Solo Para Viajeros

Zsa Zsa Frayssinet, ciudadana del mundo, enamorada del Perú

Mi opinión

Educada para ser libre, Zsa Zsa Frayssinet, Viajera Zsa, encontró en los viajes, en sus tantísimas exploraciones por el planeta que habitamos, el antídoto perfecto contra la desilusión y los lugares comunes. El territorio que ha conquistado en el ciberespacio lo ha sabido colmar de buenas vibras, apego por lo nuestro, respeto por la naturaleza y, sobre todo, respeto y consideración por la gente que vive y mora allende nuestros barrios y nuestras zonas de confort. Zsa Zsa tamabién es Brava Zsa.


¿Qué olor te devuelve a la infancia?
El pan recién horneado. A pesar de que no había panadería cerca a casa, mi papá se levantaba temprano, lo iba a comprar y lo traía todas las mañanas. Ese olor era la llamada para bajar a desayunar antes de ir al colegio.

⁠¿Cuál fue tu primer viaje?
Es uno que no recuerdo, pero hay fotos que lo confirman. A mis papás los invitaron a acampar en La Cantuta y me dejaron con mi abuela, en Lima, cuidándome. Cuenta mi mamá que no soportó e hizo que me recogieran, y es así como a mis tres meses tuve mi primer campamento, en un sleeping que me cuadruplicaba el tamaño. Creo que el que mis padres hayan sido tan relajados con la naturaleza ha hecho que yo también sea así, pues crecí sin miedo a ella.

¿Costa, sierra o selva?
Lo maravilloso de vivir en Perú es que tenemos las tres. Si debo elegir alguna, lo hago de acuerdo a lo que esté buscando en ese momento: la costa para relajar, la sierra para conectar y la selva para aprender.

Estoy aprendiendo a ser menos ansiosa (ríe). Igual creo que la profesión te enseña. Me comparo con la Zsa Zsa que empezó a viajar y soy otra. Antes hacía mi maleta con una semana de anticipación. Ahora no, me relajo más. Es muy valioso viajar ligero, trato de no llevar nada que no vaya a necesitar», Perú 21.


⁠¿Cuál es tu comida favorita?
Los olluquitos de mi mamá… y, como buena peruana, un ceviche fresco, norteño, con la pesca del día. 

⁠¿Un peruano que te llene de orgullo?
Los guardaparques. Es una profesión en la que se cuida, vigila y educa nuestras áreas naturales protegidas y creo que todos merecen un gran reconocimiento.

⁠¿Qué ave propondrías como ave símbolo del Perú?

La coqueta de cresta rufa (Lophornis delattrei). La pude ver en el Bosque de Protección del Alto Mayo (BPAM). Además de ser un colibrí hermoso y muy llamativo, es polinizador, es decir que contribuye a la reproducción de diversas plantas. 

⁠¿Y qué flor?
La Puya Raimondi, una bromelia que te deja sin aliento cuando la ves en su máxima altura. Y aunque no es endémica de nuestro país la flor de retama que se puede ver en  Ayacucho, por su significado cultural e histórico.

⁠¿Un libro de viajes o aventura?

“La sustancia del mal” de Luca D’Andrea. Es una novela de ficción ambientada en los Alpes italianos, en las Dolomitas, donde la montaña guarda secretos y se convierte en un personaje más del libro.

Zsa Zsa se ha convertido en embajadora de la riqueza natural y cultural de nuestro país: es una viajera atenta que nos recuerda que la mejor forma de amar el mundo es conociéndolo, respetándolo y defendiéndolo sin reservas.

⁠¿Tú escritor favorito?
Disfruto mucho leer a Saramago por su creatividad y manejo del texto y del lenguaje. Aunque últimamente me estoy inclinando por autores asiáticos contemporáneos, como Han Kang, Genki Kamamura y Ocean Voung. Tienen una narrativa fácil y amable para el lector; sin embargo, sus libros tratan temas muy humanos que dejan mucho para pensar.

⁠¿Qué te hace sentir orgulloso de nuestro país?
Su riqueza natural, y sobre todo quienes la protegen y defienden.

⁠¿Qué personaje te haría cambiar de acera? (para apapacharla).
Aunque ya no está con nosotros, Jane Goodall. Su trabajo, su corazón, su sonrisa me inspiran mucho a entender la naturaleza y protegerla.

¿Un lugar del Perú o del mundo para vivir el resto de tu vida?
Me gustaría retirarme en alguna playa no muy concurrida en el norte del Perú. Pasar los días en el mar, viendo atardeceres llenos de colores.

¿Una canción?
“Santa Maria da Feira” de Devendra Banhart

Zsa Zsa Frayssinet (Lima, 1988) es la creadora de la comunidad y canal de viajes ViajeraZsa, donde comparte sus experiencias turísticas y de aventura tanto en el Perú como en el extranjero, promoviendo un estilo de viaje ligero y cercano.


⁠¿Qué es lo que nunca falta en tu equipaje?
Llevo siempre una libreta y un lápiz. Se me hace más fácil escribir a mano que en un teclado. Las ideas fluyen de manera más onírica. Además, por supuesto, una cámara de fotos.

⁠¿Un viaje soñado?
Angkor, Ta Prohm. Desde que leí un artículo en la revista National Geographic en los 90s, quede fascinada con este lugar arqueológico donde árboles gigantes interactúan con el propio templo.

⁠¿Cuál es el objeto que más valoras?
Un cofre musical de madera que me regaló mi mamá, y que ha estado en la familia durante varias generaciones.

¿Una ruta o destino que recomiendas?
Recorrer el sur del Perú en auto es visualmente espectacular. Pasar por la costa arequipeña, las lomas de Atiquipa, y entrar a Ayacucho por Pampa Galeras para ver las vicuñas.

¿En dónde queda el paraíso?
En Cocha Salvador, en el Parque Nacional del Manu. Es un cuerpo de agua donde se siente paz. Cuando vas al amanecer puedes ver a los lobos de río llamando y alimentando a sus crías, mientras el calor deja salir el vapor del agua, que sube hasta donde los guacamayos vuelan. 

Con su padre en el Manu, uno de sus lugares favoritos…

Zsa Zsa Frayssinet, limeña, bailarina profesional, inquieta habitante de esta ciudad opaca, deslucida, empezó a viajar  casi por azar, de pura casualidad, tratando de cumplir el libreto de un programa de la tele por cable que la había reclutado por sus buenas maneras, su espontaneidad y simpatía desbordante.  Aunque se había movido antes por el mismo país que la producción de Check In, el programa de Plus TV donde hizo sus pininos como conductora, le puso al frente, lo que vio, olfateó, mordisqueó, abrevó  y sintió en los caminos y despoblados del Perú infinito, la convirtieron, de sopetón, en otra persona. Y la impulsaron a seguir la ruta que su corazón empezó a palpitarle: Zsa Zsa dejó de lado el  glamoroso mundo de las imágenes perfectas y bien editadas de la televisión para transformarse en una viajera profesional -y a tiempo completo- que ha hecho de las experiencias vividas por el mundo rural que recorre, la selva de nuestro país  que explora y los destinos más excitantes del planeta que visita el pretexto  perfecto para hablar de sostenibilidad, responsabilidad, empatía y cuidado amoroso de Gaia, el planeta que estamos en la obligación de sanar. En este rincón del ciberespacio seguimos y respetamos su trabajo, es una de las nuestras, es una Viajera Zsa.

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