Nuestros primates

Alexa Vélez Zuazo para Mongabay Latam

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Hace varias semanas que estoy acampando, periodísticamente hablando, en el Bosque de Protección Alto Mayo (BPAM) y sus periferias, una geografía exultante, llena de vida natural, un espacio de nuestro inabarcable territorio que todavía conserva una biodiversidad impresionante. A pesar de la degradación ambiental que soporta hace más de cincuenta años.

El departamento de San Martín, allí se localiza el poco conocido BPAM, es el más deforestado de nuestra Amazonía. San Martín, en el imaginario de los peruanos, ocupó, me animo a decirlo en pasado, el compartimento de la coca, el narcotráfico y la subversión del MRTA y SL. Hoy es una región sembrada de turismo, de café y cacao orgánicos, de estupendos proyectos de conservación de la naturaleza y, por qué no decirlo, de primates únicos en todo el mundo. Tres son las especies bandera que los sanmartinenses mencionan como suyas: el mono Choro de cola amarilla –presente también en Amazonas y otros departamentos, el revalorado mono Tocón y el menos popular mono nocturno. Todos según Antonio Bóveda, de Conservación Internacional, endémicos, casi, del departamento del Huallaga y el poderoso río Mayo.

Les dejo este interesante trabajo periodístico de Alexa Vélez Zuazo que hemos recogido de Mongabay Latam, resulta urgente conocer la situación de los primates peruanos, saber que existen en el Perú especies como cancha y todas amenazadas por la pérdida de sus hábitats debido a la infame ocupación de sus territorios por su enemigo más feroz: nosotros.

Mongabay Latam. A comienzos de enero, un grupo de 31 investigadores publicó un estudio en la revista Science que evalúa por primera vez el estado de conservación de los primates en Latinoamérica, Estados Unidos, Europa, Asia y África. Mongabay Latam buscó a algunos expertos en Perú para entender cómo afecta al país que el 60 % de las 504 especies de primates reconocidas en el mundo esté amenazada de extinción y que el 75 % presente poblaciones en retroceso.

El Perú está entre los cinco países con más diversidad de primates en el mundo y el 30 % de las especies que habita el territorio sufre algún grado de amenaza, según indican los expertos, basados en la información de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). La bióloga Fanny Cornejo, que lleva más de 12 años estudiando a los primates en el Perú, sobre todo a los monos nocturnos y al mono Choro de cola amarilla, afirma que existen 47 especies aunque este es un número que puede variar.

Mono araña de vientre amarillo (Ateles belzebuth). Foto: Noga Shanee.

“Toda la información que tenemos acá en Perú para pensar que hay un número de especies de primates viene por la información que se da de los países vecinos, principalmente de Brasil. Entonces, si un científico brasileño hace una revisión de los monos aulladores y encuentra que justo en el río Purús, que es el que limita con Perú, hay un aullador (mono) distinto, asumimos que ese mono también está en Perú porque no hay una barrera geográfica que puede impedir que pase a este lado”, precisó la experta.

Como señala Cornejo, quien además es presidenta de la Asociación Peruana de Primatología (fundada en el 2015), hay muy pocos expertos en el país, esa es la razón por la que “no hay esa información, porque no hay suficiente gente en campo buscando primates”, sostuvo.

Sin embargo, a pesar que la lista de científicos que estudia a estos animales es corta, se han generado algunos estudios importantes en los últimos años. Les preguntamos a Noga y Sam Shanee, investigadores del Neotropical Primate Conservation (NPC) con vasta experiencia en el estudio de primates, por las cinco especies más amenazadas en Perú y precisaron que son el mono choro de cola amarilla (Lagothrix flavicauda), el mono tocón de San Martín (Callicebus oenanthe) y el Machin ecuatoriano (Cebus aequatorialis) que están Críticamente amenazados; además del mono araña de vientre amarillo (Ateles belzebuth) y el mono lanudo gris (Lagothrix cana) que están catalogados como En Peligro por la UICN.

Mono Choro de cola amarilla (Lagothrix flavicauda). Foto: Sam Shanee.

Además, los especialistas nos ayudaron a ubicar geográficamente a estos primates: “el mono choro de cola amarilla y el mono tocón de San Martín están distribuidos en los bosques montanos y premontanos del norte de país. El choro de cola amarilla está mayormente en Amazonas y San Martín, pero también se encuentra en pequeñas partes de Loreto, Huánuco y La Libertad. El mono araña de vientre amarillo tiene una amplia distribución en la parte norte de la Amazonía Peruana, pero en grandes partes de su distribución se ha extinguido localmente debido a la caza y a la fragmentación de su hábitat”, dijo Sam Shanee. Y agrega que el mono lanudo gris puede encontrarse en el sur de la Amazonía peruana y el Machin ecuatoriano en el extremo norte de la costa, cerca a la frontera con el Ecuador.

Las principales amenazas

Alejandro Estrada, científico principal en la Universidad Nacional Autónoma de México y autor principal del reciente estudio sobre el estado de conservación de la población de primates en el mundo, le dijo a Mongabay que hacen falta más estudios de campo para conocer “la flexibilidad de las especies cuando se enfrentan a amenazas antropogénicas”. La investigación señala como las principales razones de la disminución de las poblaciones de primates, a la expansión agrícola que afecta su hábitat, así como la caza, la tala y la ganadería.

En el caso de Perú, la principal amenaza es la deforestación, explica Fanny Cornejo, porque todos los primates que habitan el territorio son arbóreos. “Ellos necesitan bosque, no necesitan un árbol o un grupito pequeños de árboles, necesitan grandes extensiones de árboles continuos y no puede ser cualquier tipo de árboles, tienen que ser árboles maduros, que proveen los alimentos que ellos comen”, precisó. Además, continuó la experta, si precisamente los bosques primarios son los más afectados en el Perú, la consecuencia es la fragmentación o erradicación de su hábitat.

Cornejo puso como ejemplo la construcción de una carretera, considerando que se destruye el bosque, “la carretera corta y los monos que estaban a un lado ya no se pueden comunicar con los del otro lado, y eso causa con el tiempo ese fenómeno que se llama in breeding o endogamia, y que a partir de ella se pueden expresar enfermedades o que los primates sean menos saludables”.

Mono tocón de San Martín. Foto: Sam Shanee.

También mencionó como una amenaza la caza comercial, aquella que extrae ilegalmente a estas especies de sus hábitats para vender su carne, “tenemos ciudades como Yurimaguas, Pucallpa, Iquitos, que son grandes centros de acopio de lo que se llama carne de monte, que llevan la carne de esos animales para venderla, lo cual es ilegal, pero se continúa haciendo a escondidas, porque en cierta forma hay cierta preferencia por la carne de mono”.

La caza ilegal es un peligro porque muchas veces, como explicó Cornejo, matan a la madre y luego es muy difícil para las crías poder sobrevivir sin ella. Esto si las crías no son también extraídas para ser vendidas como mascotas. El mono Choro común es una de las especies más vendidas como carne de monte, sostuvo la experta.

Sam Shanee, investigador especializado en la conservación de primates y autor de varios estudios científicos, coincide con Cornejo en que las principales amenazas son: la pérdida de hábitat, la caza para obtener carne de monte y el tráfico ilegal de mascotas. Shanee participó en el 2015 en el taller del grupo de especialistas de primates de la UICN en Estados Unidos, el cual reunió a expertos de todos los países de Latinoamérica para evaluar la situación de los primates y actualizar su estatus de amenaza. Con esta experiencia a cuestas, le explicó a Mongabay Latam que “los primates (en el Perú) están amenazados por la pérdida de hábitat” por la expansión de actividades agrícolas y ganaderas. “En el caso de la caza, la principal amenaza está en las especies con tamaño corporal grande, porque son más buscados por su carne”.

Si hay un dato que no puede perderse de vista es que la tasa de aumento natural de primates es muy baja, sostiene Shanee. El primatólogo señaló que los monos grandes, como los choros y los monos arañas, llegan a ser adultos cuando tienen siete a ocho años, luego cuando se reproducen tienen una cría cada tres o cuatro años, “esto significa que es difícil para la población recuperarse de las altas tasas de caza, y por eso las poblaciones están siempre disminuyendo”.

Dos especies en peligro

Noga y Sam Shanee estudian desde hace un buen tiempo las poblaciones del mono tocón y el mono choro cola amarilla en San Martín, dos especies endémicas de Perú categorizadas como Críticamente Amenazadas por la UICN. Ambos expertos nos explicaron que toda la población del mono tocón de San Martín se encuentra distribuida al norte del río Huallabamba y al oeste del río Huallaga. Y que el mono choro de cola amarilla se encuentra entre Amazonas y San Martín.

Mono Choro de cola amarilla (Lagothrix flavicauda). Foto: © Wilhelm Osterman.

Como es de suponerse, la pérdida de hábitat y la caza son las principales amenazas para estas especies, además ambos animales han sido incluidos en más de una ocasión en la lista de las 25 especies de primates más amenazadas del mundo, según Sam Shanee. “El mono tocón de San Martín ha perdido más de la mitad de su hábitat en los últimos años debido a la conversión de bosque a cultivos de arroz, cacao y otros. El mono choro de cola amarilla también ha perdido la mayoría de su hábitat en los últimos años debido a la inmigración y expansión de las actividades de ganadería extensiva, y la minería formal, que es otra amenaza. Esta especie también enfrenta una fuerte presión de caza”, precisó el primatólogo de la NPC.

En los últimos 14 años, según las cifras publicadas recientemente por el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), el departamento de San Martín perdió 382 000 hectáreas de bosques, este retroceso se relaciona con lo que sostienen los expertos: la deforestación conlleva la disminución del hábitat de los primates.

El escenario es más complicado cuando se toma en cuenta la labor que los primates, como el mono tocón y el mono choro de cola amarilla, desempeñan en el bosque. “Ambos son importantes dispersadores de semillas, ayudando en el mantenimiento de la diversidad del bosque y el funcionamiento de los ecosistemas donde viven. La mayoría de primates, incluyendo estas especies, consumen insectos como parte de sus dietas, entonces ayudan en el control de plagas y balance ecológico, beneficiando poblaciones locales y sus cultivos”, dijo.

¿Qué se debe hacer?

Fanny Cornejo menciona dos puntos: la necesidad de formar más científicos para trabajar con las poblaciones de primates en el Perú y el desarrollo de políticas de Estado que aseguren su conservación. Para Cornejo y el grupo de colegas que trabajan en la Asociación Peruana de Primatología la clave está en formar a jóvenes investigadores que estén interesados en estudiar a estos animales.

Monos nocturnos. Foto: © Wilhelm Osterman.

Pero a esta capacitación y preparación de nuevos cuadros, que debe ir acompañada de una especialización en el exterior (no existe la carrera en el país), debe sumarse el Estado. “El gobierno está intentando dentro de sus posibilidades. Estamos trabajando muy de cerca con Serfor y el Minam (Ministerio del Ambiente) en la elaboración del Plan Nacional para la Conservación de los Primates del Perú, que es un proceso que comenzamos hace como cinco años y en el cual estamos delimitando cuáles son las acciones necesarias para que se pueda asegurar la supervivencia”, adelantó la experta.

Sam Shanee señaló que la salida está también en incrementar y facilitar la creación de las Áreas de Conservación Privada. “Nuestras investigaciones han probado que las iniciativas de conservación privada son muy efectivas en la protección de primates amenazados, y en muchos casos son más efectivas que las áreas protegidas por el Estado”, dijo el primatólogo y señaló como una traba para la declaraciones de estas áreas los trámites “muy extensos, complejos y costosos” y agregó que “el Estado debe promover, facilitar y apoyar estas iniciativas privadas y no impedirlas, como se hace ahora”.

Foto de Portada: Mono Tocón © Sam Shanee.