Felipe Varela: “Mi enfoque chasqui va más al uso social del Qhapaq Ñan”

Roberto Ochoa para La República

Mi opinión

El Chasqui sigue en los suyo así llueva o truene. Buena voz. Mi vecino en San Bartolo es uno de los peruanos que más ha caminado por los caminos ancestrales del Perú, la vereda pedestre, interminable y llena de sorpresas, que hace mucho convenimos en llamar Qhapaq Ñan. Y que, si de verdad se pusiese en valor, nos serviría para de un país mejor.

Hace unos días, Roberto Ochoa, de La República, otro bravo, le hizo el pequeño interviú que les dejo para sazonar la cuarentena que se inició hace unas horas. Felipe Varela, el Chasqui, prepara una nueva salida para el próximo equinoccio de otoño, vamos a estar muy atentos. 16/3/2020

Felipe Varela: “Mi enfoque chaski va más al uso social del Qhapaq Ñan”
Por Roberto Ochoa / La República

A punto de emprender la caminata que unirá San Bartolo con Masajcancha, en Jauja, para celebrar el equinoccio de otoño y la fiesta del agua en el valle del Mantaro; el Chaski nos revela detalles de su vida andariega. Y es que Felipe Varela Travesí es de los pocos terrícolas que han recorrido casi todo el Qhapaq Ñan, no solo del Perú, sino también de otros países vecinos.

¿Desde cuándo recorres el Qhapaq Ñan?

En 1999 empecé con las investigaciones en los caminos prehispánicos y en el año 2000 inicié los recorridos por el Qhapaq Ñan en el tramo Jauja-Apu Pariacaca-Pachacámac. Ya en esa época lo proponía como un “corredor ecoturístico” e inmediatamente en el 2001 armé la megacaminata Cusco-Cajamarca: en tres meses caminamos 1.200 km. Fue una experiencia que realmente me marcó

¿Tu fuente de inspiración?

Los deportes de montaña y el libro Los tesoros de Pachacámac y Catalina Huanca, con el que descubrí la cosmovisión andina. Es pocas palabras, visionar el desarrollo del Perú desde la visión chaski de un caminante conocedor del territorio y la geografía de la diversidad cultural y etnográfica que habitan el Perú.

Pasan los años y no te cansas. ¿Cuál es tu secreto?

El amor al Perú es lo que motiva y saber que tenemos un gran patrimonio caminero que debemos cuidarlo y caminarlo, convertido en una infraestructura vial y peatonal del Estado peruano. Tenemos más de 30 mil km de caminos peatonales rurales y de montaña.

¿Has calculado cuántos kilómetros has recorrido?

A los 9.000 km perdí la cuenta, pues mi enfoque va más al uso social del Qhapaq Ñan. El 2005 promoví la caminata por la paz y reconciliación con la Mesa de Concertación y Defensoría del Pueblo. Integramos más de 12 regiones del Perú y caminé de frontera a frontera desde Ayabaca, en Piura, hasta el lago Titicaca. Más de 2.350 km para lograr el plan de reparaciones para las víctimas del conflicto armado en Perú, cosa que se logró y de la cual el diario La República fue testigo vivo, pues nos acompañó y mantuvo la información permanente en todo el Perú, ya que en esa época no estaban difundidas las redes sociales.

¿Cuál es la idea de celebrar el Día del Agua en Jauja?

Se celebra después de lluvias y coincide con el equinoccio de otoño. Es el Pawkar Raymi que se celebra en Jauja, donde llegaremos con agua del mar y agua de las lagunas sagradas del nevado Pariacaca. En Jauja, se viene potencializando con visión en el desarrollo rural y valorando la red de los caminos peatonales como parte de la propuesta municipal provincial.