“La India que vi y sentí”, una conversación con Indira Palomino sobre sus 58 días por la tierra de Indira Gandhi

Con Wili Reaño, especial para Solo para Viajeros

Mi opinión

Indira Palomino, travel blogger y analista digital, viajera por sobre todas las cosas, acaba de volver a Lima después de andar 58 días por la India. Su viaje lo he ido siguiendo día a día, en todo momento, Indira es una de las viajeras más audaces que conozco, sus historias y, sobre todo, sus recomendaciones y tips viajeros en sus dos plataformas digitales: Viaja por Perú y Bits Viajeros son lo máximo. Oportunísimos.

Les dejo esta entrevista y la invitación al encuentro que la empeñosa viajera ha convocado para este sábado 9 de febrero con la intención de compartir sus experiencias por la India y los tips que se necesitan para lanzarse a recorrer sus caminos.

La cita es en el Café Recavarren(Calle Recavarren 144, Miraflores) a las cinco de la tarde. Solo tienen que llegar temprano, pedir un cafecito de 4,5 soles y listo.

Aquí la conversa con Indira.

Antes de hablar de tu viaje a la India, me interesa que me cuentes un poco más de detalles de tu acercamiento a la cultura viajera. Recuerdo haber conversado contigo cuando eras funcionaria de Prom Perú y luego verte en la cancha moviendo el tema en redes y en Internet. ¿Cómo ha sido el camino recorrido?

Difícil de responder. Desde que decidí dejar un empleo con sueldo fijo y pasar a trabajar como independiente todo ha sido un continuo aprendizaje, porque en el tema digital las cosas cambian muy rápidamente. Todavía estoy en la búsqueda de saber qué puedo hacer que genere valor para los demás. Y que además me genere ingresos mientras viajo.

Aprendí a viajar desde niña, por mi familia y trato de hacerlo cada vez que puedo, qué importa si es cerca o lejos. Sinceramente, no me gusta la rutina y los viajes me ayudan a salir de la cotidianidad. Claro que vez soy consciente que los viajes no deberían ser un escape, deberíamos aprender que en la rutina también existen satisfacciones y que los viajes contribuyen…

En la declaración de principios de Viaja por Perú, tu primera plataforma por Internet,  planteas desde un inicio tu opción por los viajes responsables, ¿a qué te refieres cuando hablas de viajes así?

Me refiero al turismo sostenible, tal vez llamarlo viajes responsables no es el mejor término y puede generar confusión, pero básicamente me refiero a viajar y estar atento a los efectos que genera nuestro viaje, tanto los positivos como los negativos, para evitar lo segundo. Tal vez es muy iluso, pero lo intento. 

Me encanta tu propuesta, me resulta grato verte un día en Huaycán, al día siguiente en una comunidad ashaninka de la cuenca del río Ene y al poco tiempo en el Perito Moreno o en las playas del Caribe. ¿Se puede ser un viajero como tú dando vueltas por aquí nomás?

Creo que se puede ser viajero hasta en tu propia ciudad. En Instagram hay una argentina que tiene su cuenta @turistaenbuenosaires que vive en Buenos Aires. Como ella misma lo dice, busca volver a encontrarse con su ciudad. Creo que es difícil mantener esa actitud de viaje donde uno vive, a mí me cuesta, y admiro a quienes lo pueden mantener.  

Has comentado alguna vez que tu padre fue el que te enseñó a viajar y en algunas fotos que has subido a tus redes veo que tu mamá también ha viajado contigo. ¿Cómo es eso?, ¿la familia ha sido un elemento motivador en tu historia?

Sí, a mis padres les gusta viajar y desde niña aprendí a viajar por ellos. Eso sí, tienen estilos diferentes de viaje. Mi padre puede viajar de muchas formas, pero principalmente le gusta viajar por su cuenta, le gusta explorar, puede viajar sin tener un itinerario determinado y se acomoda a las situaciones.

A mi madre en cambio le gusta viajar, de preferencia en tour, en un hotel confortable, tiempos no tan largos, y le gusta caminar. Hasta ahora recuerdo cuando fui con ella a Machu Picchu por la vía de Santa Teresa, y caminamos a las 4 de la madrugada hacia Machu Picchu. Me encanta viajar con cada uno de ellos.

Viajar por Perú, una maravillosa obsesión.

Me parece que tu padre te acompañó una parte de tus 58 días por la India, ¿dónde anda ahora?

Mi padre nos acompañó casi todo el viaje, llegó una semana después y se fue unos días antes. Viajé a la India con mi novio [Gustavo Ríos, otro viajerazo] y con mi padre. Mi papá luego viajó a Tailandia, Malasia y Singapur. Ya regresó a Perú. A él le encanta viajar y no se amilana si tiene que viajar solo, sin saber inglés, a países donde tiene que comunicarse con señas y Google translator, que le enseñé a usar.  Ya sabe reservar su hospedaje vía Airbnb y comprar sus tickets en Expedia.

Ahora sí pasemos a la India, en un post del 2016 comentas que algún día ibas a llegar al Tíbet, ¿qué pasó, cambiaste los Himalayas por la India?

Siempre quise conocer el Tíbet y los Himalayas, pero resulta que por el lado chino es obligatorio contratar un tour a una agencia de viajes para obtener el permiso de entrada y a mí me gusta viajar por mi cuenta, además esos tours estaban fuera de mi presupuesto.  India también tiene zona de los Himalayas y muchos tibetanos viviendo exiliados en este país que les abrió sus puertas.

India también era un país que siempre quise conocer porque de allí viene mi nombre. Aquí podía visitar el lugar donde reside el Dalai Lama, visitar los asentamientos gitanos donde se baila Kalbelia, una de las danzas que me encantan de la India (desde que vi la película Latcho Drom), y por supuesto conocer más del país que siempre escuché de niña.

Maravilloso. Indira llegó a la tierra de Indira Gandhi, ¿Le sorprendió a la gente local tropezarse con una Indira llegada de los Andes?

Sí, especialmente en los hospedajes cuando veían mi pasaporte, me decían “tienes un nombre indio, ¿tienes familia india?” Yo les respondía que no, que era porque mis padres admiraban a Indira Gandhi. Y me decían que parecía india, no solo los que sabían mi nombre, varios me decían que si no hablaba podía pasar como india. Pero Indira Gandhi no fue querida en toda India. En Amritsar, cuando dije que me llamaba Indira, me preguntaron ¿sabes quién fue? en un tono muy distinto a otros lugares donde me decían “oh, Indira Gandhi”. Le respondí que sí sabía, que fue primer ministro y que cometió grandes errores allí. Me miró y no me dijo nada más. Y es que en esa ciudad Indira Gandhi autorizó una operación militar donde murieron muchos inocentes. Esa operación al final ocasionó su asesinato.

Indira en la India. Foto: Gustavo Ríos Ruiz

La India no es un destino fácil, me lo ha comentado Arturo Bullard y en algunos de los post y videos tuyos dejas entrever cierta incomodidad por la basura, la contaminación, la bulla ensordecedora. ¿cómo hiciste para sobrevivir en ese ecosistema tan complejo?

La India es increíble en todo sentido, las experiencias sobrepasan las expectativas en lo hermoso y en lo duro y terrible.  Es gentil y agreste, es la señora que te ve esperando en la calle con tu mochila y te ofrece un chai [una infusión muy común] en su casa, y es el comerciante que te insiste y quiere cobrarte lo más posible; son los niños que se acercan por pura curiosidad y quieren tomarse una foto contigo y es también los que te quieren estafar.

Son los hermosos monumentos en caóticas y contaminadas ciudades. La India es caminar por zonas precarias, con mucha pobreza pero donde no me sentí amenazada por robos o delincuencia, zonas por las que en Lima nunca caminaría.

Cada día fue un reto a mi capacidad de aceptación, tolerancia y adaptación. Sobreviví de muchas formas, a veces renegando cuando por más que reservaba un servicio recibíamos algo muy diferente y la queja no funciona, aprendiendo a aceptar una situación, negociar una solución y cambiar lo más rápido posible de actitud. Sobreviví aguantando el picante y también disfrutando de los platos medios dulces, curándome de problemas estomacales con la medicina aryuvédica, tapándome con un pañuelo para evitar los olores y el smog y caminando entre sus bosques y hermosas montañas.

Pero especialmente sobreviví porque la India te enseña y te muestra realmente cuán tolerante y adaptable es uno mismo en situaciones que te afectan directamente. Y eso, para mí, es una de los aprendizajes que más valoro de este viaje. El último día en India tuvimos una complicación con nuestro hospedaje, y reaccioné muy tranquila, ni siquiera sentí que me molestaba, hasta me reí. Me sorprendió mi reacción, pues no fue un problema pequeño y usualmente me hubiera incomodado bastante, me sentí feliz de mi misma porque sentí que había aprendido, aunque sea el último día. (risas).

Calles de la India. Foto: Gustavo Ríos Ruiz

Fantástico. De las ciudades de la India que recorriste ¿cuál fue la que más te agradó?

Me gustaron más las ciudades pequeñas de las montañas, Macleodganj y Old Manali, ambas en el estado de Himachal Pradesh. Allí vi menos gente, me pareció un lugar más tranquilo, con mucha menos contaminación y con ciudadanos definitivamente menos insistentes (risas). También me gustó mucho Khajuraho, un destino más rural, con hermosos templos construidos por los Chandela [una dinastía tribal] que son conocidos como templos del Kamasutra. Allí la gente es muy amable.

¿Y la gente?, ¿cómo son los indios?, ¿cómo te trataron?

Los indios son muy diferentes. Hay gente muy amable y también hay gente que te agobia, especialmente los comerciantes por lo persistentes que son para venderte algo por más que les digas que no. Lo que más me ha sorprendido es que frente al caos de sus ciudades, la gente se le ve tranquila y no está estresada como en Lima, aparentemente.

Sé que has lanzado una convocatoria para una reunión con los interesados para hablar del destino India, ¿cuál es la idea?, ¿vas a volver con un grupo de viajeros interesados en seguirte?

La idea es simple, compartir los tips que aprendí viajando por India, para aquellos interesados en este país. Que mi experiencia les sea útil y también motivar a viajar a India. Es gratis, solo es necesario consumir algo en el café que gentilmente me ha dado el lugar. Hace tiempo que dejé de organizar viajes porque me estresaba mucho. 

Indira, la pregunta del millón. ¿Cómo hace un viajero peruano para sostener un periplo de tantos días por el mundo? ¿ganaste la lotería?

¡La lotería!, ya quisiera…(risas) Bueno yo no gasto mucho cuando viajo; como menciono en mi post de tips , mi gasto fue 17 dólares por día ($ 1000 en total por los 58 días), además del pasaje aéreo de Lima a Delhi ($ 1823) y el seguro ($ 103).  De mi madre, aprendí a ahorrar. Siempre estoy en modo ahorro, y por más de un año lo hice para este viaje.

En Lima gasto lo mínimo, tengo la suerte que he podido eliminar el gasto de alquiler que era el más fuerte, y no tengo personas que dependan de mí. Reduzco la mayor parte de gastos que no sean los básicos, que a veces, mi novio me dice que exagero. Yo trabajo como independiente, dando servicios de marketing digital a empresas y organizaciones relacionadas al turismo junto con mi socia en TurismoTec, y eso me permite manejar mis tiempos.

Claro también tiene sus desventajas, pues los ingresos son variables, y tal vez por eso he aprendido a que el ahorro esté presente en el día a día. Mi novio también trabaja como independiente, como realizador audiovisual y entonces tratamos de coincidir los tiempos para los viajes largos.

¿Planes para el 2019? ¿qué te falta por conocer? ¿cuál es tu próximo sueño por cumplir?

Me faltan por conocer muchos lugares, bueno creo que una vida no es suficiente, ya quisiera creer en la reencarnación como los hindúes. Me encantaría conocer Irán, Congo, Nueva Zelanda, Mongolia y volver a India, pero dudo que sea este año. Por el momento el 2019 vuelve a ser un año de seguir aprendiendo, reinventarse, trabajar y de ahorrar.

Indira
http://www.viajaporperu.com

http://www.turismotec.org

 

 

De prisa al colegio. Foto: Gustavo Ríos Ruiz
Día de asueto. Foto: Gustavo Ríos Ruiz
Navegantes. Foto: Gustavo Ríos Ruiz
Foto: Gustavo Ríos Ruiz
Estación de trenes. Foto: Gustavo Ríos Ruiz
Entresijos de la ciudad. Foto: Gustavo Ríos Ruiz