Los primeros cachorros de jaguar del Parque Nacional Iberá cumplen un año

Tomado de La Nación

Mi opinión

Qué buena noticia… aunque nacieron en junio y siguen gozando de muy buena salud, hay que celebrar el acontecimiento hasta el cansancio. Los tiempos no son los mejores para los jaguares o yaguaretés (Panthera onca) de Sudamérica, una de las especies más significativas y hermosas de sus bosques tropicales: las informaciones que recojo de amigos nuestros en Bolivia y Paraguay dan cuenta de una severa mortandad de otorongos en la Chiquitanía y en los demás territorios devastados por los incendios de este año tan doloroso.

Sin embargo, pese a tanta destrucción, la pareja de jaguares que nacieron en Iberá -Mbarete y Arami- gracias a los esfuerzos de The Conservation Land Trust – TLC Argentina y de numerosas instituciones públicas y privadas, nos llenan de esperanza y nos hacen seguir insistiendo en el convencimiento de siempre: #OtroMundoesPosible.

Los parques nacionales, lo mencionó Douglas Tompkins, el conservacionista estadounidense que tanto hizo por el cuidado y la apropiada gestión de las áreas protegidas del sur del continente, representan una de las más grandes expresiones de democracia. Y de futuro.

Les dejo la nota aparecida hace unos días en el prestigioso diario La Nación de Buenos Aires, hay que llenarnos de buenas noticias, sí se puede.

 Los hermanos yaguareté Mbarete y Arami cumplen un año. Se trata de los primeros felinos de esa especie en nacer en su ecosistema original, tras más de 70 años de extinción en la provincia.

Nacieron en la isla San Alonso, dentro del Parque Nacional Iberá, el 6 de junio de 2018. Sus nombres, que significan “Fuerza” y “Cielito” en guaraní, fueron elegidos por niños de la región.

Mbarete y Arami junto a su madre, Tania, en el Centro de Reintroducción del Yaguareté
Mbarete y Arami junto a su madre, Tania, en el Centro de Reintroducción del Yaguareté. Foto: CLT Argentina

Los cachorros crecieron sin contacto con humanos y fueron monitoreados únicamente con cámaras instaladas en el Centro de Reintroducción del Yaguareté, en Corrientes. Hoy en día ya no dependen de Tania, su madre, y participan en la caza de presas pequeñas y medianas como el carpincho, una especie que abunda en la isla y en todo el Iberá.

“El yaguareté se encuentra en la cima de la cadena trófica en el ecosistema del Iberá. Es por ello que su presencia resulta de vital importancia para alcanzar un ambiente saludable y completo, en el cual todas las especies se encuentran en números suficientes y cumpliendo su rol ecológico”, explica Sebastián Di Martino, director de Rewilding de CLT Argentina, la fundación que promueve la ampliación de áreas protegidas para la conservación de la biodiversidad.

 

Los cachorros crecieron en el Parque Nacional Iberá, sin contacto humano.
Los cachorros crecieron en el Parque Nacional Iberá, sin contacto humano. Foto: CLT Argentina

El proyecto comenzó en 2013 con la construcción del Centro de Reintroducción del Yaguareté, por iniciativa de CLT Argentina y con el apoyo de las comunidades circundantes del Iberá, el pueblo de Corrientes, los Gobiernos Provincial y Nacional, la Administración de Parques Nacionales, NEX No Extinction (Brasil), la Entidad Binacional Yacyretá (Argentina-Paraguay), el ecoparque de Buenos Aires, el zoológico de Batán, el zoológico de Bubalcó, y otras instituciones privadas.