Martín Caparrós y la violencia brutal de las vacunas que seguimos esperando

Sobre el particular pienso como Caparrós: en un mundo donde campea el capitalismo más burdo, la crisis sanitaria encuentra a los más pobres en aparatosa desventaja frente a los que más tienen. Y que no se crea que con este enunciado intento hacer la apología del comunismo. No. A las pruebas, Martín Caparrós de por medio, me remito: “la mitad de los 460 millones de vacunas aplicadas en todo el mundo hasta hoy 24 de marzo se dieron en Estados Unidos y Europa; allí viven unos 840 millones de personas, poco más de un décimo de la población mundial. O sea que, en síntesis, el 11% más rico lleva apropiada la mitad de las vacunas: porque las paga más caras, porque presiona a los laboratorios, porque tiene poder económico y político, sus personas están mucho más vacunadas que el resto de la humanidad”.

Era previsible, no había que ser muy zahorí para saberlo. Como en las películas de ciencia ficción, como en Avatar, los ricos –o los países ricos si la expresión le es más digerible- hicieron valer, iniciada la crisis del Armagedón pandémico del SARS-COV 2, sus consuetudinarios privilegios para convertir a las vacunas y a los vacunados en un asunto de seguridad nacional y zuas, que se frieguen los africanos, los sudacas, los habitantes de la espalda del mundo. O en asunto personal, que para el caso es lo mismo, qué importa si la inequidad de tan inmensa injusticia se vuelve tra vez en contra de ellos para desnudar un poco más la estulticia de un sistema social que hace tiempo ya fue…

Les dejo a Caparrós que antes de dar opinión sobre las benditas vacunas se graduó de magister estudiando años de años los entretelones de una pandemia más antigua y voraz que la que padecemos ahora: la del hambre, ese “virus” letal que en un planeta por primera vez en condiciones de dar de comer y bien a todos sus habitantes mantiene a mil millones de terrícolas en absurda desnutrición (mientras los demás, los de siempre, engordan como vacunos y exigen a las periferias más de sus bosques para sembrar el alimento que satisfaga el hambre de las vacas que se habrán de sacrificar para beneplácito de todos).

Leer más

Organizar la calle

Es evidente que el confinamiento decretado por el Ejecutivo no se está cumpliendo. Ha fracasado en ese bolsón citadino que engloba a los distritos más populosos y poblados de la capital. En esos confines metropolitanos donde la calle es una selva de cemento y de fieras salvaje como no, como en la vieja canción de Willie Colón y Héctor Lavoe, el incumplimiento de las tres condiciones básicas para enfrentar con éxito al maldito virus (distancia, mascarilla, lavado de manos) es la norma.

Leer más

Dra. María Neira, experta OMS: “El 70% de los últimos brotes epidémicos han comenzado con la deforestación”

Hace unos días subí a las redes que manejamos desde nuestro grupo una nota que daba cuenta de los avances que ha logrado Europa en materia de energías limpias y reducción del uso de hidrocarburos. Por primera vez en la historia la producción de las primeras superó en el 2020 a las que se derivan de las energías fósiles. Ese camino es de vital importancia para frenar la escalada de degradación ambiental que sufrimos, pero quedan todavía muchos más compromisos por cumplir. La Dra. María Neira, experta en salud pública de la Organización Mundial de la Salud (OMS) menciona en la entrevista que les propongo una que nos convoca a nosotros: el cuidado de los bosques amazónicos, la porción del territorio peruano que el año pasado perdió 170 mil hectáreas de sus coberturas como consecuencia de la deforestación, la agricultura y la construcción de caminos.

La deforestación de las selvas tropicales, advierte la médica española, precipita la aparición de enfermedades zoonóticas, aquellas que se transmiten de forma natural de los animales a los seres humanos como el ébola y el Sar-Cov-2. Es necesario por ello que los gobiernos y las personas, advierte, entiendan que los problemas ambientales que empezamos a padecer como consecuencia del cambio climático son problemas de salud pública. Y que la buena información, esta que todos los días tratamos de transmitir desde esta plataforma, nos hará conscientes de la necesidad de apurar soluciones para enfrentar los problemas de otra manera. Los dejo con las palabras de la especialista de la OMS: #otromundoesposible

Leer más

Pasajeros de LATAM se beneficiarán con despistajes de COVID-19 gracias a convenio con Synlab

De acuerdo, estamos en la obligación de sumar esfuerzos para que el turismo retorne en las mejores condiciones. La bioseguridad de los pasajeros que se mueven por el Perú y el mundo debe estar garantizada, por ello, toda estrategia aeronáutica, sinergia organizacional y/0 alianza empresarial que lo favorezca debe ser alentada. Confiamos que así sea, es necesario volver pero cuidándonos al máximo #llegóeltiempodevolver

Leer más

Pep Bernadas, director de Altaïr: “La pandemia no cambiará nuestro modelo turístico y eso es un error”

Me gusta reseñar el trabajo de los buenos amigos, ustedes lo saben mejor que nadie, esta plataforma está repleta de evocaciones y contribuciones suyas. Suelo tener presente en todo momento a esos compañeros de ruta que transitan por la misma estela por donde se enhebran mis sueños, uno de estos amigos es el Pep Bernadas, contramaestre de Altaïr la librería-agencia de viajes-revista-fondo editorial-ateneo que defiende desde 1979 los fueros de los que hemos hecho de viajar una ilusión y un modo de vivir respetuoso de las culturas y la gente que habita este planeta iluso.

Bernadas acaba de ser entrevistado en la Ciudad Condal sobre el turismo que estamos viviendo en estos tiempos pandémicos y también sobre el que se viene, el que están anunciando los vendedores de quimeras. Y no es para nada optimista: en eso coincidimos, el nuevo turista o será igual de hiperactivo y adicto al ego-selfismo que tantas veces se ha criticado o tendrá miedo de salir más allá de sus narices. Para Pep en ese intermedio, en ese interludio, hay que seguir construyendo esa audiencia convencida de que el viaje nos acerca a los que viven fuera de nuestra zona de confort y tienen tanto que decirnos para armar de consuno un mundo diferente al que nos ha tocado sufrir. En eso ando desde el 2002 cuando fundé la revista Viajeros: uniendo a la tribu para hablar seriamente de turismo. Les dejo el bonito reportaje que ha publicado sobre Pep Bernadas en el diario Público el periodista Marcel Beltrán. No tiene pierde.

Leer más

Japón promueve el teletrabajo desde sus parques nacionales

Los japoneses en materia de innovación sí que dan la talla. La nota que les paso, chiquitita, que acaba de ser publicada en la concurridísima plataforma del viajero mexicano Alan Estrada, Alan por el Mundo, da cuenta de la conversión de algunos parques naturales de Japón en espacios públicos con capacidad para albergar visitantes embarcados en el teletrabajo, el tan de moda home office de estos días de lejanías y distancias sociales.

Qué maravilla: poder chambear mientras se contempla el Monte Fuji en el país del Sol Naciente es posible y está al alcance de cualquier hijo de vecino. Solo hace falta ser osado y animarse a romper con la monotonía.

Japón posee 33 parques nacionales, los primeros de ellos establecidos a fines del siglo XIX. Nos llevan décadas de trabajo y, de hecho, años luz de ciudadanía ambiental. Varias de sus áreas protegidas han sido consideradas Patrimonio de la Humanidad por Unesco. En eso compartimos credenciales: tanto ellos como nosotros somos dueños de joyas naturales de primerísimo nivel.

¿No sería bueno, entonces, animarnos a copiar el modelo y lanzarnos como país a crear albergues e infraestructuras adecuadas en algunas de nuestras áreas naturales protegidas como las que los japoneses establecieron para alojar a los disidentes de las ciudades de M que padecemos? Yo me apuntaría ipso facto, ¿usted, no?

Hay que soñar y tener la capacidad de innovar, el resto, las inversiones para armar albergues o campamentos con estaciones de energía adecuada, acceso a Internet y todo lo demás, se puede conseguir si es que se invita a los empresarios privados, golpeados con saña por la crisis del turismo receptivo, y se constituyen con ellos las alianzas público-privadas que tanto se mencionan. En la Reserva Nacional Tambopata, la Reserva Nacional de Paracas o el Santuario Histórico Machu Picchu, por citar solo algunas áreas naturales protegidas del sistema nacional, los Eduardo Nycander, José Koechlin, Alfredo Ferreyros, Valentín Quispe, Joaquín Randall, Tino Aucca y tantos otros soñadores, tomarían el encargo con entusiasmo y ganas de hacerla linda, en todo sentido.

A ver si estas ideas copiadas de otros prenden el fueguito necesario en las oficinas del Sernanp y se empieza a armar la grande. Digo, podríamos, ¿no?

Leer más

Rember Yahuarcani en el Día Internacional de los Pueblos Indígenas: “Nada que celebrar”

Ayer se conmemoró en el mundo el Día de los Pueblos Indígenas, otra efemérides vacua, inoportuna en estos tiempos de Covid-19 y olvidos sempiternos. Otro saludo a la bandera. Rember Yahuarcani, huitoto y pintor amazónico, lo dice con la misma claridad con las que nos advirtió semanas atrás la tragedia que se cernía sobre los pueblos amazónicos asediados por la pandemia: no hay nada que celebrar, los indígenas solo quieren respeto a su cultura y a sus ancestros. Y, claro, sobrevivir al abandono, la discriminación, la pobreza, la indiferencia y tantos olvidos más. Nuestra deuda es inmensa.

Leer más

Jane Goodall: “No voy a dejar que los tipos como Donald Trump y los bolsonaros me golpeen y me hagan callar”

Desde la finca familiar de Bournemouth, donde soporta el confinamiento al que nos ha obligado el Covid-19, Jane Goodall, la primatóloga y ahora activista de 86 años, no deja de darnos lecciones de perseverancia y amor por la naturaleza y sus hijos más desvalidos y peligrosos, nosotros. La Dra. Goodall no tiene pelos en la lengua y suele llamar a las cosas por su nombre, sin cortapisas: para esta abanderada de la lucha por un mundo mejor la esperanza es el único motor que nos queda para salir airosos de los efectos de las pandemias que hemos contribuido a crear.

Les dejo la entrevista que acaba de publicar el diario El País a propósito de La Gran Esperanza, el documental que acaba de filmar para National Geograophic. Tenemos que cambiar de una vez por todas la forma en la que comemos y la manera cómo tratamos a los animales, advierte, porque la voracidad de nuestra especie en convertir la fauna del planeta que habitamos en comida o en algo que se parezca está precipitando cambios dramáticos en los ecosistemas y la profusión de virus y epidemias letales. Y, claro, estamos también en la obligación de llenarnos de toneladas de esperanza, el último antídoto que nos queda para empezar a sanar lo que hemos destruido con tanto afán e indiferencia.

Escuchar a la doctora Goodall, leerla en este caso, es un privilegio: hacerlo con cuidado y siempre asegura una dosis impresionante de optimismo y confianza en el futuro. Es una maestra, cuánto bien nos hace tenerla a nuestro lado. Sí se puede, #otromundoesposible, escúchenlo bien trumps y boslonaros…

Leer más

Bendayán habla con pintor Rember Yahuarcani: “Los abuelos se han internado en la selva para salvarse del coronavirus”

Bendayán le pregunta a Rember Yahuarcani, huitoto y también pintor, por el impacto del Covid-19 en la salud de su pueblo y el artista plástico no duda en afirmar que ha sido y sigue siendo brutal: la pérdida de decenas de abuelos indígenas, los hombres y mujeres que guardan la sabiduría de los pueblos amazónicos, va a ser irreparable para las poblaciones que habitan uno de los ecosistemas más importantes de este planeta al borde del estallido.

Pese a que las noticias que propala la prensa oficial refieren que empieza a atisbarse un retroceso de la pandemia en Iquitos, uno de los focos más virulentos del Covid-19, lo cierto es que el impacto de la desgracia sanitaria se ha trasladado a las comunidades más alejadas de la capital departamental donde la ayuda estatal, si es que existe, demora en llegar y es insuficiente.

Lo comenté por aquí a propósito de un lindo de texto de Carlos Rodríguez, de Fundación Tropenbos Colombia, los ancianos y ancianas de la Amazonía guardan la memoria histórica, el conocimiento médico y los secretos de la selva, son los que conocen mejor la farmacopea que abunda en sus bosques, son los guardianes de la identidad común, garantizan la pervivencia de todos. Resultan, por ello, indispensables: cuidarlos es fundamental en estos tiempos de olvidos y desatenciones tan flagrantes. Les dejo la conversa entre dos iluminados del arte amazónico que acaba de publicar El Comercio. Yahuarcani es uno de los grandes pintores amazónicos que tenemos y habla claro siempre. Lo que propone en esta entrevista lo suscribo de cabo a rabo. A seguir chimbando duro.

Leer más

Hacia una nueva normalidad (ambiental), una reflexión de Kristine McDivitt Tompkins

No quiero dejar pasar la conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente sin compartir con ustedes las reflexiones de Kristine McDivitt, la directora de Tompkins Conservation, quien se acaba de pronunciar sobre este acontecimiento planetario en el diario La Nación de Buenos Aires.
Digamos que no son estos tiempos los mejores para celebrar y lanzar fanfarrias: el planeta pasa por una crisis de salud, y de salud ambiental, sin precedentes. Nunca como ahora la espada de Damocles que pende sobre nosotros está tan cerca de hacernos trizas…

Por ello son tan pertinentes las reflexiones de la conservacionista y filántropa que hace tiempo cito con emoción y total respaldo: “Los humanos hemos alterado severamente el 75% de la tierra y el 66% de los océanos, según el informe del IPCC Cambio Climático y Tierra del año pasado. Es escalofriante pensar que solo una cuarta parte de este planeta permanece intacto para las otras especies que lo habitan. Si la Tierra fuera nuestra cuenta de ahorros, estaríamos al borde de la bancarrota”, comenta la viuda del célebre Douglas Tompkins.

Y tiene razón: el Armagedón que hemos creado ha puesto en jaque la existencia de más de un millón de especies y si no hacemos un cambio de timón audaz y certero, la hecatombe nos terminará de devorar. No exagero.

La receta de Kris MacDivitt, la fórmula que ella, su esposo y los equipos de su fundación en Chile y Argentina han desarrollado con éxito, es clara. Los seres humanos debemos aprender a actuar colectivamente y de manera bondadosa entre nosotros, en comunión con la naturaleza y sus criaturas, regenerando lo que hemos destruido y devolviendo a sus hábitats a las especies que desalojamos a mansalva.

Si hacemos lo que la MacDivitt aconseja y viene haciendo en los lugares donde su fundación trabaja, de verdad, de verdad, otro mundo será posible. En este #DíaMundialdelMedioAmbiente pensemos que la tarea es posible y juntémonos para lograrla. Ese es el único camino, buen fin de semana para todos, feliz día, Gaia.

Leer más

Cuando muere un anciano o anciana en las comunidades indígenas, un texto de Carlos Rodríguez, Fundación Tropenbos, Colombia

En el 2014, en Colombia, grabando con los Camino Films un especial sobre infraestructuras viales y minería aurífera en los llanos amazónicos, me reuní con un grupo de sabedores indígenas de las provincias de Putumayo, Amazonas y Caquetá que habían llegado a Bogotá para enhebrar con los funcionarios de Fundación Tropenbos la cartografía indígena necesaria para activar los planes de vida elaborados desde las comunidades indígenas de la floresta colombiana.

Para los pueblos amazónicos el territorio, eso lo entendí después de escuchar al biólogo Carlos Rodríguez, el autor de la nota que les dejo sobre la importancia de los ancianos y ancianas en ese mundo-otro, se llega a conocer a partir de un recorrido mental que solo los conocedores, curtidos en el arte del chamanismo, ancianos por lo general, han heredado de los mayores. En ese momento Tropenbos Colombia trabajaba con sabios indígenas de las provincias de Caquetá, Amazonas y Putumayo un ambicioso programa que buscaba mapear, desde la lógica de los propios pobladores originarios, uno de ellos Uldarico Matapí, el significado tradicional del territorio que ocupaban las comunidades nativas del oriente del país. Cartografiar el territorio resulta trascendental para fortalecer los saberes tradicionales y las maneras de conservarlo para que sus hijos puedan utilizarlos como herramienta de diálogo con occidente.

La comisión periodística de la que les hablo cambió radicalmente la visión que tenía de los pueblos que habitan el bioma amazónico y me volvió militante de la lucha por conservar la cultura que se forjó en sus bosques. Como dice el mismo Rodríguez, facilitador del encuentro que tuve con los sabios colombianos, recuerdo a dos más: Vicente Hernández, mambe del Caquetá y Eduardo Paqui, chamán de la provincia de Amazonas, cuando muere un anciano o anciana se pierde inexorablemente una biblioteca construida durante varias generaciones desde la oralidad y la magia, de allí la importancia, en tiempos del Covid-19 y las otras pandemias que agobian la Amazonía, de protegerlos, de evitar que la muerte se aposente en los territorios indígenas.

Los hombres y mujeres de las comunidades nativas de la cuenca amazónica vuelven a hacer frente a una nueva catástrofe sanitaria y los gobiernos nacionales, expertos en errar cuando se trata de atender emergencias como la que soportamos, han vuelto a darles la espalda. Es terrible, pero es así; a poco de llegar a los cien días de confinamiento obligado el drama amazónico parece no tener fin y pese a las promesas de los altos funcionarios del Ejecutivo la inacción vuelve a ser la constante.

Les dejo este texto que publicó El Espectador de Bogotá hace unos días: tenemos que seguir haciendo esfuerzos para que evitar que la muerte en la cuenca amazónica se lleve tan fácilmente a los ancianos y ancianas que guardan el saber acumulado de un territorio indispensable para sanar el planeta agónico que habitamos.

Leer más

Organizaciones indígenas de la Amazonía peruana exigen al gobierno urgente moratoria forestal en sus territorios

A fines de abril, producida la primera muerte de un poblador nativo en Pucallpa, Ucayali, circulamos en esta plataforma un pronunciamiento firmado por un grupo significativo de dirigentes indígenas de la Amazonía peruana y personalidades ligadas al desarrollo de la región, en el que se exigía al gobierno central audacia y celeridad para enfrentar los problemas derivados de la pandemia que viene afrontando el país y la humanidad en su conjunto. Para entonces, 27 de abril, las organizaciones representativas de los pueblos indígenas ya eran conscientes del incremento de la presencia y actividad de “mineros ilegales, taladores ilegales y narcotraficantes” en sus territorios, situación que por cierto no solo ponía en riesgo los recursos del bosque sino que afectaba directamente la salud de las poblaciones locales.

Los firmantes hacían un llamado al gobierno para que se tomen las decisiones que la emergencia requería y en estrecha coordinación con las propias federaciones indígenas, las organizaciones de base que conocen mejor que nadie la problemática amazónica. Ya el antropólogo Alberto Chirif ha comentado lo errático de las disposiciones emitidas por el Ejecutivo en relación a la pandemia en curso. Hablo del DL 1498 impulsado por el Ministerio de Cultura –la dependencia que ahijó al famoso Richard Swing- que le encarga, entre otras cosas, a la PNP y al ejército el control de las carreteras fluviales y el ingreso a las comunidades, cuando son estas, sus hijas e hijos, las que podrían hacerlo muchísimo mejor si es que el Estado creyera de verdad en las organizaciones populares.

Chirif agrega en el comentario a la norma mencionada, que pueden encontrarlo en la plataforma Servindi, que cuando las leyes (o para el caso, las decisiones) se demoran en convertirse en hechos concretos, no sirven para atender una emergencia tan grave como la del bendito Covid-19: “Imaginemos que pasaría con un retraso semejante, o incluso menor, por parte de los bomberos que deben combatir un incendio. Y vale la comparación del incendio con la pandemia, porque ambos, cuanto más tiempo transcurre, más se fortalecen y son más difíciles de dominar”.

Igual sucede con la pandemia del extractivismo ilegal que se ha hecho fuerte en la Amazonía en estos días de emergencia sanitaria y descontrol estatal. Si no paramos sus efectos de una vez el desborde va a ser fatal. De allí la pertinencia de la moratoria forestal que está exigiendo AIDESEP, la máxima organización indígena de la Amazonía peruana.

En carta que se ha hecho llegar al presidente de la República, los máximos dirigentes de la organización indígena le exigen al gobierno suspender la actividad maderera en el territorio amazónico y combatir la ilegalidad forestal, una actividad criminal que destruye bosques y pone en peligro la salud de los habitantes de la porción de la cuenca que nos corresponde. Para AIDESEP si es que no se actúa con energía y de manera inmediata la destrucción de lo poco que nos queda de naturaleza viva será inminente.

Los firmantes del pronunciamiento que les dejo manifiestan también su preocupación por la utilización que se hace sistemáticamente de los territorios indígenas para acometer obras de infraestructura vial y energética de dudoso provecho así como actividades agrícolas que atentan contra la madre tierra amazónica.

Espero que esta vez el poder Ejecutivo -luego del mea culpa presidencial de ayer en cadena nacional en relación al mal manejo de la crisis en la Amazonía peruana- tome las medidas que corresponden y se decrete una moratoria forestal que cierre los caminos ilegales de una actividad para nada consecuente con la nueva normalidad de la que tanto se habla. Hoy cinco de junio, día triste para los que tenemos clavado en el corazón y en el alma el crimen de Bagua, el presidente Vizcarra tiene una oportunidad para enmendar en algo el consuetudinario olvido de un Estado cómplice de la invisibilidad de los indígenas que viven en sus bosques y poblaciones citadinas de la Amazonía nuestra.

Leer más