Solo Para Viajeros

Cuadernos de viaje desde Israel

Mi opinión

Vuelvo a Maru y a Martín, los Kombi Rutera, la pareja de argentinos, ahora padres de una niñita nacida en México, que desde hace seis años andan por la ruta contando sus devaneos a través de la radio. Y montados sobre Huella, una combi VW del 83 que pretende durar para siempre.
Me encanta la historia de estos dos, tres viajeros, los sigo desde que iniciaron su aventura y hace unos días me llegó, después de mucho tiempo, un correo con noticias de sus andanzas. Les dejo el texto donde los kombiviajeros relatan su paso por Israel, buen año para los tres, viajerazos…


Me regalaron un cuaderno.
Quien me lo regaló me conoce hace poco, sin embargo su intuición que la llevó a imaginar que si me gusta viajar, me gustaría escribir, fue acertada.
Amo los cuadernos. Y, aún en época de palabras fantasmales sin tinta sobre rectángulos en blanco que simulan la hoja de papel, sigo eligiendo los cuadernos.
 
 
 
En El Muro de los Lamentos

En el 2010 hicimos un viaje de 6 meses, el más largo que habíamos hecho en nuestras vidas, y el que nos llevó a emprender éste viaje sin fin.
Lo inicié con un cuaderno de hojas a rayas, anillado arriba y tapa violeta y regresé con seis cuadernos repletos de pequeñas anotaciones, recomendaciones, itinerarios, frases, nombres, direcciones de mails, horarios de trenes, de buses e infinitas historias.
Fue en ese viaje la primera vez que decidí compartir mis crónicas viajeras a través de mails con la familia y algunos pocos amigos y, para mi sorpresa, me encontré con quienes me preguntaban si podían reenviar esos correos a otras personas porque sentían que al leerlos  estaban viajando con nosotros. Y así fué cómo, cuando emprendimos éste viaje de Argentina a México, decidimos crear ésta página.

Cuadernos & Kombis ♥
Hace poco una amiga me comentó que planeaba viajar a Israel y me pidió recomendaciones.
Habría recurrido a mis cuadernos, pero al no tenerlos conmigo, recordé estos mails y, al releerlos, sentí trasladarme a ese tiempo y lugar.
 

«…Después de Egipto y antes de India estuvimos por Israel.
Cruzar la frontera de Egipto no fue fácil porque, cuando pensábamos que ya no necesitaríamos más libras egipcias y nos gastamos las últimas monedas comprando galletas, nos enteramos que, así como para entrar al país es necesario pagar una visa de 15 dólares, para salir de Egipto también te cobran.

 
 
El amor esta en todas partes

 

Cuando logramos cambiar plata y salir del país, cruzamos caminando la frontera entre Egipto e Israel y empezamos a vivir la extrema seguridad israelí. Además de revisarte el equipaje como en cualquier control fronterizo, pasas por un mostrador en el que te hacen las mismas preguntas que minutos más tarde te hacen en el mostrador siguiente.
Lo primero que nos impactó de Israel es ver la cantidad de jóvenes por todos lados con sus ametralladoras. Sabíamos que era así, pero no genera lo mismo que te lo cuenten a ver a tu compañero de asiento en el bus con un rifle sobre sus rodillas.
 
En el bus fuimos bien custodiados
En Israel el servicio militar es obligatorio para hombres y mujeres. Lo hacen cuando terminan el secundario y dura 2 años para las mujeres y 3 para los hombres y algunos deciden continuarlo. Hasta los 65 años cualquiera está en lista de reserva y pueden llamarte cuando sea necesario.
También resulta extraño que cada vez que entras a lugares públicos debes pasar  por el detector de metales y mostrar carteras, bolsos o mochilas.
En el inconsciente creo que siempre existe el temor de que en un país que vive en conflicto permanente pueda haber un atentado en cualquier momento, pero quienes viven en Israel coinciden en que se sienten seguros porque en su país nunca  les va a pasar nada malo en la calle ni nadie los va a matar por querer robarles.
Jerusalén nos gustó mucho. Existe una mezcla de religiones que conviven perfecta y pacíficamente dentro de la hermosa Ciudad Vieja. En el interior de las murallas coexisten el barrio armenio, el musulmán, el judío y el cristiano.
 
 
 

 

Mapa de la ciudad amurallada de Jerusalén
En las calles de Jerusalén
Paseamos por cada uno y también recorrimos el camino de la Vía Dolorosa, el cual, según dice La Biblia, transitó Jesús cargando la cruz antes de ser crucificado, morir y luego resucitar.
Llevamos nuestros deseos al Muro de los Lamentos, atestado de papelitos y donde cantidad de gente realiza sus rezos diariamente, estuvimos por el Monte de los Olivos y visitamos la tumba de Oscar Schlinder. 
 
Para entrar al Muro de los Lamentos es obligatorio ponerte el Kipá
Cuanto más arriba pongas el papel, más se te cumple el deseo
Muro de los Lamentos
Monte de Olivos
También caminamos las calles de Mea Sharim, que es el barrio más ortodoxo de Jerusalén, donde viven los religiosos que se dejan las barbas largas y van vestidos siempre de negro. Estos hombres no trabajan y están exceptuados de hacer el servicio militar. Sólo se dedican a estudiar la religión.   
 
 
Ortodoxos en Mea Sharim
Todos estos sitios y muchos más se pueden visitar junto a tierra santa tours.
Y, por supuesto, paseamos por el mercado Mahane Yehuda, donde conseguimos lo más esperado: Medio kilo de yerba para hacer revivir a nuestro querido mate.
 

 

Yerba, Dulce de Batata y Mate. En Israel encontras de todo
Kipás de todos los motivos
Después de Jerusalén nos fuimos para Tel Aviv. La playa con agua del Mediterráneo es muy linda, cuidada y tiene una costanera grande que incluye unos juegos muy divertidos para chicos y no tan chicos.
 
Playa de Tel Aviv
Tel Aviv
En Tel Aviv viven muchos argentinos así que fue sencillo conseguir dulce de leche para acompañar la vuelta a los mates.
Como nuestro próximo destino fue la India y el vuelo salía desde Jordania, decidimos llegar a Amán, la capital de Jordania, un día antes para volver a disfrutar del Mar Muerto, al que ya nos habíamos metido de noche del lado israelí.
La razón por la que decidimos viajar a India desde Jordania fue porque el pasaje sale la mitad que desde Israel, y el motivo es porque ningún avión israelí puede sobrevolar territorios árabes. 
Así que nuestro paso por Jordania significó pasar medio día flotando en el Mar Muerto que, sin dudas, es una de las experiencias más increíbles que vivimos.
Después de 6 horas en avión llegamos a la India.»
 
Flotando en el Mar Muerto

 

En el Mar Muerto

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