ABANCAY: ¿Quién detiene la destrucción de los bosques andinos del Perú?

Hace unos días me detuve en Abancay para hurgar en el tema de los incendios forestales, esa reiterada tragedia que destruye nuestras coberturas boscosas generando más pobreza y desencantos.

La capital de Apurímac siempre me recibe con los brazos abiertos, lo agradezco. En el renovado y cómodo Hotel de Turistas de Abancay, cuyos propietarios, Julio y Jennyfer Azurin, nos tratan siempre con la amabilidad que los caracteriza, armamos oficina y desde sus cómodas instalaciones salimos a recorrer los campos que rodean la ciudad que crece y crece a ritmo acelerado.

Después de hablar con medio mundo, visité como siempre el majestuoso Santuario Nacional de Ampay, allí me di un tiempo lago para conversar con el equipo que protege esta isla de biodiversidad que tanto queremos y recorrer de nuevo los bosques de intimpas que los abanquinos cuidan con tanto esmero.

La historia que les presentó la preparé especialmente para la agencia de noticias ambientales Mongabay Latam y está circulando desde hace unos días por el cyberespacio. Ésta versión, con un poco más de datos, se las dejo con la intención de seguir auscultando la situación de los bosques peruanos, que no se acaban, como muchos creen, en la majestuosa Amazonía.

Los bosques andinos son tan importantes como los que tratamos de conservar en las tierras bajas y su papel en el equilibrio ecosistémico de los Andes-Amazónicos es de vital importancia para preservar el futuro de todos.