Chebo Ballumbrosio: “Disfrutemos la vida siempre. Es bello sentir que juntos podemos construir, mirarnos y reconocer al otro como parte de un equipo”

Mi opinión

Cuán honrado me siento de tener amigos-hermanos-compañeros de ruta como Amador “Chebo” Ballumbrosio Guadalupe, cada vez que le he pedido que me acompañe en una aventura nueva lo hace con un desprendimiento y afán que me sobrecogen. Estuvimos juntos en #SalvemosCandamo, me acompañó a San Marcos y Chavín, en Ancash, en mis días de #ViveConchucos y ahora se ha sumado a la campaña #MadredeDiosPuede.

Lo maximo, un verdadero amador de la vida y de la tierra.

Gracias por sumarse a la campaña #MadredeDiosPuede, he leído algunas de las opiniones que se generaron a propósito del baner de lanzamiento, sobre todo en la cuenta de Sonaly Tuesta, una aliada fundamental en este esfuerzo. Lo habíamos conversado: no son estos tiempos buenos para los consensos. La gente anda furiosa, ha perdido la confianza…

Las iniciativas que intentan unir a todos en una misma causa, empiezan a ser recibidas con pesimismo y mucha desesperanza. Los peruanos andamos más desunidos que nunca. Qué pena…

Les dejo esta cita de Chebo Ballumbrosio, hijo mayor del gran Amador Ballumbrosio, violinista y zapateador de El Carmen, Chincha, fundador de una dinastía de artistas comprometidos con el Perú y su destino. Chebo es miembro del colectivo de teatro-música-circo La Tarumba, profesor en el colegio Los Reyes Rojos de Barranco y líder de la banda de rock afroperuano Cimarrones.

Su vida es un verdadero canto al amor. Su nombre de pila lo dice expresamente, Chebo es un amador.

Él ha dicho hace poco: “Disfrutemos la vida siempre. Es bello sentir que juntos podemos construir, mirarnos y reconocer al otro como parte de un equipo”.

Chebo vivió en Pucallpa a poco de dejar el colegio. De esos años formativos comenta: “Me fui a la selva, a Pucallpa, donde estudié Contabilidad y Administración de Empresas, y de ahí la pasé mal y me regresé. La pasé mal porque era Ballumbrosio y tenía la música por dentro y lo que estaba haciendo era un papelón: quería ser distinto a los Ballumbrosio, a los afroperuanos, no quería hacer música, quería ser un hombre de terno y corbata y de escritorio, pero en el corazón había zulúes, tutsis, y eso me hizo volver a Chincha”.

Con esa misma sinceridad Eusebio Amador Ballumbrosio Guadalupe afirma:

“He vivido en la selva. Sé lo que significan sus bosques y sus ríos. Sé lo que reclaman sus hijos. Madre de Dios es mucho más que dolor y muerte. Madre de Dios es vida, mucha vida”.
Chebo Ballumbrosio, músico

“Soy músico, también soy pintor, soy un artista que ama los colores, los olores, la vida. Defendamos Madre de Dios. Madre de Dios puede”.

Chebo Ballumbrosio, músico

Todos los materiales que produzcamos desde hoy estarán a disposición en nuestras redes y canales:

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En Instagram: conwilireano

Los dos hashtags que vamos a utilizar son: #madredediospuede y #MDDpuede

La idea es estar en todas partes !!

Saludos

Wili