Greta Thunberg, la adolescente sueca que quiere detener el cambio climático

Tomado de El Espectador de Bogotá

Mi opinión

Me han pedido más info sobre Greta Thunberg, la adolescente sueca que desafió hace unos días a los poderosos en Davos después de desatar toda su furia contra los políticos de su país tan complacientes frente al cambio climático y la degradación ambiental.

Les dejo esta nota que acabo de recoger de El Espectador de Colombia y para los que no leyeron el post que subí a Instagram también lo que puse esta mañana.

Greta Thunberg lo ha dicho mejor que nadie y apenas tiene 16 años: “nuestra casa está en llamas, estoy aquí para decirles que nuestro hogar está ardiendo”

Greta, una escolar común de una escuela común, una niña diagnosticada con síndrome de Asperger, se sentó hace unos meses -el 20 de agosto del año pasado- frente al parlamento sueco y empezó su lucha, inició una huelga que se ha convertido en una protesta que empieza a crecer por el mundo.

Una protesta particular. Dejó de ir al colegio los viernes para condenar la inacción del gobierno de su país tan a años luz de lo que se se debería hacer para detener el armagedón climático.

“No quiero que tengan esperanza, quiero que entren en pánico. Quiero que sientan el miedo que siento todos los días y luego quiero que actúen”, ha dicho también.

Seguramente que el establishment antiglobal va a convertir a la muchachita nacida en Estocolmo en una nueva star del movimiento green, en una suerte de Marie Kondo del ecologismo siglo XXI y la pobre tendrá que verse precisada a crear una fundación y dar conferencias por el mundo.

Ojalá que no. Espero que no.

PD: ¿Vieron la foto de la niña sueca que presenta ilustra esta nota? Greta Thunberg y Jane Goodall, la mujer que dedicó su vida a estudiar a los gorilas de los bosques de nubes africanos y que hoy por hoy es el ícono mundial de la conservación planetaria.

A sus 16 años, esta adolescente sueca falta un día a la semana al colegio para protestar contra el cambio climático. Su lucha ha llegado a los oídos de muchos jóvenes y la ha convertido en un ícono mundial para personas de todas las edades.

Su activismo comenzó en el 2018 cuando Suecia pasó por un verano bastante complicado. Una ola de calor afectó a gran parte del país, lo que generó cerca de 50 incendios forestales que arrasaron con 20.000 hectáreas. Este hecho cambió la vida de Thunberg, el 20 de agosto de 2018 en vez de ir al colegio se plantó frente al Parlamento sueco y anunció que no se iba a mover hasta que la escucharan: “Estoy protestando sobre el cambio climático, porque a nadie parece importarle lo que está ocurriendo. Nadie parece estar haciendo algo”, le dijo Thunberg a la BBC en ese momento.

Después de las elecciones suecas del 9 de septiembre, Thunberg volvió al colegio, aunque solo asiste cuatro días, porque todos los viernes están destinados a continuar con su protesta. Su reconocimiento en el mundo fue cuando pronunció un discurso en diciembre en Polonia, durante la conferencia internacional sobre el clima, y desde entonces, decenas de miles de jóvenes de 270 ciudades del mundo replican su huelga en el mundo entero. 

Sus últimas acciones se llevaron a cabo en el Foro Económico Mundial (WEF), también llamado Foro de Davos, la semana pasada en Suiza; con su determinación para salvar el planeta, impresionó a los invitados.

Apenas llegó a la estación de esquí del este de Suiza, luego de 32 horas de viaje, las cámaras la rodearon para seguir sus pasos. Con un discurso contra los peligros del cambio climático dejó a todo el mundo sin voz: “la casa se quema”, dijo durante su discurso, los adultos dicen que hay que dar esperanza a los jóvenes, no quiero su esperanza, quiero que empiecen a entrar en pánico”.

 
 

El pasado viernes se unió a un puñado de jóvenes para una sentada en la nieve dura, delante del Congreso en donde estaban reunidos los jefes de Estado, empresarios, millonarios y activistas.

Inspiración juvenil 

– “Falto a clases, explica, Maximilian Christian, de 15 años, que vino de la ciudad vecina de Coire, el ejemplo de Greta me inspiró y aquí estoy, sentado a su lado”.

Greta, viajó a Davos en tren, eligió quedarse en la montaña, en una instalación efímera llamada Arctic Basecamp, en vez que en un hotel de la ciudad. “Dejé de subirme a los aviones por el medioambiente, explicó a AFP, quiero poner en práctica lo que digo”. Otra de las cosas que ha hecho es convencer a sus padres de que hagan lo mismo y que se convirtieran al veganismo. 

“En lugares como Davos, a la gente le gusta contar sus éxitos, pero su éxito financiero tiene un costo exorbitante”, dijo, pero esa no es su arma, ella desde su activismo logró conquistar al público de Davos. “Es una voz muy fuerte”, dijo a AFP Christiana Figueres, quien fue una secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de la ONU. “Es la voz de la juventud y la voz del enfado”.

Greta Thunberg: otro mundo es posible…