Solo Para Viajeros

Otra vez el Candamo en los ojos del extractivismo mondo y lirondo. Releyendo una entrevista a Juan Luis Dammert en Mongabay Latam

Mi opinión

A Lucero le dimos la tarea de leer con cuidado las declaraciones de Juan Luis Dammert a Mongabay Latam a propósito del la crisis energetica que vivimos como consecuencia de la falla en el ducto que conduce el gas de Camisea a las ciudades que dependen del hidrocarburo. Y como siempre se fue por la tangente… En fin, que sirvan sus zigzageos para volver a hablar de las amenazas que penden sobre el Candamo y otras áreas naturales protegidas en estos tiempos de apuros por obtener gas y petróleo a cualquier precio.


Por Diego Lucero para Solo para Viajeros

Sin duda la crisis originada por una falla -¡qué falla!- en el sistema de transporte del gas de Camisea a Lima y extramuros originó un problemón en la vida de millones de conciudadanos: todos dependientes directa o indirectamente del hidrocarburante cusqueño. Y si a eso le sumamos la estampida en el precio de los combustibles en los grifos de todas partes, consecuencia inmediata de la guerra en Irak y el Medio Oriente, la tranquilidad pública en nuestro país, ya de por sí bastante venida a menos por el accionar del sicariato y la delincuencia a todo galope, estuvo a punto de salirse del control.

Tomo de un sesudo artículo publicado en Mongabay Latam, en base a las declaraciones de Juan Luis Dammert, la información que paso a comentarles.

Pero antes presento al siempre bien informado Juan Luis Dammert Bello, de él dice Mongabay:

«Dammert es doctor en Geografía por Clark University, Massachusetts, y licenciado en Sociología por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Actualmente colabora con la Iniciativa Amazonía Resiliente y Justa desde el Grupo de Análisis para el Desarrollo (GRADE), impulsa la Iniciativa SUMA+ y es Investigador Senior en Extractives@Clark.»

Bueno, agrego que Juan Luis «Lokal» Dammert tiene en su palmarés el haber sido guitarrista de la banda Los Claxon cuyos hits más conocidos, dicen los entendidos, fueron de su autoría y de la de Mayu Velasco, según mi jefe, alumno suyo en Los Reyes Rojos.

Lokal Dammert, que es un capo, al analizar la coyuntura que he repasado con rapidez, dice y con razón:

«Una de las cosas que se empiezan a discutir [que empiezan a discutir los industriales y sus adláteres, me imagino], por ejemplo, es la extracción de gas en el Parque Nacional Bahuaja Sonene, en el lote conocido como Candamo, donde hay también un yacimiento identificado, pero que está bajo un parque nacional».

Es decir, la mini-crisis ha vuelto a encender las alarmas de los que siguen creyendo que la matriz energética nuestra, tan dependiente del gas y del petróleo, debe ampliarse -sí o sí- a partir del hallazgo y la explotación de nuevos yacimientos. Desconociendo en todas sus letras, por supuesto, el malsano aporte de los hidrocarburos al calentamiento planetario y otros desatinos reportados por la ciencia con tanta claridad.

Dammert menciona que esta suerte de negacionismo ha sido de alguna manera defendido y hasta patrocinado por el Estado. Eso explica la apuesta del gobierno de Toledo en cuya administración se negoció el contrato de Camisea desde una lógica esencialmente exportadora y también, por supuesto, el proyecto inconcluso de la masificación del gas propuesto por Ollanta Humala a partir de la construcción del llamado Gasoducto del Sur. Ni Toledo, ni Humala, tampoco PPK, mucho menos los presidentes que se han sucedido en el cargo en los últimos años se han preocupado por impulsar el desarrollo de otras fuentes energéticas.

Una de ellas, las renovables.

Leer más en Hablando de energías limpias

«Lo que está planteando ahora la industria, agrega Dammert y no se equivoca, es que desarrollemos más exploración, identifiquemos más fuentes de gas y saquemos más gas. Lo cual, en un contexto de transición energética global, de reducción de emisiones, de alejamiento de los combustibles fósiles, lo único que te hace es un efecto de lock in: te amarra a la infraestructura del gas. Va a llegar un punto en el que no va a haber más gas y vamos a tener que importar gas. Esta crisis energética es un buen momento para discutir alternativas hacia el futuro y ante la dependencia del gas».

¿Sensato, no?

Lamentablemente, en la búsqueda asustadiza de más gas para el desarrollo a todo vapor en boga en «nuestra república empresarial» es que vuelve a ponerse en el candelero, como ocurrió durante el gobierno de Alan García, el tema de la extracción de gas en el Lote 78, conocido como Candamo, del Parque Nacional Bahuaja Sonene. ¿Recuerdan esa intentona tantas veces negada por el oficialismo de entonces que diera origen al movimiento ciudadano Salvemos Candamo? Iniciativa cívica, por cierto, que tuvo al grupo Viajeros entre sus organizadores.

¿No la recuerdan? El Dr. Marc Dourojeanni, que es memorioso hasta decir basta, lo comentó en un artículo que reprodujimos en esta misma plataforma. Lo cito con el respeto que se merece: «En el 2007, el sector Energía y Minas volvió a la carga y propuso recortar 19% del ámbito del Parque provocando la campaña nacional “Salvemos Candamo”; en julio de 2010 lo pretendieron otra vez, a través de Perupetro y, esa vez, amenazaron todas las áreas naturales protegidas del país (Dammert 2010) y, una vez más lo hicieron en abril de 2023 mediante la presentación de un proyecto de ley que reformaría la Ley N° 2683,
“Ley de Áreas Naturales Protegidas”. La sociedad civil (en especial la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental) y algunos políticos sensatos consiguieron frenar esas iniciativas, pero no fue suficiente y en agosto de 2024 volvió la propuesta de explotar el gas que creen que hay en el lugar denominado Candamo, es decir dentro del Parque Nacional Bahuaja Sonene
«.

(Incansables, verdaderamente. Las evidencias en contra de estos despropósitos las pueden encontrar en la nota de Dourojeanni que está en esta plataforma, cliqueen aquí y ya. En ese artículo don Marc nos dejó un comentario de antología: «Para Einstein sólo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Con las disculpas del caso pensé en él cuando leí las declaraciones de las autoridades del Sector de Energía y Minas y de los responsables de Perupetro S.A sobre la insistencia en abrir el Parque Nacional Bahuaja Sonene a la explotación de un gas que ellos dicen que allí existe».

Vuelvo a Juan Luis Dammert:

«Se sospecha, continúa, que hay gas en zonas donde hay reservas territoriales para Pueblos Indígenas en Aislamiento y Contacto Inicial [PIACI], que también nos llevaría a otro tipo de problemas. Todo esto por el mal uso del gas y por continuar con una industria cuando ya deberíamos pensar en alternativas. Es también la respuesta fácil de los sectores del sector público y de los políticos. La reacción inmediata de estos actores y en la opinión pública es que necesitamos más gas. Pero habría que estar muy seguros de que se cumplen con los más altos estándares ambientales y con una perspectiva de largo plazo que atienda a otras posibilidades como las energías renovables.

En este punto el periodista de Mongabay (o la periodista, no lo sé), le pregunta: ¿Cuáles podrían ser las consecuencias de entrar a explorar gas en estas zonas? «El Candamo, agrega, está bajo un parque nacional donde no están permitidas actividades económicas como la extracción de hidrocarburos, minerales o forestales. Entonces requeriría hacer cambios en la legislación sobre áreas naturales protegidas, lo cual abriría una puerta sumamente peligrosa para el sistema de áreas naturales protegidas. Hay momentos políticos en los que el lobby de los hidrocarburos tiene éxito en abrir pequeñas puertas, pequeñas ventanas. Luego se dan cuenta de los problemas de viabilidad que esto tiene. El yacimiento está en una zona en un hotspot de biodiversidad muy alto y de una zona de protección estricta. Habría un impacto fuerte en la biodiversidad. Es algo muy complejo, que no creo que tenga viabilidad, incluso por los acuerdos que ha firmado Perú vinculados con la protección de la biodiversidad, con la reducción de la deforestación, creo que le traería una mala imagen al país abrir un parque nacional para extraer más gas«.

Hummmmm…

Me pregunto que pensará Guillermo, mi jefe, de la pertinencia de los vallados ambientales que menciona el guitarrista de Los Claxon: ¿Podrán los acuerdos firmados por el Perú detener la angurria extractivisa? ¿O el miedo a otro plantón energético, si es que se vuelva a romper el único ducto capaz de conducirnos a la modernidad (cuidado, lo digo en tono irónico), tirará por los suelos la legislación ambiental vigente?

Entonces lo busco y le suelto la interrogante (al jefe lo encuentro leyendo una noticia sobre los primeros cambios de la administración Kast en materia ambiental. Coincidencias, le dicen): «Mira, Lucero, cómo van las cosas no tengo las mismas certezas. Fijate: Milei anda a todo «cohete» apurando una ley que levante las restricciones que existen en Argentina para el desarrollo de la minería a toda prisa en los glaciares patagónicos y en Chile, ahoritita nomás, el nuevo presidente le acaba de pedir la renuncia a los jefes del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), el Sernanp chileno, y de la Superintendencia de Medios Ambiente (SMA), ambas autoridades designadas mediante un procedimiento técnico e independiente de los avatares políticos durante el gobierno del presidente Boric. ¿Y para qué?, habría que ser ingenuo para creer en mejoras a la institucionalidad ambiental del país…Y si a eso le sumamos los zarpazos antiambientales que se acaban de dar en Ecuador y en Bolivia, la coyuntura que se viene en esta parte del cointinente no es para nada auspiciosa».

En fin, los dejo. La entrevista completa al sociólogo Dammert la pueden encontrar en Perú: “Esta crisis energética es un buen momento para discutir alternativas hacia el futuro y ante la dependencia del gas” | ENTREVISTA, es muy buena para reflexionar sobre la necesidad que tenemos como país de migrar a una matriz energética más apropiada. Y segura. Y cuidadosa del medio ambiente que habitamos.

Lios dejo, perdón, los dejo…

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