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Manuel Calloquispe es la cara y el alma del pueblo

Mi opinión

Manuel Calloquispe Flores (Madre de Dios, 1966) es la cara del pueblo. También su voz, su corazón, sus alveolos, la piel que recubre su osamenta.

Nacido en medio de los campos de castaña de una región pródiga en recursos y pródiga también en desasosiegos, Manuel Calloquispe (K’allu Qhispi, en runa simi, “el orador transparente”, la “voz de libertad”), es el periodista más bravo de una región asolada por las economías ilegales y los excesos. Veinte años de ejercicio profesional, de correrías detrás de las mafias que no suelen ser nada compasivas con sus ocasionales cancerberos, testimonian su pasión por la verdad y el futuro de los madrediosenses: de los que llegaron con las migraciones, de los que estuvieron antes del desborde popular, de los que nacieron al compás de los mestizajes y los sincretismos.

Hijo de un agricultor de origen cusqueño, Calloquispe creció con las botas bien puestas en el barro del río Malinowski, aprendiendo desde muy niño el rigor de la tierra, la recolección de los frutos del monte y la profunda fragilidad de los ecosistemas amazónicos. Ese sello de indudable fulgor andino-amazónico ha moldeado un estilo de hacer periodismo sui generis, visceral, antagónico, profundamente honesto. Propio.

Lejos del gabinete y las salas de redacción In, Calloquispe reporta la Amazonía desde los remolinos de sus ríos, desde la intimidad de sus historias y laceraciones. Como corresponsal de medios como Latina TV, El Comercio e Inforegión, ha convertido su trabajo en una trinchera invencible contra la minería ilegal, el crimen organizado y la deforestación que asolan La Pampa y el Parque Nacional Tambopata.

Su labor, reconocida a nivel internacional con el Premio Fleischaker/Greene al Valor Periodístico (2024), le ha valido también persecuciones, agresiones físicas y constantes amenazas de muerte por parte del crimen organizado. Sin embargo, amparado en el resguardo de su comunidad y en un compromiso inquebrantable con la verdad, Manuel, Manuelito, sigue firmando las crónicas más urgentes desde los intersticios y jirones de un territorio que se resiste a morir. Manuel Calloquispe no solo informa sobre la selva; es, sobre todas las cosas, la cara y el alma del pueblo que la defiende.

En esta esquina del ciberespacio lo queremos intensamente y hacemos votos para que nadie, nadie, se atreva a apagar su voz y su elocuencia.


⁠¿Qué olor te devuelve a la infancia?
El olor de la tierra después de la lluvia.

Cuál fue tu primer viaje?
Una caminata de tres horas, desde la chacra de mi padre hasta una collpa cerca al río Malinowski, con abundantes loros, monos y venados… un paraíso. Hoy ese lugar es el «campamento minero Balata”.

⁠¿Costa, sierra o selva?
La selva, con los Mashco Piro…

⁠¿Cuál es tu comida favorita?
Carne ahumada y su inguiri al costado. Puedo comerme hasta tres platos y seguir conversando.

¿Un peruano que te llene de orgullo?
Un peruano olvidado: Carlos Boloña Behr, aún conservo su libro “Cambio de rumbo”. Cuando dio una conferencia en mi universidad, allá por el año 93, compré su libro original con 10 soles. Todavía lo conservó en mi biblioteca.

¿Qué ave propondrías como ave símbolo del Perú?
El águila arpía. Cuando éramos niños y juntábamos cocos de castaña con mi hermano Samuel para ayudar a mi padre, un águila arpía nos atacó y cogió con sus garras a mi hermano del hombro y quiso llevárselo. Nos defendimos tirándole cocos de castaña que el águila por supuesto sabía esquivar muy bien.

¿Y qué flor?
La granadilla del bosque. Tiene un rojo intenso y una miel en su interior, de niño cogíamos sus flores para saborear su miel.

¿Un libro de viajes o aventura?
«Centenario» de James Michener.

⁠¿Tú escritor favorito?
Ciro Alegría. «La serpiente,de oro», El mundo es ancho y ajeno» y la Biblia eran los tres libros que tenía mi padre en casa y que he leído desde niño hasta adolescente.

⁠¿Qué te hace sentir orgulloso de nuestro país?
Los Mashco Piro, un pueblo PIACI que ha resistido la extracción del caucho, la tala ilegal, el narcotráfico, la minería ilegal para proteger su territorio.

*PIACI: Pueblo Indígena en Situación de Aislamiento y Contacto Inicial.

En esta plataforma no hemos dejado de insistir que Manuel Calloquispe es una de las voces más autorizadas para entender el drama socio-ambiental que se ha cernido sobre la Amazonía del sur del Perú.

Madre de Dios, destacándolo como una voz fundamental para entender el drama socioambiental de la Amazonía sur del Perú.

⁠¿Qué personaje te haría cambiar de acera?
Roberto Sánchez Palomino, que es un farsante. Si pasa por mi acera, no solo me cambiaría, si no que haría fumigar toda la cuadra.

¿Un lugar del Perú o del mundo para vivir el resto de tu vida?
Mi sueño es construir una casa en la copa de un árbol de shihuahuaco, poner mi wifi, una mesa, mi vieja laptop Hp, un telescopio para mirar a distancia, mi arco y mis flechas, una jarra de chapo y esperar mis últimos días.

¿Una canción?
«El carrito del gobierno», de Ernesto Sánchez Fajardo. Su canción empezaba diciendo mas o menos así, “Quisiera tener mi carro como la tiene el gobierno para llevar a mi suegra a las puertas del infierno”, el intérprete es más conocido como el Jilguero del Huascarán.

⁠¿Qué es lo que nunca falta en tu equipaje?
Una navaja suiza y un anzuelo para pescar, varias veces me han salvado la vida cuando me he perdido en el monte.

⁠¿Un viaje soñado?
Para cubrir una guerra (me hubiera gustado cubrir el desembarco en Normandía) eso sería lo máximo.

¿Cuál es el objeto que más valoras?
Una foto de mi padre con mi hijo a su lado.

Periodista batallador, Manuel suele decir, citando al maestro Kapuscinski, que los cínicos no sirven para ejercer el noble oficio del periodismo. Tiene absoluta razón.

⁠¿Una ruta o destino que recomiendas?
El lago Yacumama. Está a 10 minutos de la ciudad de Puerto Maldonado, en la ruta a Iberia. El canto de los loros en las madrugadas te va a impresionar. Inicialmente lo conocíamos como el lago Santa Teresita, le hice un reportaje para Latina y en la edición le pusimos el lago Yacumama, porque según don Lucas, un agricultor de la zona y guía del lago, en ese lago antiguamente había hartas yacumamas.

*Las yacumamas (del quechua yaku, ‘agua’, y mama, ‘madre’: «madre del agua») son criaturas legendarias de la mitología amazónica representadas como gigantescas serpientes acuáticas —a menudo asociadas a la anaconda— que actúan como protectoras de los ríos, cochas y lagunas de la selva.

⁠¿En dónde queda el paraíso?
En el río Azul. Mi padre me decía que había que protegerlo. Y eso hago.

Manuel conduce «La cara del pueblo» un programa de televisión y periodismo digital independiente producido desde Puerto Maldonado, Madre de Dios. A lo largo de todos estos años, el programa se ha consolidado como un referente clave de la prensa regional en la Amazonía peruana debido a su enfoque combativo y fiscalizador.

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