¿Cómo impedir que desaparezca el tiempo de la inocencia ? / Cees Nooteboom

Poeta antes que cualquier otro oficio, Cees Nooteboom (La Haya, 1934), el afamado viajero holandés visitó el Perú por última vez en el 2017 para el “Hay Festival” de ese año. Me lo perdí, entonces no lo conocía. Ahora lo leo con fruición, entusiasmado con su prosa, me parece un narrador extraordinario, un observador del mundo que nos ha tocado vivir lúcido y esperanzado. También, ochentaicinco abriles a cuestas, un hombre de otro tiempo. Un sobreviviente

En una calle de Bamako, en Mali, apunta con asombro: “Estoy en el mercado y me voy de bruces contra el tiempo, contra una economía distinta, con un código de conducta distinto, caigo de mi mundo, pero no voy a parar al mundo de ellos, sino que me transformo en una especie terrible de outcast, un verdadero extraño. Me envuelve una atmósfera de Antiguo Testamento, no sé si me explico” (…) “me sumerjo en un modo de vida, cuyas postreras sombras desaparecieron de mi mundo hace ya siglos. Antes de irme ya me invade la nostalgia. Nunca en mi vida había visto tanta gente hermosa, nadie viste al modo occidental, a mi alrededor resplandecen y ondean vivos colores”.

“¿Cuánto tiempo permitirá nuestro mundo la existencia de ese otro mundo? Lo único que amenaza la “integridad” de esa sociedad africana es que sea vista por nosotros, pues no sería la primera vez que con nuestra mirada se iniciara su descomposición. Mi nostalgia se debe tal vez al hecho de saber que ese mundo tiene los días contados”.

Nooteboom atisba un mundo que ya no existe en Europa y se conmueve. Como un niño en su primer día de campo confiesa haberse topado en una aldea de Mali con “la mujer más bella que he visto en mi vida y que no podré olvidar nunca más”.

Viajar, finalmente, nos permite recorrer territorios que no existían en nuestro mapa mental… y deslumbrarnos con ellos. Le sucedió lo mismo en Oaxaca, México, a Oliver Sacks, el neurólogo cuyas pesquisas terapéuticas dieron pie a la película “Despertares”, un filme notable con Robert de Niro y Robin Williams como protagónicos (Awakenings, 1990). Sacks, sexagenario y lleno de mundo, anota en Diario de Oaxaca, después de haber observado el trabajo de una familia de tejedores, lo siguiente: “¡Qué diferencia con nuestra cultura, más “avanzada”, en la que nadie sabe hacer nada por sí mismo! ¿Cómo se fabrica una pluma o un lápiz? ¿Podríamos hacerlos por nuestra cuenta si tuviéramos necesidad de ello? Temo por la supervivencia de este pueblo y tantos otros como él, que se han mantenido durante un millar de años o más. ¿Desaparecerán en nuestro mundo superespecializado, donde impera el mercado de masas global?”

Me temo que sí, están desapareciendo y no podemos hacer mucho por evitarlo.

Tremendo.

Mi cacería de esta semana me llevó a un libro notable de Cees Nooteboom que se ha convertido en un clásico de la literatura de viajes: “Hotel Nómada”, que por supuesto recomiendo. Buen viaje…

Manuscrito de Cees Nooteboom.

 

Cees Nooteboom en África.