Yuri Hooker: ochenta especies descubiertas y una tarea inconclusa, crear la Reserva Nacional Mar Tropical de Grau.

Michelle Carrere para Mongabay Latam

Mi opinión

Casi ochenta especies nuevas para la ciencia en su visor personal y treinta años de sumersiones en los mares del planeta testimonian el trabajo y la pasión de Yuri Hooker, científico peruano y defensor del océano que baña nuestras costas y que por cierto sigue siendo maltratado cotidianamente.

Lo comento ahora que la embajada de los Estados Unidos en Lima nos advierte sobre la presencia de una flota pesquera china, con capacidad de almacenaje de 140,000 toneladas de pota o calamar gigante, a pocas millas del límite marítimo de nuestro país. Qué barbaridad, mientras los que pueden, que son tantos, se banquetean con las riquezas del llamado mar de Grau, los proyectos para crear nuevas áreas protegidas en la porción del océano que nos tocan duermen el sueño de los justos.

Lo vuelvo a mencionar por si ya lo olvidaron: en el 2016, a punto de dejar el encargo ministerial, Manuel Pulgar Vidal comentó para esta plataforma que la aprobación del establecimiento de la Zona Reservada Mar Pacífico Tropical era cuestión de unos pocos días y en el 2018 la ministra Fabiola Muñoz anunció lo mismo. La misma funcionaria, un año después en la inauguración del Pabellón Bicentenario 2021 del Congreso de Áreas Protegidas de Latinoamérica y el Caribe, lanzó otra promesa que sigue en el tintero: el prontísimo establecimiento de la Reserva Nacional Dorsal de Nazca.

Y eso que no digo mucho de las trabazones mil que sigue teniendo el proyecto de creación de la Reserva Marina Cabo Blanco-Banco de Máncora que impulse el conocido empresario turístico Joe Koechlin. Mientras por aquí se cuecen habas, en Chile el establecimiento de un inmenso pool de reservas marinas sigue viento en popa y ha convertido a ese país en pionero de la conservación marina en el planeta.

En fin, no es mi intención aguarles el almuerzo, los dejo con Yuri Hooker, uno de los peruanos que más conoce nuestro mar y sus posibilidades. La entrevista que acaba de dar a Mongabay Latam es muy buena, la suscribo de cabo a rabo #otromundoesposible

Cuando Yuri Hooker era pequeño vivía en Huanchaco, a orillas del mar en el norte del Perú. Creció allí fascinado por las cosas que encontraba en la orilla del mar y lo que traían los pescadores después de sus faenas. A la edad de seis o siete años, vio por primera vez un documental de Jacques Cousteau. Se quedó impresionado tras enterarse de que era posible respirar bajo el agua y poder observar así todo lo que había allí. Desde ese momento supo que algún día se convertiría en un explorador submarino.

Años después, estudió biología pesquera —todavía no existía la carrera de biología marina— y a los 18 años se compró su primera máscara para bucear. Desde entonces no ha parado de explorar el mar, se ha convertido en un referente como especialista en biodiversidad submarina y en uno de los que demandan la creación de la esperada Reserva Nacional Mar Tropical de Grau.

Director del laboratorio de biología de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, productor y director de documentales sobre ambiente y conservación, fotógrafo submarino, Hooker ha descubierto al menos 80 especies marinas.

Mongabay Latam conversó con él sobre su pasión por el mar y sobre la extraordinaria biodiversidad marina que en Perú aún espera por alguna protección.

Listo para ingresar a fotografiar el mundo submarino. Foto: Yuri Hooker

¿Cómo inicia su fascinación por el mar?

Creo que muchas de las cosas que definen la vida de las personas ocurre en la niñez y al menos este es mi caso. Tuve la suerte de vivir de niño a orillas del mar de Huanchaco y, como ocurre con la mayoría de futuros científicos, la curiosidad fue la madre de mi pasión. Desde niño hasta el día de hoy no he dejado de preguntarme qué vive debajo de la superficie y, desde el momento en que vi un muy muy (unos cangrejitos de arena) y lo que sacaban los pescadores en caballito de totora, hasta el día de hoy que encuentro especies desconocidas para la ciencia, la curiosidad y ganas de descubrir se mantienen intactas.

¿Cuáles son a su juicio los lugares más increíbles del océano peruano? ¿Qué ha visto ahí? 

¡Son muchos! difícil describirlo. Mi lugar de investigación favorito es el norte tropical, al norte de Cabo Blanco, lugar de máxima diversidad en nuestro mar y hábitat de muchas especies endémicas y nuevas para la ciencia y también un lugar con muchos grandes animales como mantas, tiburones ballenas (Rhincodon typus) y ballenas. Además praderas de corales abanico, peces multicolores, grandes, amenazados y cada vez más escasos peces como el mero ojo chiquito (Epinephelus quinquefasciatus), una especie en real peligro de extinción.

Nuevas especies de anémonas y corales abanico de aguas profundas. Foto: Yuri Hooker

Otra zona increíble es entre la bahía Sechura e isla Foca, un área dentro de la región de transición del mar tropical y las aguas frías del sur. Muchas especies peculiares y únicas viven aquí, donde además las pesquerías artesanales son una joya cultural.

Islas Lobos de Afuera, un lugar que debería estar protegido de manera intangible, como si fuera nuestro pequeño Galápagos, un lugar único en el mundo.

Las grandes islas guaneras en el mar frío de la Corriente del Perú, templos a la productividad marina, la abundancia de vida dentro y fuera del mar, un mundo lleno de valioso excremento marino. Paracas, parte de esta región biológica, tiene además la mayor diversidad de hábitats del todo el litoral.

Finalmente, las costas de Arequipa, muy frías, profundas e increíblemente transparentes. Aquí surge la pureza del ecosistema de la corriente del Perú (Humboldt) en su versión más sureña, con comunidades biológicas que compartimos con el norte de Chile.

Ohioderma peruana, una estrella quebradiza u ofiuro, una de las especie descubierta por Yuri Hooker. Foto: Yuri Hooker

¿Cuál ha sido su experiencia más conmovedora en el mar? 

¡Uy, que difícil!…realmente es una respuesta que no puedo responder sin escribir un libro. Mis primeros recuerdos de la vida son la playa y el mar. Mi primer recuerdo de respetar a los animales lo aprendí con dolor al agarrar un cangrejo que no quería soltar mi pequeño dedo. La primera vez que me puse una mascarilla de buceo y metí la cabeza bajo la superficie, flotando en el mar lleno de olas en Huanchaco; mi primer beso de amor, mi primera vez… la primera especie nueva que descubrí (y luego supe que no era nueva). La primera vez que buceé con equipo de respiración submarina en Paracas. Mi primer buceo en el mar tropical. Mi primera especie nueva para la ciencia. La primera vez que buceé en una cueva en las entrañas de la tierra. La primera vez que vi un tiburón bajo el agua y una ballena. La primera vez que buceé en la Antártida, en el Ártico, en el Mediterráneo, los cenotes de México. ¡Tantas primeras veces! esas son inolvidables. Supongo también llegará en su momento, una primera vez, que será la última y ya no podré contarla.

Yuri Hooker buceando y registrando los organismos que viven en campos de coral negro, a más de 30 metros de profundidad. Foto: Yuri Hooker

¿Cuántas especies se sabe existen en el mar peruano?

Aún no tenemos un número conocido pues muchas especies marinas aún están sin catalogar. Los grupos más conocidos son los peces (más de mil especies), moluscos, crustáceos (unos 500), equinodermos (215), mientras otros organismos tienen muy pocos trabajos de investigación y sus números están subestimados. Incluso en los grupos mejor estudiados queda mucho por descubrir.

¿Cuántas especies nuevas para la ciencia ha descubierto en el mar peruano y cuál es su preferida?

Ya descritas y publicadas van 18. Sin embargo, en la Colección de Zoología Acuática de la UPCH tengo al menos 80 nuevas especies. La mayoría son crustáceos, moluscos, equinodermos, corales y un par de peces. El trabajo es super lento pues no hay manera de financiar el tiempo que toma hacer las descripciones y prácticamente se trabaja en los tiempos libres. Adicionalmente, se han hecho más de 100 nuevos registros para el Perú de peces e invertebrados, es decir, especies que se conocían en otras partes del mundo, pero no en Perú.

Corales abanico, algas, erizos, esponjas y cientos de otras especies en el mar más diverso del Perú. Foto: Yuri Hooker

¿Cuál de las especies es la que más me gusta? Tal vez el coral rojo de aguas frías, Psammogorgia hookeri, pues cuando lo vi por primera vez supe de inmediato que era una especie nueva, porque en el mar frío peruano solo tenemos una especie de coral abanico. Esta especie era muy distinta, intensamente roja y de aguas por debajo de los 30 metros de profundidad. Si bien fui yo quien la colecté y empecé a describir, fueron unos colegas especialistas en corales los que finalmente describieron a la especie y me la dedicaron, por eso lleva mi apellido.

¿Por qué en Perú aún no se concretan los proyectos de áreas marinas protegidas? 

En el Perú no existen áreas marinas protegidas. Tenemos dos reservas nacionales en la costa que incluyen área marina, pero la protección es básicamente terrestre y de aves y mamíferos marinos, algo también de manejo de algunos recursos pesqueros, pero prácticamente nada de la biodiversidad submarina o especies endémicas o amenazadas de peces e invertebrados. Esto tiene mucho que ver con la visión que se tiene del mar desde los años 60, en que Perú se convierte en potencia mundial de pesca en sus aguas territoriales y se empieza a creer que ser uno de los mares más ricos del mundo lo hace inagotable y explotarlo es razón de orgullo. La sobreexplotación actual nos demuestra lo contrario.

Un caballito de mar macho, con su saco lleno de sus hijos por nacer. La población de caballitos a disminuido dramáticamente por la pesca ilegal. Foto: Yuri Hooker

Hace casi 10 años estamos tratando de crear un área marina protegida en el norte tropical peruano, una pequeña área donde vive más del 70 % de todas las especies de peces e invertebrados marinos del Perú y donde no hay ningún tipo de área protegida en el mar. Lamentablemente, gobierno tras gobierno, se ha bloqueado esta propuesta para favorecer la explotación de hidrocarburos.

¿Cómo es ese lugar bajo el agua? ¿Qué se encuentra ahí?

El norte peruano es el límite sur de distribución de las aguas tropicales del Pacifico Este u oriental, un enorme ecosistema que viene desde el golfo de California en México hasta Cabo Blanco en el norte peruano. Aquí, el 99 % de peces son tropicales y el 100 % de invertebrados subacuáticos también lo son. Más o menos el 80 % de las especies son comunes en todo el Pacifico tropical oriental, desde México a Perú y parte de ese 20 % extra son especies con distribución más local en el Pacífico.

La gran productividad del mar tropical, llena de vida todos los hábitats. Foto: Yuri Hooker

Sin embargo, hemos encontrado un importante número de especies que solo están en el norte peruano. Especies endémicas de este mar tropical no tan cálido y colindante con las aguas frías de la corriente del Perú (Humboldt) que, además, transfiere nutrientes hacia el área tropical, haciendo de este espacio un lugar no solo megadiverso, sino también muy productivo. Aquí no tenemos arrecifes de coral, pero sí arrecifes rocosos llenos de corales abanico, esponjas, anémonas, ascidias y miles de especies que cubren totalmente las rocas sin dejar un solo centímetro de piedra visible, todo está cubierto de vida. Es también el lugar donde cada año migran las ballenas jorobadas antárticas para parir y donde vienen los juveniles de tiburones ballena de Galápagos a alimentarse y crecer.

Lugar de agregación de cientos de mantarrayas, el lugar más al sur de reproducción de tortugas marinas, donde están las poblaciones más grandes (ahora sobreexplotadas) de caballitos de mar del Pacífico. Uno de los pocos lugares donde existe el mero goliat del Pacífico (Epinephelus quinquefasciatus), una de las especies más amenazadas del mundo y casi extinta en Perú a falta de un área marina protegida.

Abundancia de vida en los arrecifes rocosos poco profundos del mar tropical peruano. Foto: Yuri Hooker

Además, en el área existen comunidades de pescadores artesanales que pescan a vela y con anzuelos, con técnicas ancestrales y sumamente selectivas que anhelan un área protegida porque no pueden competir con la pesca ilegal de arrastre y de cerco que destruyen sus zonas de pesca y supervivencia. En fin, demasiadas razones para protegerla.

¿Qué le ha permitido integrar a su trabajo la fotografía y el video? 

Yo creo que una de las funciones más importante del científico es traducir el conocimiento que genera para ponerlo a disposición de la población de una manera sencilla. Las imágenes son sin duda la mejor manera de explicar y sensibilizar, y las filmaciones son la forma de hacer que el espectador acompañe al científico en la aventura de la investigación submarina. El Perú está cambiando rápidamente y hoy, especialmente los muy jóvenes, reclaman y luchan por proteger el mar. Cuando yo empecé a bucear hace más de 30 años, solo habían cazadores submarinos, pero hoy hay cientos, tal vez miles de buzos que no matan nada, que bucean para admirar, para hacer fotografías, para conocer a los seres marinos y ser parte de esta nueva ola de gente que harán los profundos cambios que tanto necesitamos.

Yuri Hooker trabajando en el laboratorio. Foto: Yuri Hooker