[NOTICIÓN] Rompientes de las playas miraflorinas de la Costa Verde van a estar protegidas para siempre

Prensa Conservamos por Naturaleza. Foto: David Almeida

Foto David Almeyda

Anoche en Montevideo me tocó explicarle a un grupo grande de operadores turísticos interesados en “vender” el Perú, las bondades y fortalezas de un destino que no se agota necesariamente con Machu Picchu y “el país de los Incas”. Preparé para tal efecto un PPT que tenía como foto de portada la imagen de un parapentista suspendido sobre el mar de la Costa Verde.

Los tour operadores de Montevideo y Punta del Este presentes en la sala de conferencias del hotel Sheraton no lo podían creer. No concebían un mar tan encrespado y vital como ese que decoraba el paisaje de una Lima colorida y llena de vida.

Una Lima juguetona y moderna que invita a los turistas a quedarse más de la cuenta para gozar de sus encantos, que en muchos casos se encuentran al ladito de ese mosaico de playas que nacieron cuando se concibió la Costa Verde, ese paraíso natural, ese maltratado paisaje de una ciudad cuyos habitantes -en su mayoría- no han aprendido a darle los cuidados que se merece.

La nota que les paso, me la acaban de enviar Jack Lo y Carolina Butrich, militantes de un ecologismo que merece el aplauso ciudadano porque alejado de las chácharas y las confrontaciones innecesarias, sabe ganar batallas que muchos daban por perdidas. Esta última es meritoria: los colectivos que nacieron al compás del movimiento Conservamos x Naturaleza han logrado impulsar la aprobación de una ley que protege las rompientes de las playas más emblemáticas de Miraflores.

La medida se suma a otras similares que se dieron para las olas de Huanchaco y Chicama. Qué buena noticia, muchachos, la estoy celebrando mientras miro La Rambla, el regio malecón sobre el Río de la Plata que tiene tantas lecciones que darnos.

Salió publicada la resolución en El Peruano donde las olas desde Punta Roquitas hasta Redondo en Miraflores, ya están protegidas por ley. Se suman a Chicama y a Huanchaco en esta lista.

El Perú es el único país que protege sus olas. La primera en serlo en nuestra costa fue Chicama en Lambayeque, la ola más larga del planeta, y Huanchaco, señalada como Reserva Mundial de Surf por la organización Save The Waves Coalition. Y en las últimas semanas, cuatro olas de la Costa Verde, uno de los destinos turísticos y deportivos más representativos de la capital, se han sumado a esta lista que sigue creciendo.

La Pampilla. Foto Susu Nasser

La Pampilla. Foto Susu Nasser

El 20 de mayo salió la resolución que protege estas playas miraflorinas en el Diario El Peruano. “La forma en la que estamos protegiendo las rompientes, es una herramienta legal innovadora que no solo cuida de las olas, sino de los recursos marinos y costeros de estas zonas protegidas”, comenta Carolina Butrich, Coordinadora de HAZla por tu Ola y campeona mundial de windsurf.

“Tenemos que entender que no es solo la protección de la ola o de la rompiente. Esto significa también preservar el hábitat de miles de especies que conviven en nuestro mar. Significa cuidar estos espacios para seguir recibiendo a miles de turistas de todo el mundo que activan la economía de los lugares donde se puede hacer deporte”, dice Butrich.

Foto: Paolo López

Foto: Paolo López

Cabe resaltar que la protección de las playas miraflorinas fue posible gracias a las donaciones de Swiss Care, Club Waikiki, la Asociación de Escuelas de Tabla y el Club Pacífico Sur.

Las playas de la Costa Verde son espacios públicos que se han visto amenazados constantemente por construcciones mal planificadas o concesiones a establecimientos que no respetaron los límites de las mareas. Con la resolución firmada y la publicación en el diario nacional esperamos que estas playas, íconos de Lima, sean protegidas para siempre.

Foto: Paolo López

Foto: Paolo López

¿Cómo puedo sumarme?

Para estar protegidas, las olas deben estar registradas en el Registro Nacional de Rompientes (RENARO). Para inscribirlas, hay que elaborar un expediente que se presenta a la DICAPI que cuesta entre 10 mil y 20 mil soles.

La FENTA ha identificado 144 rompientes en todo el país. El camino es largo, pero se puede lograr con la ayuda de municipalidades, empresas, deportistas, viajeros y todo aquel que valore la importancia de aprovechar nuestra costa sin destruirla.

HAZla por tu ola es una campaña ciudadana avalada por la FENTA y Conservamos por Naturaleza de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA) que promueve la donación de fondos y talento para proteger las olas del Perú para siempre. Entérate más en hazlaportuola.pe.

Foto Paolo López

Foto Paolo López