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Peruana alimenta en playa de Lima a pelícanos afectados por El Niño informa la prensa china

Mi opinión

Como ella, decenas de activistas anónimos, en su mayoría mujeres, tendría que decirlo, están alimentando a los enjambres de pelícanos y otras aves del litoral que se agolpan día a día en playas, muelles, malecones y hasta en mercados en busca de conseguir qué comer en medio de la hambruna generalizada que ha provocado en sus poblaciones el bendito Niño que estamos padeciendo. De estas espontáneas campañas de alimentación animadas por ciudadanos desinteresados ya nos hemos ocupado por aquí: son ciertamente controversiales, como ha informado el SERFOR, la autoridad en la materia, la aglomeración de estas aves facilita la propagación de agentes patógenos altamente contagiosos que podrían desencadenar un problema sanitario de proporciones. No solamente en la fauna marina si no también en las poblaciones humanas. Ya de problemas zoonóticos hemos tenido bastante. Sin embargo, y esa sí que es una paradoja, una buena parte de los pelícanos que han logrado sobrevivir lo han conseguido gracias al alimento proporcionado por estas almas caritativas. En mi barrio, las señoras de la bahía sur y las vendedoras de pescado del mercado son las responsables de que la colonia de pelicanos siga tan estable como antes de la crisis. Por eso es que me animé a sugerir que tanto el Serfor como los municipios litorales se afanen en activar una campaña informativa que advierta de los riesgos que supone este singular “acompañamiento y establezca los parámetros que se debieran aplicar para que se realice de la mejor manera. En fin, les dejo esa nota de la prensa china sobre un ama de casa chorrillana enfrascada en la noble tarea de alimentar a los pelicanos de la Costa Verde.


Tomado de Xinhua, órgano oficial de noticias estatal de la República Popular China

La peruana Rosario Julián Mauricio, de 45 años de edad, ha decidido acudir cada fin de semana, desde hace un par de meses, a un muelle del distrito de Chorrillos, ubicado en el sur de Lima, la capital de Perú, para alimentar a pelícanos, ante la escasez de peces provocada por el fenómeno climatológico de El Niño.

Según explicó la mujer a Xinhua, la escasez de los peces conocidos como anchovetas (Engraulis ringens) provocada por el aumento de la temperatura marina, obliga a las aves a desplazarse a la costa, los puertos y las ciudades en busca de comida, lo que ha generado una alta mortandad de especímenes.

Recordó que ella vio por primera vez la triste situación de esas aves a través de las redes sociales, lo cual «fue doloroso» y le hizo sentir que era «necesario ayudar», así que desde que alimenta a las aves, ha notado una mejoría en ellas.

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Un pescador sale del mar frente a un grupo de pelicanos en el Muelle de Pescadores, en el distrito de Chorrillos, en Lima, Perú, el 24 de agosto de 2026. (Xinhua/Mariana Bazo) 

«Antes estaban muy, muy delgados; casi ni siquiera podían caminar bien en la arena. Simplemente, se quedaban en la playa», explicó.

La activista indicó que compra en cada jornada entre 30 y 40 kilos de pescado para socorrer a las aves desnutridas, aunque adapta el volumen del alimento a las fluctuaciones del mercado local, a lo que destina recursos monetarios que superan una inversión de 2.000 soles (unos 600 dólares) mensuales.

Agregó que la financiación de esta labor de auxilio «sale principalmente» de su propio sueldo, aunque en fecha reciente ha comenzado a recibir algunos aportes voluntarios de ciudadanos sensibilizados con la compleja crisis biológica que atraviesan los ejemplares marinos.

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La rescatista ha aprovechado para advertir que la pérdida de esa fauna altera el equilibrio del ecosistema costero peruano y puede golpear de manera directa a la producción de guano que permite mantener una agricultura sana, así como el desarrollo turístico sustentable.

La ciudadana ambientalista apeló a la sensibilidad colectiva para no ignorar el sufrimiento de los animales silvestres golpeados por el fenómeno climático de El Niño y pidió al mismo tiempo la intervención activa de las autoridades estatales para proteger el patrimonio natural.

Imagen del 12 de septiembre de 2026 de pelícanos y otras aves marinas vistos en el muelle de Pescadores, en el distrito de Chorrillos, en Lima, Perú. La peruana Rosario Julián Mauricio, de 45 años de edad, ha decidido acudir cada fin de semana, desde hace un par de meses, a un muelle del distrito de Chorrillos, ubicado en el sur de Lima, la capital de Perú, para alimentar a pelícanos, ante la escasez de peces provocada por el fenómeno climatológico de El Niño. (Xinhua/Mariana Bazo)

Imagen del 12 de septiembre de 2026 de la voluntaria en Chorrillos. (Xinhua/Mariana Bazo)

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