El cedro de Huancapi: el árbol que unió a todo un pueblo en defensa de la naturaleza

Solo añadir que los habitantes de la ciudad de Huancapi, como tantas otras localidades del departamento de Ayacucho, fueron víctimas de la violencia terrorista que se instaló en el país a inicios de la década de los años ochenta. De allí la importancia y simbolismo de la acción de sus ciudadanos que en el lejano 1995 se agruparon para salvar un árbol patrimonial que habían heredado de sus mayores.

Y qué bueno que el SERFOR, el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre, una oficina del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, esté liderando una campaña nacional para que lo vecinos de cada uno de los distritos, provincias y departamentos del Perú identifiquen a sus árboles patrimoniales para que sus autoridades los inscriban en una lista que los reconozca –por fin- como parte de la identidad de cada localidad.

En estos tiempos de apuros electorales y sálvense-quien-pueda la iniciativa que comento es verdaderamente balsámica. La comparto con ustedes para que convenzan a sus vecinos y se pongan a buscar el árbol de su comunidad que resulta excepcional ya sea por su longevidad, tamaño, belleza, originalidad, vínculo con el paisaje o su importancia cultural, histórica, científica o educativa. Y que el municipio de su jurisdicción, de acuerdo a la “Guía para el Reconocimiento de Árboles Patrimoniales” que pueden encontrar al final de la nota que les dejo, se pongan las pilas y brinden el apoyo que se necesita para hacer de la iniciativa forestal una fiesta permanente. Lo necesitamos a gritos. Lindo día para todos, #otromundoesposible

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