Intervienen a turistas que pusieron en riesgo área cercana al Candelabro de Paracas

La nota del Sernanp alude a daños reportados por sus guardaparques en una zona próxima al famoso Candelabro de la Reserva Nacional de Paracas. Voy a comentar que he estado en la reserva los dos últimos fines de semana y en ambas oportunidades me quedé con la sensación de que cualquiera de los que la visitamos -queriéndolo o no- podía convertirse en un posible infractor. No estoy de acuerdo entonces con el complaciente comentario de los funcionarios del Sernanp cuando afirman que la Reserva Nacional “está debidamente señalizada, no solo para el ordenamiento turístico, sino para determinar los puntos de acceso limitado a los visitantes”.

Que hayan carteles de señalización y presencia de personal en la garita de control (de cobro debería decir) no garantiza la adecuada protección de tan singular ecosistema en tiempos del boom turístico que oferta servicios de divertimento de todo tipo, que en el caso de Paracas incluye cuatri-motos y jet skys. Y que si no se revisa la legislación y se estimulan las adecuadas regulaciones podrían precipitar una estampida como la que se produjo en el Ñuro después de la exagerada promoción que se hizo de las tortugas de paso por sus playas.

Este fin de semana Paracas, el balneario y El Chaco incluidos, fue Agua Dulce. No lo digo para quejarme de la algazara turística que entre otras perlas hizo que en el Sequión la desbandada de flamencos fuera la constante y que las lanchas con destino a Ballestas rugieran todo el día, sino por el inusitado crecimiento de la actividad turística -que no dejamos de saludar- que hace imposible un adecuado control por parte del personal a cargo que, especulo después de lo pude observar en el punto de ingreso principal a la Reserva, sigue gastando todas sus energías en cobrar el boleto de ingreso a los visitantes.

En la playa Atenas y en la zona marítima cercana al Sequión, el cuidado de sus recursos de flora y fauna estuvo a cargo del sentido común de los que la recorrimos. Igual en El Candelabro. En tiempos de la sociedad del espectáculo –todos queremos ser Marc Coma a bordo de un bólido o Mario Hart, si se me permite el atrevimiento- se hace urgente crear nuevos protocolos de seguridad y estar mosca, atrevidamente mosca, para evitar las arremetidas de lo que alguna vez llamé el “desborde popular” que precede al marketeo de nuestras joyas naturales y culturales.

Como diría un amigo muy querido “una multa, una intervención no hace el verano”.

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Se inicia este viernes 15 el Perú 8Mil Desert Challenge 2016, la carrera de aventura más extrema del Perú

Y vamos a cubrirla. Estuvimos el año pasado en el espectacular Marcona Wind Trail 2015 y ahora nos toca estar en Paracas para esta nueva aventura de los Perú 8MIl y los amigos del Sernanp. Múdate a Paracas, espectáculos como éste bien valen la pena el esfuerzo.

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Hilton Lima Miraflores nombra nuevo chef ejecutivo para el Social Restaurant

Todo este año vamos a “acampar” en Paracas, no solamente por la belleza escénica que el destino ofrece, sino también por el significado que tienen estos primeros 40 años de la Reserva Nacional creada en 1975. En el último número de la revista Viajeros le hemos dedicado un bonito especial.

Nos alegra mucho que la oferta turística se siga renovando en este paraíso para los amantes de la naturaleza, la aventura y el descanso.

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Los Destructores: delitos ecológicos y vigilancia ciudadana

Las fotos que les presento son más que elocuentes. La que tomó Walter Wust en Paracas denuncia una vieja práctica que no cesa a pesar de las prohibiciones y el peligro implícito que representa el uso de explosivos de manera tan poco “profesional”. Si esto viene ocurriendo en Yumaque, una playa dentro de la Reserva Nacional de Paracas, qué podemos esperar de la pesca con explosivos en otras zonas de nuestro extenso litoral.
Las que ha circulado también por Facebook Neotropical Primate Conservation son verdaderamente aterradoras, un escándalo. Seiscientos pihuichos listos para ser embarcados a los mercados de Lima, me imagino, donde el negocio de la venta de especies silvestres fructifica a vista y paciencia de todo el mundo.

Qué barbaridad, no hay palabras para graficar lo que van a ver y leer.

Solo queda esperar que la vigilancia ciudadana expresada en testimonios como los que les estoy pasando y que ya circulan por las redes sociales estimule a otros testigos a hacer lo mismo. Es necesario, imprescindible seguir denunciando estos atropellos. Tenemos que estar organizados para defender lo que es de todos, aunque sea riesgoso…

Aplausos para Wust y NPC…

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