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Un santuario natural en las faldas del apu Verónica

Mi opinión

Les dejo esta nota que publicó la revista Somos el sábado último dando cuenta de los trabajos de los Bellota -Miguel, Katia, Andrea y Pierina- en una de las laderas del apu Verónica, en las proximidades del “último pueblo inca viviente” de Ollantaytambo y del premio que precisamente Pierina, la comunicadora de la familia, obtuvo el año pasado en el certamen Protagonistas del Cambio de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC). Conozco el proyecto de amor por el futuro de los Bellota Mejía del Cusco: en medio de la pandemia que nos golpeó tanto tuve la oportunidad de recorrer el Santuario de la Verónica con ellos para quedarme extasiado con los tesoros culturales y naturales que resguardan en las 20 hectáreas que a puro pulso y convencimientos propios convirtieron en un Área de Conservación Privada abierta al turismo de naturaleza y a la respetuosa contemplación de nuestras montañas tutelares.

Hace un par de días con Gabriel Herrera, mi compañero durante los días luminosos de mi visita al ACP, volví a pasar por el predio de Pierina y los suyos: retornábamos los dos de otro santuario, el del Megantoni, en el Bajo Urubamba, el río que serpentea por las faldas del Verónica – el Wakaywillque de los antiguos- antes de inundar con sus torrentes las selvas cusqueñas y al alimón volvimos a recordar nuestro recorrido del 2021 y las preocupaciones que compartimos con los Bellota por el avance de la agricultura a la mala sobre las áreas protegidas por particulares (y también sobre las áreas de carácter estatal) que se están produciendo en esos tiempos de irrespeto a la ley y al sentido común. Lo menciono porque Miguel Bellota nos llamó a fines del mes pasado para denunciar el ingreso a su propiedad de personas que no llegó a identificar que sin autorización alguna cortaron cobertura vegetal con el evidente propósito de ocupar ilegalmente el santuario.

Debemos estar atentos a los llamados de auxilio de los tantos compatriotas nuestros que siguen en sus trece defendiendo el patrimonio de todos y haciéndolo con valentía extrema y sin los recursos materiales y económicos que se necesitan. Es necesario atender sus denuncias para frenar estas arbitrariedades. Es necesario estar de su lado siempre y festejar en todo momento los avances de sus gestas tan importantes para seguir soñando con un mundo mejor. Desde ese pequeño rincón del ciberespacio todo nuestro aprecio y cariño a los Bellota Mejía del ACP Santuario de la Verónica que su ilusión sea correspondida con más visitantes y veronicalovers como nosotros.


Celeste Pérez para la revista Somos. Fotos Tito Cornejo

A más de 3.300 m.s.n.m., al pie del nevado Verónica, en Cusco, existe un lugar donde el turismo se vive de una manera distinta, sin itinerarios apresurados ni fotografías tomadas al paso para las redes sociales. En cambio, hay caminatas entre bosques andinos, conversaciones sobre biodiversidad, miel producida por abejas polinizadoras y una familia convencida de que proteger la naturaleza también puede cambiar la forma en que las personas se relacionan con ella.

Más info en En las faldas luminosas del apu Verónica

Se trata del Santuario de la Verónica, un área de conservación privada que hoy resguarda más de 200 especies de flora y fauna y que, en los últimos años, se ha convertido en un referente de turismo regenerativo en la región. Hoy, su historia vuelve a cobrar relevancia gracias a Pierina Bellota, una de las impulsoras del proyecto y ganadora de la edición 2025 de Protagonistas del Cambio de la UPC, programa que este año abrió una nueva convocatoria para jóvenes emprendedores sociales de todo el país.

Para Bellota, hija menor de los fundadores del espacio, el reconocimiento representa mucho más que un premio. «Ha sido un punto de inflexión no solo en mi vida personal, sino también en la vida del proyecto. Fue una vitrina para nosotros y la oportunidad de conectar con otros agentes de cambio. Santuario de la Verónica pasó a formar parte de un ecosistema de personas e iniciativas que están generando impacto en distintas regiones del país», cuenta.

El espacio, que hoy llena de orgullo a Pierina, fue el sueño de Miguel Bellota Paredes (su padre), guía de turismo con casi tres décadas de experiencia, quien junto a su esposa (madre de Pierina) inició hace más de quince años el proceso para proteger este espacio natural ubicado en el valle de Ollantaytambo. Tras una larga gestión, en 2016 el Ministerio del Ambiente reconoció oficialmente el destino como Área de Conservación Privada.

La familia pronto entendió que conservar también implicaba encontrar formas sostenibles de financiar la protección del territorio. Así nació la apuesta por un modelo de turismo responsable que permitiera generar recursos sin alterar el ecosistema.



«Mi hermana, que es bióloga, comenzó a plantear cómo podíamos ampliar el impacto del proyecto y hacerlo sostenible. Tener un área de conservación implica responsabilidades y requiere recursos para mantenerse. Ahí apareció la idea de desarrollar una propuesta turística alineada con nuestros valores», recuerda Pierina.

Más info en FORMIDABLE: Registran oso andino con cámara trampa en ACP Santuario de La Verónica en el Cusco


En 2017, la iniciativa obtuvo financiamiento a través del programa Turismo Emprende del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, lo que permitió construir un hospedaje ecoamigable equipado por completo. Tres años después, en plena pandemia, Pierina decidió involucrarse de lleno en el proyecto.
«Yo estudié Comunicación para el Desarrollo y sentí que podía aportar una mirada diferente. Mi papá manejaba una comunicación más tradicional y yo comencé a impulsar la parte digital, las redes sociales y nuevas formas de conectar con las personas», explica en diálogo con Somos.

Pero el valor del santuario trasciende al turismo. El área forma parte del corredor biológico que conecta con el Santuario Histórico de Machu Picchu y cumple una función clave para la movilidad de especies emblemáticas de los Andes. Además, protege cuatro cabeceras de cuenca que contribuyen a la seguridad hídrica de cinco poblaciones locales y desarrolla actividades de educación ambiental con escolares de la zona. Al final del día, para Pierina, todos estos esfuerzos tienen un objetivo común: demostrar que existen maneras diferentes de relacionarse con el territorio: protegiéndolo, promocionándolo y revitalizándolo en la ruta.



Apuesta por el cambio
Mientras Protagonistas del Cambio UPC busca a una nueva generación de jóvenes líderes, historias como la del Santuario de la Verónica recuerdan que las transformaciones más importantes suelen comenzar impulsadas por personas que decidieron convertir una convicción en una forma de vida. Las postulaciones están abiertas para emprendedores sociales entre los 18 y 29 años en el Perú, y las inscripciones son hasta el próximo 30 de junio a través de la página upc.edu.pe/protagonistasdelcambio/.

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