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Adiós a Biruté Galdikas, la última de las «trimates» y guardiana eterna de los orangutanes

Mi opinión

Fue delicadamente escogida por el paleontólogo Louis Leakey para proteger a los grandes simios de la voracidad y el desdén humanos junto a Dian Fossey, quien a la postre se convertiría en la defensora de los gorilas y a Jane Goodall, la primatóloga especializada en el estudio de los chimpancés recientemente fallecida. Galdikas, de procedencia lituana que había nacido en un campo de refugiados en Alemania a poco de terminar la Segunda Guerra Mundial, creció y se educó en Canadá el país que la acogió y que hizo suyo acabado el horror de la conflagración planetaria. Dedicada a tiempo completo a la investigación de los orangutanes de Burneo y su posterior protección, Biruté Galdikas será para siempre una de nuestras inolvidables trimates, las tres mujeres que se empecinaron en vida en demostrarnos que vale la pena seguir luchando por la supervivencia de las especies que la vorágine civilizatoria han puesto en peligro. Que sus sueños y su lucha se perpetúen en el tiempo


Por Carolina Gutiérrez, tomado de Ecoosfera

Biruté Galdikas fue una de las figuras más influyentes en la primatología moderna y una pieza clave en la conservación de orangutanes en Borneo. Durante más de cinco décadas, su trabajo permitió comprender a profundidad el comportamiento, la ecología y la vulnerabilidad de estos grandes simios. Su historia no solo está ligada a la ciencia, sino también a la defensa activa de un ecosistema amenazado. Fallecida el 24 de marzo de 2026 a causa de cáncer de pulmón, su legado sigue siendo fundamental para entender la relación entre humanos y naturaleza. En un contexto donde la conservación de orangutanes es cada vez más urgente, su vida representa un punto de inflexión en la historia ambiental contemporánea.

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Biruté Galdikas
Biruté Galdikas
Las «Trimates», conocidas también como los «Ángeles de Leakey», Jane Goodall, Dian Fossey y Biruté Galdikas, fueron tres influyentes primatólogas elegidas por el antropólogo Louis Leakey para estudiar a los grandes simios en su hábitat natural, Desde los años 60 y 70, revolucionaron la ciencia al estudiar chimpancés, gorilas y orangutanes, respectivamente, estableciendo las bases de la primatología moderna.

Donde todo empezó: de un campo de refugiados a la selva

Nacida el 10 de mayo de 1946 en Wiesbaden, Alemania, en un campo de refugiados tras la Segunda Guerra Mundial, Galdikas creció en Canadá, donde desarrolló su interés por los animales y la naturaleza. Estudió en la University of British Columbia y posteriormente en la UCLA, donde obtuvo su doctorado en antropología biológica en 1978. Fue ahí donde conoció al paleoantropólogo Louis Leakey, quien impulsó su carrera al integrarla en un ambicioso proyecto para estudiar grandes simios en su hábitat natural.

Junto a Jane Goodall y Dian Fossey, Galdikas formó parte de las conocidas “Trimates”, tres científicas que revolucionaron el estudio de primates en libertad. Mientras Goodall se enfocó en chimpancés y Fossey en gorilas, Galdikas eligió a los orangutanes, una especie mucho menos estudiada en ese momento, lo que convirtió su trabajo en una contribución pionera.

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Biruté Galdikas
Galdikas fue la primera zoóloga en documentar el largo intervalo entre nacimientos de orangutanes, que promedió 7,7 años en Tanjung Puting.

Vivir entre orangutanes: la investigación que desafió el tiempo

En 1971, con apenas 25 años, Galdikas llegó a la región de Tanjung Puting, en Borneo, Indonesia, donde fundó Camp Leakey. Desde ahí inició el que se considera el estudio continuo más largo realizado por una sola investigadora sobre un mamífero salvaje. Durante décadas, observó directamente a los orangutanes en su entorno natural, acumulando miles de horas de registro.

Sus hallazgos transformaron el conocimiento científico sobre la especie. Documentó que las hembras tienen uno de los intervalos de reproducción más largos entre mamíferos, con un promedio de 7.7 años entre crías. También identificó más de 400 tipos de alimentos en su dieta y describió comportamientos sociales complejos, desmontando la idea de que eran animales solitarios. Estos descubrimientos evidenciaron que los orangutanes son altamente vulnerables ante cambios ambientales.

Biruté Galdikas
La Orangutan Foundation International (OFI) es una organización sin ánimo de lucro dedicada a la conservación de los orangutanes salvajes y su hábitat en la selva tropical. Agregar solamente que no hay incidentes registrados en la historia en los que orangutanes hayan matado a un humano.

Más que investigación: proteger a quienes no tienen voz

El trabajo de Galdikas no se limitó a la observación. En 1986 fundó la Orangutan Foundation International (OFI), con el objetivo de proteger a la especie y su hábitat. A través de esta organización, impulsó programas de rehabilitación y reintroducción, logrando liberar a más de 1,000 orangutanes rescatados del tráfico ilegal o la pérdida de hábitat.

Su labor también puso en evidencia el impacto de la deforestación, especialmente por la expansión de la palma africana en Indonesia. Galdikas defendió que la educación ambiental y la investigación científica son herramientas esenciales para frenar la desaparición de especies. Los orangutanes, conocidos como “jardineros del bosque”, cumplen un papel clave en la regeneración de los ecosistemas, lo que hace que su pérdida tenga consecuencias profundas en la biodiversidad.

Lo que Biruté Galdikas le enseñó al mundo sobre la vida en la selva

A lo largo de su carrera, Galdikas recibió múltiples reconocimientos, entre ellos el Tyler Prize for Environmental Achievement en 1997 y la Orden de Canadá. Fue profesora en instituciones como la Simon Fraser University y la Universitas Nasional en Indonesia, formando a nuevas generaciones de científicos y conservacionistas.

Su libro «Reflejos del Edén» recoge sus primeras dos décadas en Borneo y refleja una visión profunda sobre la conexión entre humanos y naturaleza. Más allá de los datos científicos, su trabajo transmitió una idea central: la conservación no es solo una cuestión ecológica, sino también ética. Su vida demostró que el conocimiento puede convertirse en acción para proteger lo que está en riesgo.

Biruté Galdikas dejó una huella profunda en la ciencia y en la conservación de orangutanes, demostrando que la investigación a largo plazo puede cambiar la forma en que entendemos y protegemos a otras especies. Su trabajo permitió visibilizar la fragilidad de los ecosistemas de Borneo y la urgencia de actuar frente a su deterioro. Hoy, su legado continúa a través de proyectos de conservación y del conocimiento que generó durante más de medio siglo. En un mundo donde la biodiversidad enfrenta amenazas constantes, su historia plantea una pregunta inevitable: ¿qué estamos dispuestos a hacer para proteger lo que aún queda?


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