Entrevista
Por María Helena Tord

Timoteo Guijarro, al rescate del Capac Ñan

timoteo

Timoteo Guijarro y Borja Cardelús son los autores de un libro sobre el Cápac Ñan, el tantas veces mencionado camino inca sudamericano, que publicó Aguilar en el 2009 y que ha sido citado en el contexto de la discusión que venimos promoviendo en las diferentes secciones de soloparaviajeros.pe, en especial en la polifacética sección NOS ESCRIBEN, el buzón de encuentro que tenemos con nuestros lectores. Guijarro es un viejo conocido en esta parte de Latinoamérica donde se ha desempeñado como funcionario de la cooperación española por varios lustros. Borja Cardelús, con quien nos hemos comunicado hace unas semanas a propósito de las duras líneas que Felipe Varela le dedicara en uno de sus punzantes comentarios sobre el Cápac Ñan, es un destacadísimo periodista ambiental autor de una zaga televisiva sobre la naturaleza ibérica y los parques nacionales de España que en su momento fue comparada con los trabajos monumentales de Félix Rodríguez de la Fuente, el padre del ecologismo europeo. Es autor de libros que más de una vez hemos consultado y Premio Nacional del Medio Ambiente. Ambos, Guijarro y Cardelús, recorrieron hace algunos años la sección peruana del Cápac Ñan con el objetivo de describirlo para hacerlo asequible a todos los posibles usuarios.

La entrevista a Timoteo Guijarrro que les presentamos, la hemos tomado de notiviajeros.com y fue realizada por María Helena Tord a pocos días de la presentación del libro Cápac Ñan, el Gran Camino Inca.

¿Cómo surgió la idea de hacer una investigación sobre el Camino Inca?
Este libro nace como iniciativa del Centro Cultural de Iberoamérica que pretende dar a conocer rutas turísticas y culturales en América. Un poco a semejanza de lo que es el camino de Santiago de Compostela en España.

¿El libro es también una especie de guía?
La publicación pretende ser también una guía de viaje para aquellos interesados en conocer los pueblos andinos, su patrimonio y el paisaje.

Usted es español, ¿cuándo fue su primera experiencia en los Andes?
Yo llegué en 1988 para realizar programas de educación para el desarrollo con la Cooperación Española, por aquella época era muy difícil viajar por los Andes por ser una zona conflictiva por el tema del terrorismo. Regresé después de varios años y descubrí los Andes, eso fue hace más de 20 años.

¿Los autores (usted y Borja Cardelús) hicieron toda la ruta?
Hemos recorrido a lo largo de siete meses el camino que va de Quito a La Paz en varios equipos y hemos contado también con la participación de colaboradores experimentados.

No han incluido Argentina, Chile, ni Colombia que originalmente fueron parte del Tahuantinsuyo…
El Camino Inca en la época del Tahuantinsuyo efectivamente incluía el sur de Colombia hasta Argentina y Chile, pero no forman parte del libro porque se ha contemplado únicamente el eje principal andino, el más importante del imperio inca, que va de Quito a Cusco, y de Cusco a La Paz.

¿Qué tramo llamó más su atención?
Cada segmento tiene características singulares. Estamos hablando de patrimonio, no solamente arqueológico que es importante, sino también histórico y cultural. Hemos tratado de reflejar en el libro el enorme patrimonio de las comunidades andinas. Hay tramos definitivamente más importantes que otros, donde está más definido el camino inca, y a la vez, una serie de rutas que contemplan una cultura andina muy rica y peculiar.

¿Y en lo referente al paisaje?
Para un limeño o un europeo viajar por los Andes es una experiencia única que solo se puede comparar con los paisajes que encontramos en los Himalayas. Personalmente me impresionó mucho la cordillera de Conchucos, que es la parte menos conocida de la Cordillera Blanca. Por un lado del camino tienes una vista espectacular de las montañas y por el otro, el río Marañón. Este trayecto es hermosísimo, tiene una belleza escénica y cultural impresionante.

¿Qué trayectos se han conservado mejor?
Los que han seguido siendo utilizados por las comunidades andinas, los que se encuentran en las punas y en las zonas más inhóspitas. Los más atractivos de este tipo de rutas son los que van desde la sierra de Áncash hasta Huánuco, y en la parte final, desde el callejón de Conchucos a la región de Huánuco. Son 300 kilómetros en el que el camino casi no se pierde. Conservan los senderos de piedra, tambos y hasta puentes. El tramo concluye en el complejo de Huanucopampa.

Algunos pasan por reservas naturales…
Un elemento fundamental para el libro es entender y dar a conocer la cultura andina, pero también le hemos dado mucho énfasis a lo que son las áreas naturales protegidas. El camino inca atraviesa y pasa por varias como el lago Junín y la Cordillera Blanca.

¿Qué tramo es el más complicado?
Existen varios. Seguramente el más difícil de todos es donde los Andes son más bajos, en la sierra de Piura. Los conflictos que hay con el Ecuador y la geografía lo hace muy complicado de recorrer. El camino de Huancabamba a Cajamarca es un tramo fantástico que fue narrado por Humboldt y otros viajeros del siglo XIX, pero actualmente es muy difícil de recorrer.

¿Cuáles son los nuevos proyectos?
Se han definido otras dos rutas más: el camino entre México y Santa Fe de Nuevo México y la ruta colonial de Centroamérica. Ahora mismo estoy en la ruta colonial que va de Panamá a Nicaragua y recorro el sur de Managua. La idea es convertirlas en un futuro, junto con el Cápac Ñan, en importantes rutas turísticas.

NOVEDOSO CÁPAC ÑAN
Capac Ñan, el Gran Camino Inca es una amplia recopilación de mapas, fotos, datos e información acerca del Camino Inca que va desde Quito a La Paz. La interesante obra es también una útil guía turística que incluye descripciones de las áreas naturales protegidas, por donde atraviesa la antigua ruta. Destacan las páginas dedicadas a las descripciones de los viajeros del siglo XIX y a las reconstrucciones de los asentamientos arqueológicos.