Mi opinión
Somos testigos de los esfuerzos y la constancia que le ponen a su trabajo los guardaparques, especialistas -con Miguel Antonio Astocaza a la cabeza- e investigadores de la Reserva Nacional de Lachay, el área natural protegida que resguarda el mayor territorio lomero de nuestro país. Y aunque la población de amancaes en la reserva no es tan nutrida como en las lomas que rodean la ciudad de Lima que se esté colocando cámaras trampas para conocer los secretos de su floración va a ser de mucha utilidad para salvaguardar a especie tan carismática, sutil y bella de nuestra florula local. Esperemos que los calores del Niños costero y también del global no alteren sustantivamente los ciclos de vida en las lomas coseros, esos sensacionales oasis en el desierto que tanto han servido al proceso del poblamiento humano en nuestro país y a su proceso cultural.
Tomado de Inforegión

La evaluación coincide con la temporada de floración de la especie y forma parte de las medidas impulsadas para proteger los valores naturales de la Reserva Nacional de Lachay. (Foto: Difusión)
La Reserva Nacional de Lachay inició por primera vez una evaluación de la fenología del amancae (Ismene amancaes) mediante el uso de cámaras trampa. La iniciativa busca conocer con mayor precisión los procesos biológicos de esta especie vegetal, considerada una de las más emblemáticas de la costa peruana.
El amancae se encuentra catalogado como vulnerable y tiene una distribución restringida en las lomas costeras. Por ello, el seguimiento científico de su reproducción y desarrollo resulta clave para fortalecer las acciones de conservación en este ecosistema protegido, ubicado a unos 105 kilómetros al norte de Lima.
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La evaluación coincide con la temporada de floración de la especie y forma parte de las medidas impulsadas para proteger los valores naturales de la Reserva Nacional de Lachay. Este trabajo permitirá observar procesos que, por su duración y comportamiento, son difíciles de registrar mediante visitas puntuales en campo.
El Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), organismo adscrito al Ministerio del Ambiente, informó que las cámaras trampa son utilizadas con frecuencia para estudiar fauna silvestre. Sin embargo, su aplicación en el monitoreo de especies vegetales representa una herramienta innovadora para obtener información permanente y detallada.
Vacíos de información sobre el amancae
En el caso del amancae, los investigadores buscan cerrar vacíos científicos relacionados con su fenología y con los factores ecológicos que influyen en su reproducción y supervivencia. Esta información será importante para comprender mejor cómo se desarrolla la especie dentro de las lomas costeras.

“Las cámaras trampa permitirán registrar de forma permanente los procesos de floración y fructificación, identificar potenciales polinizadores, documentar especies asociadas y detectar posibles amenazas naturales que afecten la regeneración de la planta”, señaló David Orosco, jefe de la Reserva Nacional de Lachay.
Los resultados de esta evaluación permitirán diseñar futuras estrategias de conservación y aportar información inédita sobre una especie que forma parte del patrimonio natural peruano. Los investigadores esperan que los hallazgos ayuden a fortalecer la protección de las lomas costeras y contribuyan a garantizar la permanencia del amancae para las próximas generaciones.
Un aspecto relevante de esta especie es que puede requerir más de dos años para completar su proceso de desarrollo antes de producir una floración visible. Esta característica incrementa la importancia de conocer su dinámica ecológica y las amenazas que podrían afectar su regeneración natural.
Un símbolo natural y cultural de Lima
La flor de Amancaes posee un profundo valor cultural para el país. Durante siglos fue reconocida como uno de los símbolos naturales más representativos de Lima y alcanzó notoriedad nacional al ser inmortalizada en el vals “José Antonio”, de Chabuca Granda.
La Reserva Nacional de Lachay conserva más de 5000 hectáreas de lomas costeras que, durante el invierno, se transforman en un oasis verde en medio del desierto. Este fenómeno natural atrae a visitantes, fotógrafos y observadores de aves interesados en conocer uno de los ecosistemas más singulares de la costa peruana.
Con esta evaluación, la Reserva Nacional de Lachay busca integrar tecnología, investigación científica y conservación para proteger una especie vulnerable y de alto valor cultural. El seguimiento del amancae permitirá comprender mejor su ciclo de vida y reforzar las medidas destinadas a preservar las lomas costeras donde crece.
