de visita  hacer un seguimiento de la salud de los chimpancés. Si hay un chimpancé enfermo, el personal puede hacer algo al respecto. Sabemos que Wounda es ahora la mejor hembra del grupo de 30. En este momento, ella es capaz de dominar a los machos adultos, pero no creo que eso dure mucho. Pero de todos modos, todas nuestras hembras están sometidas a un riguroso control de la natalidad porque tenemos 165 y es muy caro mantenerlas. Y siguen llegando bebés. Las hembras tienen implantes anticonceptivos, pero en todos estos años, un implante salió mal: ese fue el de  Wounda. Hace dos años y medio  tuvo su primer bebé. No hubo complicaciones: madre e hijo bien. El bebé se llama Esperanza.

Artículo original: Jane Goodall on Leonardo DiCaprio, her 85th birthday, and the need for hope

Jane Goodall fotografiada por Hugo Van Lawick