Mi opinión
Me tocó cerrar la presentación en Lima del libro que han editado con primor Margarita Benavides y María Rosa Montes, mis compañeras en el Instituto del Bien Común, la organización que vela desde hace más de 25 años por los bienes comunes -bosques, aguas, territorios- de la Amazonía peruana y aledaños, de cuyo consejo directivo fui nominado meses como su presidente: cargo que por supuesto acepté con agradecimiento y mucha responsabilidad. La publicación es un esfuerzo mancomunado entre el IBC y Naturaleza y Cultura Internacional, institución aliada en el cuidado y apropiada gestión del paisaje Putumayo-Amazonas, en una triple, en realidad, cuádruple frontera del oriente nuestro. Solo agregar lo que los editores del libro apuntaron en su momento: los conocimientos y prácticas ancestrales de los pueblos indígenas que cuestionan la manera en que la modernidad concibe y usa el planeta como un recurso sin fin deben ser revalorizados y revitalizados, hecho esto entre todos, tendremos mejores herramientas para enfrentarnos al Armagedón ambiental que nos ha llegado y al negacionismo que sigue pasando por alto la catástrofe social y demográfica que supuso para los pueblos amazónicos el extractivismo cauchero y la locura del expansionismo occidental.
Tomado de Servindi
En la ciudad de Iquitos se presentó un libro sobre la cosmovisión indígena y los saberes ancestrales de ocho pueblos indígenas en el cuidado del territorio en la región Loreto.
La publicación “Cosmovisión Indígena y Cuidado del territorio en el Paisaje Putumayo Amazonas” reúne artículos de reconocidos estudiosos sobre los conocimientos, normas y prácticas culturales de los pueblos indígenas de esat región transfronteriza..
Ellos buscan dar luces sobre cómo estos pueblos han logrado aprovechar los bosques amazónicos manteniendo su frágil equilibrio ecológico y su prolífica biodiversidad durante miles de años.
Entre los reconocidos estudiosos participan Michael Uzendoski, Jean-Pierre Chaumeil, Luisa Elvira Belaunde, Alberto Chirif, Brian Griffiths, Michael Gilmore, Manuel Martín, Margarita Del Aguila, Marleny Valentín y el artista plástico Darwin Rodriguez.
Ellos ofrecen un acercamiento al poderoso nexo que conecta la cosmovisión con el manejo del territorio a través de estudios sobre las prácticas de los pueblos indígenas: Bora, Huitoto, Ocaina, Yagua, Kichwa, Ticuna, Siekopai y Maijuna.

La publicación fue presentada por el Instituto del Bien Común (IBC) y Naturaleza y Cultura Internacional primero en Iquitos y luego en la ciudad de Lima.
“En las cosmovisiones indígenas, todos los seres que habitan el mundo están íntimamente relacionados entre sí, de ahí la necesidad de pedir permiso y mostrar respeto a los espíritus protectores cuando se extrae algún animal, planta o cualquier otro elemento del territorio” afirmó la antropóloga Margarita Benavides.
Benavides es coeditora del libro auspiciado por la Agencia Francesa de Desarrollo, quién enfatiza que la relación con el territorio busca “evitar daños al frágil equilibrio que existe entre los seres de un mismo hábitat”, señala Benavides.
“La espiritualidad y sabidurías indígenas tienen un valor enorme en la actualidad, pues cuestionan el individualismo exacerbado y el consumismo sin límite que rige el mundo moderno actual, así como sus consecuencias negativas para el planeta y los seres que lo habitan, humanos y no humanos”, subraya Benavides.
La antropóloga Luisa Elvira Belaunde agrega que “no es posible separar lo cultural de lo natural”.
“Los humanos han intervenido durante siglos en el ‘cultivo’ del bosque, y las plantas y animales han ‘domesticado’ a los humanos. Según la percepción del mundo del pueblo Siekopai, los humanos y no humanos se han influido y criado mutuamente” sentencia Belaunde.
Revitalizar los conocimientos y prácticas ancestrales
Los autores coinciden en dar la voz de alerta sobre la pérdida paulatina de los conocimientos ancestrales indígenas.
Asimismo, hacen un llamado a buscar caminos que conduzcan a su valoración y a atender las demandas de los pueblos indígenas para detener las amenazas que ponen en riesgo sus territorios, ecosistemas y culturas.
Manuel Martín Brañas, del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IAAP), quien ha estudiado prácticas tradicionales entre los Ticuna, propone algunas iniciativas para que desde los propios pueblos se reactive la trasmisión de conocimientos.
Ello es tanto y más necesario considerando que el traspaso intergeneracional se ha visto afectado por el nuevo contexto económico, social y cultural.
Brian Griffiths, de la Universidad de Georgetown, alerta sobre los potenciales impactos de la construcción de la carretera Mazán – El Estrecho, en el río Putumayo.
“Esta carretera alterará irreversiblemente la integridad ecológica de esta región actualmente intacta y representa una amenaza existencial para la supervivencia cultural de los Maijuna. De acuerdo con las leyes internacionales y nacionales, las comunidades indígenas afectadas deben ser consultadas”.
Trabajando por la conectividad ecosistémica y cultura
“Los pueblos indígenas, a través de sus organizaciones representativas, hacen propuestas estratégicas para evitar esta pérdida de conocimientos y mantener la sostenibilidad de sus territorios”, indica Freddy Ferreyra, especialista del Instituto del Bien Común (IBC).
Ferreyra, quien lidera el trabajo del IBC en Loreto, viene impulsando desde hace casi tres décadas la conectividad ecosistémica y el fortalecimiento de la gobernanza indígena en el Paisaje Putumayo Amazonas.
Ricardo Rey Rivera, coordinador del Mosaico Nanay Tigre de Naturaleza y Cultura Internacional, organización que trabaja desde 2010 con los pueblos Maijuna y Kichwa de dicho paisaje.
Rivera, destaca el valor de los conocimientos y prácticas tradicionales aplicados a las iniciativas económicas generadas en beneficio de las comunidades.
“Los conocimientos y prácticas indígenas son fundamentales para sostener el equilibrio del territorio y asegurar su futuro. Con esta publicación, aportamos a mantener vivo el paisaje” precisó Rey Rivera.
Siete videos inspirados en el libro
Complementan el libro siete cortometrajes documentales realizados íntegramente en territorio, protagonizados por hombres y mujeres que mantienen vivos los conocimientos y prácticas que sostienen el equilibrio ecológico de los bosques amazónicos.
“Más que registros etnográficos, son ensayos poéticos que muestran cómo el saber se transmite en la acción —en la chacra, la caza y la palabra compartida—, revelando desde dentro una cosmovisión donde naturaleza, memoria y futuro forman un mismo tejido”, señala el realizador Sebastián Tapia.
