Pepe Mujica, ex presidente de Uruguay

“Fui al cuartel de Rocha en el que me tuvieron preso un tiempo. Vino el comandante a sacarme fotos y me preguntó si podía traer a la mujer. Las vueltas de la vida. Terminé poblando su portarretratos. Pero no les tengo odio a los milicos. Hay compañeros de izquierda que no lo pueden entender, que no me lo perdonan. Duele, y por momentos, da bronca que lo vean como una traición. Intenté transformar el mundo y me hago cargo. Si no eran los milicos eran otros. No los odiaba, fueron instrumentos. Debe ser horrible vivir toda la  vida con ese resentimiento. Me dan lástima los que sienten eso. No se dan cuenta que uno también peleó con aprehensión. Se quedaron en aquellos años y con ese discursito, peleando con los muertos. Les sacas eso y no les queda nada. No entienden que la vida continúa y vienen nuevas generaciones. Vivir envenenado es vivir al pedo”.