Hildegard Willer, periodista

“El departamento de Madre de Dios lidera las estadísticas de tala de árboles —pero también el ranking de los departamentos con menos pobreza—. Aunque esta verdad no le gustará nada a los ambientalistas, todo indica que la minería informal es más efectiva en repartir la renta minera entre la población que la gran minería. El poblador de Puno o de Madre de Dios que quiere dedicarse a la minería, simplemente lo hace y sube al cerro respectivo o baja a la selva. En Cajamarca, donde se ha formado un enclave minero para los elegidos, es muy difícil conseguir uno de los trabajos codiciados en la mina. El éxito de la minería informal en la redistribución de las ganancias es también un indicador de fracaso para el Estado peruano y la gran minería, que no logran redistribuir sus ganancias entre las poblaciones del lugar de la explotación”.