Mi opinión
Ya son dieciséis las OMEC, las Otras Medidas Efectivas de Conservación basadas en Áreas que nuestro país ha registrado como tales en el Centro Mundial de Monitoreo de la Conservación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP-WCMC), la autoridad constituida por la comunidad internacional para velar por el cumplimiento de la estrategia consensuada en las últimas COP que plantea conservar eficazmente, al 2030, al menos el 30 % de los territorios continentales y el 30 % de los territorios marinos para fortalecer la protección de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos que sustentan el bienestar y el desarrollo de la humanidad.
Magnífica noticia: esta nueva y muy sugerente herramienta de conservación es la que tendría que servir a las comunidades que protegen las orillas marinas de nuestro inmenso litoral para construir un archipiélago de áreas de protección que nos permitan enfrentar con éxito los desafíos de los Niños por venir y las demás catástrofes ambientales que nos han caído encima. Hay que ponerle atención a esa modalidad de protección que ya es una realidad en nuestro país. Pensamos que el Ministerio de Ambiente debería ponerse la frente de una campaña de difusión de la medida y acompañar a las asociaciones y grupos de trabajo interesados en sumarse a la iniciativa mundial. Nosotros, por nuestra parte, vamos a hacer lo propio desde la iniciativa Mares Nuestros que vamos a lanzar proximamente.
Tomado de página oficial Gobierno del Perú
El Perú avanza en la conservación de su biodiversidad mediante nuevas alternativas de gestión de los territorios. En ese marco, el Ministerio del Ambiente (Minam) impulsa el reconocimiento y reporte de las Otras Medidas Efectivas de Conservación basadas en Áreas (OMEC), espacios que, sin formar parte del Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sinanpe), contribuyen de manera efectiva y sostenida a conservar la biodiversidad y los servicios que brindan los ecosistemas.
A la fecha, el Perú cuenta con 16 OMEC reportadas, que en conjunto abarcan 305 942,78 hectáreas. Estos territorios reflejan el aporte de comunidades, asociaciones, personas naturales y otros actores que, mediante prácticas de manejo y aprovechamiento sostenible, contribuyen a mantener los ecosistemas, favorecer su conectividad y conservar la diversidad biológica en el largo plazo.
“Las OMEC muestran que la conservación de nuestra biodiversidad también se construye desde los propios territorios, con la participación de las comunidades y otros actores que protegen los ecosistemas y, al mismo tiempo, sostienen sus medios de vida”, señaló el director general de Diversidad Biológica del Minam, Mirbel Epiquién.
Conservación que nace en los territorios
Entre las incorporaciones más recientes destaca el Bosque Húmedo El Batancito de Ñoma, ubicado en Piura, con una extensión de 391,35 hectáreas. Este espacio fue incluido en junio de 2026 en la base de datos mundial de Otras Medidas Efectivas de Conservación basadas en Áreas (WD-OECM), administrada por el Centro Mundial de Monitoreo de la Conservación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP-WCMC). Se trata de la primera OMEC del norte del país incorporada a este registro internacional.
Las zonas de agrobiodiversidad constituyen también una expresión de estas iniciativas de conservación desde los territorios. En ellas, comunidades campesinas e indígenas contribuyen a preservar variedades de cultivos nativos, especies asociadas y conocimientos tradicionales que forman parte del patrimonio biocultural del país.
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Entre estos espacios se encuentran las zonas de agrobiodiversidad Andenes de Cuyocuyo, en Puno; y Marcapata Ccollana y Ccollasuyo, en Cusco, donde las comunidades mantienen variedades nativas y prácticas tradicionales de manejo que contribuyen a conservar la diversidad genética y fortalecer la resiliencia de los sistemas productivos.
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El reconocimiento de las OMEC fortalece así una visión de conservación que integra biodiversidad, territorios, comunidades y desarrollo sostenible, ampliando las oportunidades para proteger el patrimonio natural del país mediante diferentes modalidades de gestión.
Cabe indicar que la última semana de agosto en la ciudad de Santa Cruz (Bolivia), se llevó a cabo el taller de intercambio técnico regional “OMEC en Sudamérica; presente y futuro, donde se reunieron representantes de los países de Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador y Perú.
Estas acciones contribuyen al cumplimiento de la Meta 1 de la Estrategia Nacional de Diversidad Biológica al 2050, que plantea conservar eficazmente, al 2030, al menos el 30 % del territorio nacional y el 10 % del territorio marino, fortaleciendo la protección de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos que sustentan el bienestar y el desarrollo del país

