Carolina Cortizo, directora de Wingo: liderazgo femenino en tiempo de pandemia

Mi opinión

Interesantes reflexiones de Carolina Cortizo, directora general de Wingo, la línea aérea colombiana que inaugura este mes operaciones en Perú en modo low cost. Cortizo es la única gerente de pilotos de una aerolínea comercial en Colombia y Wingo es la única compañía de aviación en el mundo cuya dirección general ha sido ejercida siempre por mujeres. En la nota que les dejo, Carolina Cortizo reflexiona sobre lo que la crisis sanitaria ha significado para la industria aeronáutica global y el papel que están cumpliendo las mujeres en su esperada reconstitución. Donde otros vieron solo obstáculos, las mujeres de Wingo han visto oportunidades, qué bueno. Esperamos que la ruta Lima-Bogotá-Lima que están proponiendo sea un éxito y que el empoderamiento de las féminas que laboran en la empresa sirva de ejemplo para a otras organizaciones del sector. Bienvenidos a Perú, Wingo.

La llegada abrupta de un virus, del que no se conocía nada, nos puso a prueba como líderes empresariales, enfrentándonos a grandes desafíos y a cambios intempestivos que derivaron en un nuevo modelo de liderazgo, cuyo objetivo principal fue la sobrevivencia de nuestras compañías.

Sin embargo, ¿cómo es la situación cuando es una mujer la que lidera? Y yendo más allá, ¿qué pasa cuando la compañía que se lidera hace parte de una de las industrias más afectadas por la pandemia? Quiero compartir mi reflexión como Directora General de Wingo, una aerolínea que se transformó durante la pandemia y hoy le apuesta a seguir volando alto.

Desde nuestra concepción, en Wingo hemos sido defensores incansables del empoderamiento femenino y de la diversidad en los equipos. No en vano, somos la única aerolínea del mundo cuya dirección general siempre ha sido ocupada por mujeres y que además tiene dentro de sus cargos directivos en operaciones a profesionales femeninas con gran trayectoria, incluyendo a la única mujer gerente de pilotos de una aerolínea comercial en Colombia.

En la pandemia, enfrentamos el reto que representó el detener nuestras operaciones por cerca de 7 meses y fue allí en donde, como equipo, nos transformamos para responder al panorama tan incierto y cambiante. Nuestro modelo de liderazgo se centró en la responsabilidad, la cautela, la proactividad y el agilismo; y junto con las mujeres que hacemos parte de Wingo, le imprimimos un sello adicional de humanización y empatía a nuestros procesos, tanto de cara al cliente como con nuestros colaboradores.

Además, decidimos jugar como delanteros y no como defensas. Apalancados, en gran parte, en la visión femenina de aquellas profesionales que hacemos parte del equipo gerencial, le apostamos al cambio para amoldar nuestra aerolínea a las nuevas necesidades de flexibilidad y seguridad de los viajeros; mientras nos preparábamos operacionalmente para hacerle frente a la demanda de vuelos a precios bajos que proyectábamos se iba a dar en la fase de reactivación económica de la región.

Sin temor a equivocarme, puedo afirmar que la historia profesional de los que lideramos compañías durante la pandemia se dividió en dos, debido al profundo impacto económico, social y cultural que trajo consigo el COVID-19.

Sin embargo, durante este periodo, muchas mujeres en todo el planeta tuvimos la oportunidad de ponernos a nosotras mismas a prueba, demostrando, una vez más, que estamos altamente capacitadas, que traemos soluciones diferentes a la mesa basadas en nuestro pensamiento multidimensional, y que podemos liderar incluso en entornos adversos.

Y aunque según el informe sobre la Brecha Global de Género 2020, del Foro Económico Mundial, la paridad de género no se alcanzará hasta dentro de 99,5 años, quisiera pensar en que esta crisis aceleró un poco ese proceso porque le demostró al mundo la resiliencia y fortaleza que también tenemos las mujeres que lideramos compañías.

Para aportar a la construcción de esa sociedad diferente, en Wingo lanzamos la iniciativa “Go-Women”, una plataforma de visibilización para emprendimientos femeninos de Latinoamérica, con la que queremos ayudar a despegar a todas esas lideres femeninas que un día decidieron iniciar sus propios negocios y que también se vieron afectadas por la pandemia.

Abriremos nuestras redes sociales y plataformas de comunicación para que muchos más clientes e inversionistas potenciales puedan conocer a estas líderes y a sus emprendimientos, porque creemos que así se construyen los verdaderos cambios: apoyándonos unas a las otras. Confiamos en que “Go-Women” sea esa plataforma de apalancamiento que impacte positivamente los negocios de muchas latinoamericanas.

No podría cerrar esta reflexión sin reconocer a todo nuestro equipo en Wingo, que además de redefinir lo que significa volar en una low cost que sí respeta a los viajeros y que los trata con justicia y buena onda, también aporta a una cultura más diversa en la que como mujeres decidimos, lideramos y ejecutamos.

Somos dueñas de nuestro destino y tenemos la capacidad, el empuje y todo lo necesario para lograr lo que soñamos.  A mis colegas mujeres en posiciones de liderazgo, recordemos que crecemos al elevar y empoderar a otras.  Sigamos rompiendo paradigmas, demostrando de qué estamos hechas y lo mucho que podemos aportar. Juntas vamos a volar tan alto como nos lo propongamos y tan lejos como lo decidamos.