La población de lince ibérico se ha multiplicado por diez en España y Portugal

Tomado de La Vanguardia de España

Mi opinión

Maravillosa noticia, el felino endémico de la península ibérica, un temible cazador especializado en atrapar conejos silvestres, está de vuelta: sus poblaciones, hasta hace muy pocos años, insignificantes empiezan a recuperarse como consecuencia de los esfuerzos binacionales que se vienen llevando a cabo con el propósito de salvar a la especie de la extinción.

La pérdida de su hábitat, los atropellos carreteros, la caza furtiva, la proliferación de cepos y otras trampas para animales menores causaron la desaparición de este carnívoro solitario y muy territorial, símbolo en nuestros días de la lucha por la conservación de la fauna ibérica.

La Estrategia para la Conservación del Lince Ibérico, un documento consensuado por las autoridades de las jurisdicciones donde habita el felino, advierte que el monte mediterráneo, la geografía donde se distribuye la especie, “está siendo diezmada en beneficio de la agricultura, la ganadería, la explotación minera, el crecimiento urbanístico, el aprovechamiento de madera y el cultivo de coníferas y eucaliptos, cuando no destruido por los incendios forestales”.

Patético: no basta que las voluntades coincidan y los científicos hagan bien su trabajo, para sanar la casa de todos, maltratada vilmente por sus propios habitantes, es necesario modificar el modelo económico que le exige a Gaia más de lo que puede dar.
Hay que entenderlo de una vez antes que sea demasiado tarde. Aun así, terminemos de celebrar este domingo saludando el éxito de la conservación del lince ibérico en el sur de España y en Portugal. Aplausos de pie para los que participaron y participan en esta tarea de verdadera humanidad y apuesta por el futuro: #otromundoesposible.

La Península ibérica cuenta ya con894 ejemplares de linces ibéricos en libertad, una especie en peligro de extinción cuya recuperación constituye un ejemplo de éxito singular en un programa de recuperación de una especie. Son casi 10 veces más ejemplares que los 94 individuos que pervivían en el 2002 cuando arrancó el programa para salvarlos de una desaparición que se veía inminente. El número de ejemplares en la Península aumentó un 23% en el 2019.

Suelta de la lince Olavide en la dehesa de las Yeguas en Jaén
Suelta de la lince Olavide en la dehesa de las Yeguas en Jaén (Àlex Garcia)

Los datos del último censo contabilizan 583 ejemplares de linces en libertad; de este total, 476 animales viven ensuelo español(el 81,6%) y 107 en territorio portugués.

A ellos se suman 311cachorros nacidos a lo largo de 2019. Por eso, en total son 894 ejemplares.

El 57% de los linces censados en 2019 en la Península Ibérica habita en alguno de los cuatro núcleos de población estable y consolidada que existen en Andalucía: Andújar-Cardeña (145), Guarrizas en Granada (71), Doñana-Aljarafe (69) y Guadalmellato en Córdoba (46). Suman 331 ejemplares. Los datos son coordinados por el Ministerio para la Transición Ecológica.

El 80%del total de la Península vive en Andalucía, donde se encuentra el 70% de los que habitan en España

En la comunidad andaluza, además, se concentra el mayor número dehembras reproductoras, con un total de 120 (63,85%) de las 188 censadas en territorio hispano-luso.

En Doñana se tienen censadas hasta 25 hembras (con 28 nacimientos en 2019), 24 en Guarrizas (26 nacimientos) y 15 en Guadalmellato (14 nacimientos).

Este dato es especialmente importante para conseguir que la Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza (UICN)recatalogue el lince para que pase de estar declarado ‘especie en peligro de extinción’ a ‘especie vulnerable’.

El requisito indispensable es mantener 125 hembras reproductoras durante al menos cinco años consecutivos.

Una vez que se han consolidado los núcleos linceros en Andalucía, el próximo reto es conseguir e incrementar su conexión con otros núcleos existentes.

Esto último es especialmente importante para la población de Doñana-Aljarafe, que se encuentra aislada desde hace décadas y donde en los últimos años solo se ha confirmado la dispersión de unos pocos ejemplares hacia otros lugares, fundamentalmente en el Vale do Guadiana (Portugal). Sin embargo, esta zona no ha recibido ejemplares de otras áreas, por lo que ha sido necesario seguir con las actuaciones de refuerzo genético.

El nuevo proyecto Life

El nuevo Proyecto Life Lynxconnect “Creando una metapoblación de lince ibérico genética y demográficamente funcional” comenzó en el mes de septiembre su andadura, y ha sido liderado por la Consejería de Agricultura.

La duración prevista del proyecto es de cinco años y cuenta con un presupuesto de 18.754.029 euros, en el que la Unión Europea (UE) contribuye con el 60,67% del total de gastos elegibles.

“El reto principal es alcanzar una población autosostenible y que sea genéticamente viable de lince ibérico, consolidar las poblaciones de Andalucía, Castilla La Mancha, Extremadura y Portugal, y crer otras dos: una en Murcia y otra en Sierra Harana, en Granada”, señala una nota informativa de la Junta de Andalucia.

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Entre los objetivos marcados del Lynxconnect está la puesta en marcha de acciones para mejorar la diversidad genética de las poblaciones silvestres de lince ibérico e implantar medidas de conservación y demejora del hábitat mediante herramientas de custodia del territorio y participación social, así como reducir el riesgo de extinción, mejorar su estatus poblacional y combatir las amenazas que le afectan.

 

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