María Paz Ramos, simplemente viajera

Qué suerte la de estos padres, los de María Paz digo, de haber criado a su niña para que crezca sana y feliz y desde esa libertad poder acercarse a las cumbres que nos permiten divisar el mundo y hacerlo nuestro. Y qué suerte la suya de haberlo logrado.

He tenido el privilegio de compartir oficina y algunos caminos con esta viajera a tiempo completo y llena de planes, de esta limeña energética y vital.

María Paz Ramos, conociéndola he confirmado que el aire libre y los fines de semana de sol y muchos apapachos son utilísimos para forjar ciudadanos de verdad. De esos que necesitamos a montones para construir sobre las ruinas de éste un mundo mejor, un planeta cercado por estrellas que titilan en la noche e iluminan, en todo sentido, a la especie.

Buen viaje, compañera….