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Madre de Dios: la historia del rescate de nueve monos capuchinos y cómo fueron reintroducidos al bosque de la concesión de Maderacre

Mi opinión

Del trabajo que viene haciendo la empresa Maderacre en la unidad de manejo forestal de más de 270 mil hectáreas de bosques que administra en el distrito de Iñapari, provincia de Tahuamanu, Madre de Dios, en un arco que se extiende desde la frontera con el río Acre, en Brasil, hasta los bordes del departamento de Ucayali, venía escuchando noticias muy halagüeñas desde hace buen tiempo. De hecho, Augusto Mulanovich y el grupo de molineros que sigue dando batalla en Puerto Maldonado, me lo habían comentado cuando me tocó investigar enojosos asuntos vinculados a la extracción ilegal de madera en la región. Dispuesto a conocer in situ las operaciones de la compañía de capitales peruanos que opera en Iñapari desde el año 2002 visité sus instalaciones y pude recorrer gran parte de los 120 kilómetros de la trocha que se adentra en los bosques provinciales hasta las zonas más recónditas de la cuenca del río Tahuamanu, camino a las cabeceras del Purús. El material que recogí con Gabriel Herrera, mi compañero de peripecias periodísticas, así como las impresiones sobre el desarrollo social en el distrito y las proyecciones de los funcionarios con los que me entrevisté, se convertirán en un reportaje especial que publicaremos en la próxima edición de la revista Viajeros. Mientras tanto, les iré dejando por aquí algunos brochazos de ese viaje al extremo más oriental del país. Comparto con ustedes la nota que acaba de preparar para El Comercio de Lima mi amigo Manuel Calloquispe, batallador periodista maternitano, sobre la liberación en los bosques de Maderacre de un simpático grupo de primates rescatados del inhumano trato a los que estaban sometidos por los activistas de Amazon Shelter, con Magali Salinas a la cabeza. Solo mencionar que Maderacre acaba de ser considerada por la Sociedad Zoológica de Londres como la quinta empresa forestal más sostenible y transparente del planeta. Suena formidable, ¿no?. Buen fin de semana para todos, #OtroMundoesPosible


Manuel Calloquispe para El Comercio

Ellos saltan de sus jaulas y trepan los troncos de los árboles hacia las ramas, saltan entre ellas y miran el dosel del bosque como su nueva casa, en la concesión forestal Maderacre, ubicada en la provincia de Tahuamanu, región de Madre de Dios.

En total son nueve monos capuchinos blancos, que fueron rescatados por el personal de la Gerencia Forestal Gobierno Regional de Madre de Dios, de la crianza en cautiverio como mascotas y del tráfico de fauna silvestre en la ciudad de Puerto Maldonado, entre los años 2021 y 2022.

Ellas son Andra, Aurora, Mariana, Smarty, Puntitos, Chinita y su cría Leandro de dos meses. Además, acompañan María y Violeta, dos monos machines ya adultos. Hay seis hembras y tres machos que fueron reintroducidos al bosque de la concesión forestal Maderacre, para vivir en libertad este último fin de semana.

Liberado de un incendio

Según Magali Salinas, una destacada peruana comprometida con la protección de la vida silvestre, “los nueve capuchinos llegaron en condiciones deplorables, maltratados, con heridas, algunos con enfermedades como herpes, hepatitis. Las personas que tienen a estos especímenes para criarlos los amarran en las columnas de las viviendas desde la cintura, para evitar que se escapen”. Para tenerlos como cría, los cazadores matan a las madres para quedarse con los pequeños y venderlos en la ciudad como mascotas.

A través de su organización, Amazon Shelter, Magali ha creado un refugio de animales salvajes en Puerto Maldonado, brindándoles una segunda oportunidad y luchando contra el tráfico ilegal de fauna.

Es el caso del pequeño Smarty que fue liberado de un incendio. A Smarty y su compañero, sus poseedores lo tenían amarrado de la cintura en un poste de una vivienda ubicado en el AA.HH Barrio Nuevo de la ciudad de Puerto Maldonado. Cuando ocurrió un incendio en la vivienda, en julio del 2021, los propietarios de la vivienda lo abandonaron, dejando a Smarty y su compañero amarrado en un poste. El personal del área de fauna silvestre llegó al rescate, pero solo pudo salvar a Smarty, su compañero murió en el incendio, según informo, Alex Chipana Huamán especialista del área de Fauna Silvestre de la Gerencia Regional Forestal y Fauna Silvestre del Gobierno Regional de Madre de Dios.

En los bosques de Maderacre.

Smarty fue rescatado con quemaduras y mal herido, así fue trasladado al centro de rescate Amazon shelter. Tras un año y medio de curaciones y paciente trabajo de rehabilitación por Magali y su personal especializado, Smarty, estaba preparado para su liberación en el bosque.

«María, Violeta Mariana, mañana nos vamos»

Un día antes de la liberación, visitamos a Magali Salinas en el centro de rescate de animales Amazon shelter, allí conversa con monos y los llama por sus nombres, “María, Violeta, Mariana, mañana nos vamos” les dice, los monos capuchinos parecen entender el mensaje y responden con sus alaridos característicos, mostrando su alegría.

Aquí en el centro de rescate Amazon Shelter, los monos machines blancos fueron alimentados y curados de sus heridas. Durante los últimos dos años fueron rehabilitados y preparados para su liberación con el personal especializado con el que cuenta el centro de rescate. Eso implica, hacerles examen de enfermedades como herpes, hepatitis, tuberculosis, perfil hepático renal, y hemogramas.

Para hacer una liberación de especímenes domesticados o criados como mascotas se necesita que los centros de rescate presenten a la autoridad forestal (Serfor) un plan de liberación, que contiene un informe del comportamiento del animal, de su alimentación, del lugar donde se va a liberar y otros documentos.

Y el lugar elegido por Magali para la liberación de los monos capuchinos blancos es el bosque de la concesión forestal de Maderacre, que cuenta con un área de 270 mil hectáreas de bosque naturales y tropicales, con certificado FSC de manejo forestal. Donde existen otros grupos de monos capuchinos blancos y puedan formar grupos o parejas para su reproducción. Y es un área de bosques con abundante fauna silvestre, alejados de las comunidades y centros poblados. “Aquí tienen las garantías y estarán protegidos de que no los vuelvan a cazar”, dice Magali y es un lugar que cumple con requisitos y las condiciones que exige la autoridad forestal.

La liberación

Son ocho horas de viaje para llegar al interior de la concesión forestal Maderacre, primero por la carretera Interoceánica hasta la ciudad de Iñapari y luego por una trocha carrozable hasta el punto de liberación.

Los monos capuchinos blancos son trasladados en sus jaulas y el trayecto se realiza en tres camionetas junto al personal veterinario y personal especializado. Magali y su equipo les preparan las comidas antes de la liberación que ponen en los troncos de los árboles. Y se quedaran en el lugar otros cuatro días vigilando para que los monos se adapten a su nuevo hábitat.

Y llegó el momento de su liberación. Uno a uno los monos (Andra, Aurora, Mariana, Smarty, Puntitos, Chinita y su cría Leandro de dos meses, además de María y Violeta, dos machines mayores) son liberados de sus jaulas. Ellos suben los troncos de los árboles rápidamente, otros aprovechan para comer el alimento que les dejan antes de subir a las ramas. Y luego se juntan en grupos para perderse en las copas de los árboles.

Magali y su equipo de veterinarios llevan medicinas, alimentos, para monitorear al grupo de monos liberados durante cuatro días, para estar seguros que el grupo se encuentre bien y se adapten sus individuos al bosque.

Más info en Madera como cancha: deforestación y cambio de uso de la tierra en Madre de Dios, la capital de la biodiversidad del Perú

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