Entrevista
Por

Pedro Pablo Kuczynski: “Un medio ambiente saludable”

kusinski

Respuesta de PPK a propósito de un comentario de Marc Dourojeanni que circuló entre los miembros de la comunidad conservacionista peruana. He propuesto en Iquitos estudiar un ferrocarril a Yurimaguas, para conectar nuestra lejana capital loretana con un mínimo de daño ambiental, y también una línea aérea –evidentemente subsidiada- que conecte los puntos alejados de la Amazonía con el resto del país.

Hace unas semanas le pedí a un buen amigo que me organizara una reunión con Marc Dourojeanni, eminente ambientalista quien había escrito un blog titulado “PPK y la Amazonía”.

Primero, quise corregir algunas cosas que se decían allí a raíz de mi recientemente publicado libro “Perú Por Venir”. Por ejemplo, nunca he propuesto hacer “muchas carreteras nuevas” en la Amazonía: al contrario he propuesto en Iquitos estudiar un ferrocarril a Yurimaguas, para conectar nuestra lejana capital loretana con un mínimo de daño ambiental, y también he propuesto una línea aérea –evidentemente subsidiada- que conecte los puntos alejados de la Amazonía con el resto del país.

Sobre el potencial hidroeléctrico, le aclaré que éste está principalmente en las vertientes orientales de los Andes y no en la Amazonía; hace un par de meses dije en Juliaca que la represa de Inambari –un proyecto de exportación de electricidad- no se debía siquiera considerar hasta que haya un plan efectivo que garantice al suministro de electricidad a por lo menos 95% de los hogares peruanos: claro, él no tenía por qué saber qué dije en Juliaca (ver www.ppk.pe) ya que lo que se dice en provincias rara vez aparece en Lima. No, no me he olvidado de los “2 o 3 millones de hectáreas deforestadas en la Amazonía” –he propuesto un cuerpo de policías ambientales bien equipados para controlar la tala ilegal y otros daños causados por el comportamiento informal –pero las plantaciones de palma aceitera (dicho sea de paso, son para hacer aceite comestible, no biocombustibles) del “imperio de los Romero” no están en el bosque amazónico: Palmas del Shanusi, tema de uno de mis editoriales, está en el monte abierto al sur de Yurimaguas.

Segundo, después de estas escaramuzas amigables, lo saludable es que Dourojeanni me haya reiterado un tema en el cual creo fervientemente, la conservación de un medio ambiente saludable. Lamentablemente, el Perú está muy lejos de lograr este objetivo:

Lima es la ciudad más contaminada de América, sobre todo en los conos norte y este. Medido por la mezcla de material particulado con los dióxidos de sulfuro y de nitrógeno (mezcla que sale de autos viejos que utilizan el diesel disponible en el Perú, que es muy contaminante), la concentración en Lima (ug por m3 por año) es de más de 80, comparada con 70 en Santiago de Chile, 65 en México DF, 42 en Sao Paulo, 37 en Los Ángeles y 20 en Nueva York (ver Semana Económica, 6 de setiembre 2009). El diesel que utilizamos en el Perú es cien (¡100!) veces más contaminante que el que se usa en Europa. El Metropolitano y el futuro Tren Eléctrico son soluciones parciales. Necesitamos un verdadero metro: claro, un tren metro es caro, por no decir muy caro, pero se vuelve más costoso con cada día que pasa. El costo anual de las muertes y enfermedades causadas por la contaminación en Lima, probablemente entre $500 y 1.000 millones, es más que suficiente para compensar el costo del subsidio necesario para un metro. Lo de Lima se aplica a otras ciudades, sobre todo Arequipa.

Otra gran fuente de contaminación es la falta de tratamiento de aguas servidas en casi todo el Perú. El porcentaje tratado es cero en varias regiones, según cifras oficiales (página 270 de PPK, Perú Por Venir). El Gobierno ha empezado bien con la concesión de La Taboada para el tratamiento del desagüe norte de Lima, pero hay muchísimo más que hacer.

¿Y la Amazonía? ¿Y la minería informal de oro en Puno y Madre de Dios? En su libro “Amazonía Peruana en 2021” Dourojeanni sugiere cómo evitar un desastre vía una serie de medidas de control ambiental, la mayoría muy acertadas y unas cuantas más controversiales. No hay que olvidar lo que dijo mi padre en su libro de 1944 sobre la Amazonía (reimpreso por San Marcos en 2004): “…toda la vida humana en la Selva… ha quedado atomizada… difícilmente accesible a medidas penetrantes de un gobierno central o a un censo exacto”.

Lo que queda claro es que para manejar el ambiente en las grandes ciudades, en los ríos, lagos y el mar, en la Amazonía y en las regiones tradicionales del Perú, se requiere un enorme esfuerzo, grandes batallas, e ingentes recursos. Hasta ahora casi no hemos empezado.