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[VIDEO] Alfredo Ferreyros: «El turismo de aventura sigue siendo un motor de desarrollo para las poblaciones que viven en el campo

Mi opinión

Alfredo Ferreyros, el fundador de Explorandes y fundador también del turismo de aventura en nuestro país, estuvo en el set de «Perú potencia» para responder las preguntas de Marco Loret de Mola, el mediático influencer de la TV por Internet. Irreverente como siempre, Diego Lucero, escribió el siguiente texto para presentar a Ferreyros, amigo de esta casa y peruanita a carta cabal. Buen fin de semana para todos.


Por Diego Lucero

Alfredo Ferreyros Gildemeister, el fundador de Explorandes, la agencia de turismo de aventura pionera en el Perú, se presentó en los primeros días de julio en el sintonizado programa de Marco Loret de Mola «Perú potencia», para compartir con la audiencia que sigue al emprendedor y divulgador que se hiciera conocido durante la pandemia por sus sesudos análisis y datos estadísticos sobre el avance del bendito coronavirus en nuestro país, las historias detrás de la creación de la empresa que fundara en 1975, durante el gobierno militar del presidente Velasco.

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Ferreyros, lo hemos dicho muchísimas veces por aquí, es quien sentó las bases en el Perú de ese turismo responsable, comprometido con las poblaciones locales y el cuidado del medio ambiente en el que creemos. «Y por el que luchamos», retumba en mis oídos el vozarrón que utilizó mi jefe cuando me comisionó armar la nota que les estoy dejando.

Reaño manda.

Estudiante en la Universidad de Cornell, en Nueva York, cuando se produce el golpe de estado de los militares, Ferreyros tuvo que hacer un giro de 180 grados en su formación académica para retornar al Perú en busca de nuevas ilusiones. Sus años de residencia en Europa y su experiencia universitaria en los Estados Unidos fueron decisivos en el proceso que lo fue alejando de las convencionalidades para acercarlo al mundo rural de un país que seguía empecinado en negar la valía de su patrimonio cultural.

Instalado en el Cusco de inicios de los años setenta, el joven iconoclasta que había seguido lecciones de quechua en la universidad gringa -al timón de una camioneta pick-up, primero y luego de una moto, esto nos lo ha contado el jefe, con quien Ferreyros mantiene una larga amistad- don Alfredo, veinteañero, empezó a recorrer las comunidades de las alturas y lejanías de la Llaqta de los Incas para emocionarse con sus tradiciones, costumbres, folclor, cosmovisiones, riquísima historia…

Y como lo cuenta en algunos pasajes de la entrevista que le ha dado al profe Loret de Mola, entendió antes que todos, que ese inmenso patrimonio podía convertirse en un recurso valioso para mejorar la vida -y la autoestima- de los hombres y mujeres de los Andes.

Eran tiempos, comenta, en el que los viajeros post-Segunda Guerra Mundial empezaban a recorrer el planeta en busca de aires nuevos y mejores horizontes. El mundo estaba cambiando y los turistas en los Himalayas, primero, y después en los Alpes y en los Estados Unidos, comenzaban a dejar de lado el confort exagerado y las rutas tradicionales del viejo turismo para volcarse a la exploración y al contacto directo con los otros.

Esos otros que las bombas y la Guerra Fría habían convertido en extraños. O en enemigos.

Y como eran tiempos también de harto desarrollo de los equipos militares, lo lógico era que en esos años de paz -o de guerras de otro tipo- carpas, botas, casacas, binoculares, bolsas de dormir, etc. etc. etc, se transformaran en equipos outdoor. En vituallas para empezar a trajinar los nuevos caminos del planeta.

Entonces el Cusco, los Andes del sur peruano, pensó, tuvo ese convencimiento Ferreyros, podían convertirse en el escenario propicio para las caminatas inolvidables, para la aventura real y duradera. Y a eso se dedicó: primero armó un hotel en el Valle Sagrado, después una imprenta que publicaba folletos y material promocional y al final fundó una empresa para hacer del trekking un oficio; de las visitas a las comunidades, una actividad responsable; de los sueños, una realidad.

«Nadie va a pagar por caminar, te has vuelto loco», le decían los operadores locales acostumbrados a llevar a sus turistas a ver piedras y más piedras. Nadie creía en su audacia, comenta en la entrevista en el canal YouTube de Loret de Mola.

Fabuloso.

Cincuenta y un años después, el turismo de aventura ha gatillado otra realidad, ahora es una actividad que involucra a miles de peruanos, waykis y citadinos, a hombres y mujeres de todos los pelambres: costeños, serranos, amazónicos. En Capachica, en Chinchero, en Chavín, en Lampa, al borde de los caminos ancestrales, en la Cordillera Blanca, en el Colca, en Puno, en Tambopata, en todas partes, el modelo de turismo que impulsó Alfredo Ferreyros se sigue haciendo fuerte, sigue siendo la mejor herramienta que tenemos a la mano para cuidar nuestro valiosísimos patrimonio cultural y natural. De eso y de otros temas de actualidad habla Ferreyros en la entrevista que les alcanzo.

Allí va… disfrútenla:

Programa emitido el 1/7/2026

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Pensamiento Alfredo Ferreyros

«Se hizo un estudio años atrás para conocer el aporte a la economía local de los hoteles y el turismo tradicional en el Medio Oriente frente a lo que aporta el turismo de aventura; quedó claro que solo el 24 % de lo que generaba el turismo convencional se quedaba en el país de origen, el resto se iba a realimentar las economías de origen, o sea, retornaba a los inversionistas originales. En el caso del turismo de aventura el 86 % del gasto se queda en el país de origen, en las localidades…»

«El turismo de aventura es un generador de empleo, y no solamente eso, también es un generador de oportunidades, de educación. Los padres que trabajan en turismo de aventura se preocupan de que sus hijos vayan al colegio, financian con sus ganancias temporales los estudios de sus hijos…»

«Existen reglamentos de seguridad para la práctica del turismo de aventura pero como nadie supervisa, como nadie fiscaliza como se debe, es como si no los tuviéramos»

«No necesitamos más turistas, lo que necesitamos es que los turistas se queden más tiempo en nuestro país, alarguen su estadía.


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