Luis E. Valcárcel, 1927

‘El andinismo es el amor a la tierra, al sol, al río, a la montaña. Es el puro sentimiento a la naturaleza. Es la gloria del trabajo que todo lo vence. Es el derecho a la vida sosegada y sencilla. Es la obligación de hacer el bien, de partir el pan con el hermano. Es la comunidad en la riqueza y el bienestar.

Es la santa fraternidad de todos los hombres, sin desigualdades, sin injusticias.

El andinismo es la promesa de la moralidad colectiva y personal, la poderosa, omnipotente reacción contra la podredumbre de todos los vicios que va perdiendo nuestro país.

Proclama el andinismo su vuelta a la pureza primitiva, al candor de las almas campesinas. Andinismo es agrarismo: es retorno de los hijos pródigos al trabajo honesto y bendito bajo el gran cielo: es la purificación por el contacto con la tierra que labraron con sus manos nuestros viejos abuelos los Inkas”