Y un día volvimos. Pep Bernadas presenta edición en papel de revista Altaïr

En el 2013 la emblemática revista Altaïr dejó de salir agobiada por la crisis y el boom del internet. Fue el propio Pep Bernadas, su director, el encargado de hacérnoslo saber. Debo tener por allí la nota que publicáramos lamentando públicamente el suceso. Para nosotros los cincuentones, la publicación se había convertido en el gabinete heterodoxo y plural donde pergeñábamos nuestras aventuras por el planeta que nos ha tocado vivir.

La pena, como se comprenderá, se nos empozó en el ama. Sin embargo, de alguna manera sus lectores por todo el mundo se lo hicimos saber. El Pep, ese batallador de empresas imposibles que en 1979 fundara la célebre librería Altaïr, el más grande anaquel viajero que conozco, demoró un poco en respondernos pero lo hizo con una contundencia arrolladora: la presentación de la edición digital de los especiales 360° de Altaír Magazine, un portento de los empaques multimedia con las mejores plumas del parnaso croniquero en habla hispana: Villoro, Caparrós, Guerriero…

Tres años después del obligado paro, Altaïr vuelve remozada y más curiosa que antes. Ayer se presentó la edición de retorno en Barcelona y nos imaginamos al Pep más eufórico que nunca, feliz con su criatura andando de nuevo, agrupando a la brigada internacional de viajeros que ha sabido formar. Desde aquí nuestro saludo fraterno y todos los parabienes. Nos sentimos los de esta casa, militantes de la misma causa. Nos empuja la ilusión de alentar con lo que hacemos la cultura viajera, el viajerismo.

Les dejo en sus manos la nota que Bernadas escribió para celebrar la ocasión, la suscribimos en su totalidad.

Larga vida a la revista Altaïr y que el tozudo forjador de quimeras que la dirige siga al frente de esta nave de ilusos creyentes en la buena vecindad de los terrícolas.