Piuray Outdoor Center: aventura y amor por la naturaleza en la meseta de Chinchero

Wili Reaño para "Treinta días en el Valle Sagrado de los Incas"

Mi opinión

Álvaro Bedoya Nadramia, limeño y emprendedor social a tiempo completo, es el feliz promotor de una de las iniciativas de turismo de aventura más prometedoras del sur andino peruano, el Piuray Outdoor Center, un camping y base para el desarrollo de actividades al aire libre en la comunidad de Pongobamba, a 35 minutos del Cusco que nació al asociar la marca SUP Cusco con una de las empresas de aventura más potentes de la región: Explorandes.

Álvaro Bedoya llegó hace cinco años al Cusco con sus tablas de paddle a cuestas y solo una ropa de baño. Entonces la meseta de Chinchero y los picos nevados que la iluminan eran el perfecto complemento para empezar a edificar, de a poquitos, el sueño de un espejo de agua –la mágica laguna de Piuray, 3,435 msnm– donde desarrollar el Stand Up Paddle (SUP), un sugestivo deporte que empezaba a ganar adeptos en nuestro país. Y vivir de esa intención.

El muchachote que había sido capaz de surcar sobre una tabla de surf las olas más potentes del planeta, convirtiendo al mar en su espacio-único-vital, estaba decidido a quemar sus naves, todas, con el propósito de transformar las alturas del Cusco en un patio de juegos para aventureros como él y en su oficina portátil.

¡Y vaya si es que no lo ha logrado!

El tiempo ha corrido rápido, como corren los vientos que bajan desde las alturas del glaciar Quelccaya para batir la calma de la laguna Sibinicocha, 4,969 msnm, el lugar donde Álvaro y dos de sus compañeros de ruta –Raúl Delgado y Jarita Gómez- batieron el récord mundial de remada de altura en Stand Up Paddle.

Hoy Álvaro Bedoya Nadramia, limeño y emprendedor social a tiempo completo, es el feliz promotor de una de las iniciativas de turismo de aventura –en tierra y en agua- más prometedoras del sur andino peruano, el Piuray Outdoor Center, un camping base para el desarrollo de actividades al aire libre en la comunidad de Pongobamba, a 35 minutos del Cusco, que nació al asociar su marca (SUP Cusco) con una de las empresas de aventura más potentes de la región: Explorandes.

Una experiencia inigualable
en la laguna de Piuray, Cusco.
Respeto por las comunidades locales. Trabajo mutuo y beneficios compartidos.

El camino al éxito empresarial está plagado de pequeños –y notables- pasos, pienso mientras me voy acomodando el wetsuit que habrá de protegerme de las aguas gélidas de la laguna de Piuray, en la bucólica meseta de Chinchero, uno de los territorios más bellos y ricos, culturalmente hablando, de nuestro país.  

Allí, en medio de un campo de habas, caminitos rurales por todas partes, un cielo que se refleja en la superficie del agua y la presencia inconmovible de los nevados Salkantay, Verónica y Soray, tres de los muchos macizos que componen la cordillera de Vilcabamba, se levanta el Piuray Outdoor Center. Pepe Negro, o José Soldevilla para ser más formales,  uno de los guías más conocidos y risueños de la región, conduce al grupo de guapas limeñas que han llegado esta mañana a remar como dios manda en el paraíso.

El lugar es un prodigio y la vivienda campesina transformada en un moderno y muy confortable campo base, así como la sociedad establecida con la familia  que nos recibe, todos pongobambinos, certifican la calidad del invento.  Para los promotores del Piuray Outdoor Center la sotenibilidad ambiental y el compromiso con los propietarios de los recursos que se utilizan son los valores fundamentales de la experiencia inigualable que están llevando a cabo con previsible éxito.

Y no es una coincidencia. Soy parte esta mañana del equipo de voluntarios que se apresta a  limpiar, jineteando sobre tablas de paddle, los desperdicios plásticos que cada cierto tiempo hay que retirar de la laguna.

¡Vaya jornada la que me ha tocado realizar!

Cultivos nativos, paisajes impresionantes y aventura en aire y en tierra. Piuray lo tiene todo.
Una breve introducción al arte de ser feliz en medio de la naturaleza a cargo de Pepe Negro.

Aventura y naturaleza en la meseta de Chinchero

Álvaro me va contando el sentido integral de la propuesta que no se agota sobre las tablas de paddle y los kayaks que han adquirido. Para él y su equipo el escenario donde operan es ideal para la práctica de infinitas actividades en agua y en tierra desde caminatas para observar aves o visitar sitios arqueológicos hasta sesiones de yoga –en tierra firme o sobre una tabla- pasando por paseos en bicicletas de montaña y downhills épicos; además de campamentos en lugares de inigualable belleza, cabalgatas por rutas solo frecuentadas por pastores andinos y las mil oportunidades que existen para sumergirse en la vida rural de los pobladores de la meseta de Chinchero: cocina con insumos locales, agricultura ecológica, elaboración de adobes, demostraciones textiles y un prolongado etcétera.

Piuray Outdoor Center, lo firmo, es el museo vivo y campo de aventura más extraordinario de la meseta de Chinchero y alrededores.

Dormir bajo las estrellas en lugares mágicos. Historia viva y respeto a la pachamama.

Los sembríos de cebada, habas y tarwi se avalanzan hasta el borde mismo de la laguna de Piuray confundiéndose con el verde esmeralda de la cocha de casi tres kilómetros que reverencian los pobladores de las comunidades agrarias de la meseta de Chinchero desde tiempos inmemoriales. Para ellos, Piuray, la laguna hembra, es hermana telúrica de Huaypo, la cocha macho que se luce al otro lado de la carretera que desciende hacia el Valle Sagrado de los Incas.

Cabalgo ahora sobre un paddle gigantesco capaz de soportar el peso de ocho pasajeros. Con Álvaro y uno de sus ayudantes voy levantando las botellas de plástico -¡qué horror!- que se han ido acumulando entre los juncos de un inmenso totoral. Los siete colores de la totora, unas avecillas de plumaje amarillo y verde, parecieran querer jugar con nosotros: sus nidos, tejidos con delicadas fibras vegetales, apenas rozan la superficie de la laguna. Las pollas de agua, los corcovados, los patos andinos y los ibis de picos impresionantes se mueven a su antojo. El festival de la vida natural puesto al servicio del turismo de aventura.

Disfruto como un niño el momento. Al otro lado de la laguna, Pepe Negro y sus chicas van limpiando de desechos los espacios que les ha tocado. Esta debe ser la séptima –o tal vez la octava-   limpieza del cuerpo de agua que el equipo de Álvaro ha decidido conservar como si fuera suyo. Para nosotros, los turistas de paso, una suerte de HAZla por tu Playa en versión HAZla por tu Laguna; para ellos, un Cocha Raymi muy particular, una fiesta del agua y de la vida que se debe conmemorar cada cierto tiempo: Piuray, Huaypo y Qoricocha, la tercera laguna ubicada en las partes altas de este fin del mundo, son seres sagrados que hay que reverenciar y cuidar con esmero para que la tierra sea fecunda.

Sietecolores de la Totora​ (Tachuris rubrigastra)

De nuevo en la orilla

En la casa de adobes y techos de tejas que funge de cuartel general del Piuray Outdoor Center nos espera un banquete colosal. Antes de pasar a la ofensiva, ejercicios de respiración y relajación de por medio, nos lanzamos a cumplir  el reto del día:  zambullirnos en las aguas de la maravillosa laguna de Piuray y nadar unos cuantos metros. !Fantasía y pura vida!

Los turistas que llegan al centro al aire libre de Piuray tienen la posibilidad de escoger para el almuerzo, entre una sabrosa pachamanca, un buffet andino o un lunch. Lo mío fue el buffet andino, un festín de papas, camotes, ocas, choclos, hongos, ajíes, quesos, piezas de pollo cocinados en un horno de barro de campeonato. Y una copa de vino tinto con la mejor vista de la campiña de Chinchero.

El team femenino eligió cervecitas heladas y unos cojines para mirar el cielo y los bordes de Piuray sin prisas. Para qué más…

Detalles y mohines de unos anfitriones de lujo

La meseta de Chinchero: escenario de la cultura andina, espacio de reflexión y orgullo.

Piuray es el reservorio de agua más importante de la ciudad del Cusco. Se estima que el 42 por ciento del agua potable que consumen los cusqueños proviene de la laguna. Fueron los incas quienes construyeron los canales de piedra que llevan desde entonces el líquido elemento a la Llacta sagrada,. al Cusco que tanto queremos.

Y la meseta agrícola de Chinchero, lo deberían saber los que viene patrocinando la construcción de un desatinado aeropuerto en la zona, ha sido desde siempre un centro de producción agrícola indispensable para sostener la vida de los habitantes de la antigua ciudad y también de las localidades del Valle Sagrado de los Incas. El sistema de regadío puesto en operación por los ingenieros de Túpac Inca Yupanqui constituye parte de los tesoros arqueológicos que se conservan en la meseta.

Natalia Majluf, ex directora del Museo de Arte de Lima, le entregó a inicios de año una carta al presidente Vizcarra acompañada de la firma de más de doscientos intelectuales de reconocido prestigio pidiéndole la suspensión de las obras de construcción del aeropuerto de Chinchero.

Para la estudiosa y los firmantes del petitorio, que ya son más de cinco mil ciudadanos peruanos y extranjeros, el proyecto, de llevarse a cabo, generaría un “daño irreparable a la cultura del Perú y de la humanidad”.

Estoy de acuerdo con ella, la belleza de la meseta, el patrimonio que se conserva en cada uno de sus rincones, la laguna de Piuray incluida, no debe ser puesto en riesgo por obras de tan pobre significado histórico.

Pero ese es otro tema, ahora me toca mirar, en lontananza, el paisaje que me rodea. Las nubes se han convertido en un acertijo de copos de algodón. Los eucaliptos que crecen por todas partes, mecen sus ramas al compás del viento. El sol, que brilla a lo alto, no ha dejado de hacer bien su trabajo.

Miro a Álvaro de reojo, la hizo. El patio de juegos que se animó a construir -poco a poco- se ha convertido en el point, en el punto de reunión de una tribu cada vez más entusiasmada con el pasado de nuestra cultura milenaria, la belleza inconfundible de las montañas andinas y el futuro que estamos en la obligación de construir.

Piuray, apunta el dato viajero, es por eso uno de mis lugares favoritos.

Álvaro Bedoya y su sueño. Tiempo de agradecerle a la tierra y a sus cochas.

Piuray Outdoor Center
https://piuray.pe/es/
info@piurat.com
(+51) 992 755 067
Piuray Outdoor Center es un consorcio formado por Explorandes, una agencia con más de 40 años de trayectoria ofreciendo turismo de aventura y SUP Cusco, empresa pionera que trajo a Cusco el Stand Up Paddle. 

El centro también organiza  eventos  especiales (corporativos, bodas, almuerzos familiares, cumpleaños, entre otros).