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Cali, el paraíso de las aves colombianas

Mi opinión

Los colombianos hace buen tiempo que decidieron pisar el acelerador en materia de turismo y conservación de la naturaleza, se los he comentado repetidas veces por aquí. Lo acabo de constatar en la reciente Feria de Aves de Sudamérica del Cusco: Colombia fue la vedette en cuanto a propuestas de aviturismo y desarrollo ornitológico se refiere y su delegación, después de la de Ecuador, el país que será sede del evento del año entrante, fue la segunda más numerosa.

Niky Carrera y Mauricio Ossa, Niky y Mauro, la simpática pareja de periodistas especializados en aves que cubrió el evento para todo Colombia lo mencionaron entre líneas: su país, luego de tantos años de conflictos internos, se ha volcado al campo a celebrar tanta biodiversidad y tantos paisajes sobrecogedores. Ellos mismos en un vehículo todo terreno le acaban de dar la vuelta al territorio colombiano con el objetivo de reportar emplumados. Y su proyecto #UnAveporDía, la iniciativa que le está mostrando a los colombianos cotidianamente cada una de las mil 954 especies registradas, es otra de las muestras de tan magnífico despertar. Envidia sana, que le dicen. Envidia sana y deseos de emular lo que otros hacen para sustentar su posicionamiento como destino de turismo y de hospitalidad.

Les dejo esta noticia que acabo de recibir: en las proximidades de la ciudad de Cali las rutas para ver y sentir aves se multiplican… y lo sorprendente es que algunas de ellas fueron creadas pensando en públicos poco considerados en estos menesteres: los discapacitados visuales. Lindo día para todos.


Tomado de National Geographic

Cali, la tercera ciudad más poblada de Colombia, es también uno de los sitios con más diversidad de aves en el mundo. .

Lo último que veo es un bosque denso invadido por la niebla. Segundos después, alguien me cubre los ojos por la espalda. En el desconcierto de la oscuridad, una mano se posa sobre mi hombro y me indica hacia dónde caminar en medio del frío de la montaña; tan solo escucho el viento entre los árboles y las hojas que se quiebran a cada paso que damos.

Una y otra vez, tropiezo con las raíces que se levantan del suelo hasta encontrar una línea metálica que uso como soporte y guía hasta el interior de un refugio de madera, donde me piden tomar asiento junto a otras personas que permanecen en silencio.

Al interior del Valle de Cauca

cali Colombia
Erick Pinedo / IG: @erickpinedo_journalism

Quienes me rodean no son parte de un cártel de la droga o grupo criminal sino miembros de la Asociación Río Cali, una organización sin fines de lucro que promueve la conservación natural de las cuencas del Valle del Cauca, en el suroeste del país, y que hoy impulsa la Ruta de Aviturismo para Personas con Discapacidad Visual en el Área de Importancia para la Conservación de las Aves Bosque de Niebla de San Antonio, un remanso forestal a tan solo 20 minutos de la capital departamental: Cali.

Cali Colombia
Erick Pinedo / IG: @erickpinedo_journalism

Como el segundo país más biodiverso del planeta, Colombia alberga la mayor cantidad de aves del mundo con mil 954 especies registradas. El 30 % se encuentra en la frescura de la cordillera Occidental, una de las tres vertientes en las que se dividen los Andes colombianos. Aquí, en el kilómetro 18 de la carretera que parte hacia el mar, está la meca de la ornitología.

Aún ovijendados, nos invitan a prestar atención a los sonidos de la naturaleza, cantos que revelan la vastísima pluralidad de la avifauna de la región. Un trinar por ahí, un piar por allá; luego un graznido, un chillido, un ulular a lo lejos. Pronto son incontables los sonidos que se descubren y es inevitable retirar el vendaje de nuestros ojos para intentar transformar esas melodías en plumajes y colores.

Erick Pinedo / IG: @erickpinedo_journalism

En cuestión de segundos, un ave tras otra se posa en los comederos instalados a manera de camuflaje por las 22 hectáreas de San Felipe Birding, donde Clara Cabarcas y Carlos Calle crearon su empresa de aviturismo inclusivo a partir de estrategias como reforestación, colocación de nidos artificiales y mantenimiento forestal. Tan solo aquí se han registrado entre 140 y 160 especies, que incluso se pueden identificar con el oído gracias a la guía sonora elaborada por la ONG y disponible mediante códigos QR en los puntos de avistamiento.

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Un arcoíris plumífero

cali Colombia
Erick Pinedo / IG: @erickpinedo_journalism

Lo primero que se reveló fue un arcoíris plumífero compuesto por tángaras, pequeñas aves neotropicales de colores tan diversos como sus especies. Entre ellas, la coronada y sus amarillos testeros, los matices turquesa de la nuquirrufa, el escarlata encendido de la flamígera, la capirotada con sus verdes eléctricos, el azafrán de la dorada. A ello le siguieron emplumados de mayor envergadura como el azulejo común, con su elegante y pálido añil; un mielero verde y su reluciente esmeralda tornasol, y el veloz blanquiazul de un colibrí collarejo.

Sin embargo, fue un irisado tucancito rabirrojo quien se encargó de cerrar el espectáculo alado antes de regresar al hogar de Clara y Carlos en la hacienda, un espacio ecléctico diseñado por el premio nacional de arquitectura colombiano Jaime Vélez entre el bosque y sus sinfonías. No podía faltar un tradicional y excelso tinto (café negro) en el pórtico, mientras el matrimonio nos comparte su pasión por el coleccionismo y la fotografía. 

Erick Pinedo / IG: @erickpinedo_journalism

Pero este no es el único emprendimiento aviturístico de la región. Los miembros de Río Cali nos invitan a la cercana finca La Florida, mejor conocida como el Bosque de las Aves, donde también trabajan para mantener los puestos de observación camuflados que sirven de vitrina para otros especímenes polícromos como el torito cabecirrojo.

La función continúa al otear de manera incansable y, de vez en cuando, disfrutar la paz de la serranía hasta que es momento de partir. Pero justo antes de subir al auto, como si no hubiese sido suficiente avistamiento, un gavilán pollero se delata vigilándonos sobre una bromelia que brota a lo alto de un poste de luz. Sin duda, este es el paraíso de las aves.

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